Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El "Elogio" vuelve a maravillar a los gijoneses y visitantes después de liberarse de las vallas: "Se echaba de menos"

Los paseantes celebran poder visitar la escultura de Chillida y la reforma de la batería del cerro

VÍDEO: Gijoneses y visitantes ya disfrutan de los paseos por el Cerro de Santa Catalina

Nico Martínez

Cimavilla

"Las vistas que hay desde aquí son increíbles". La pareja formada por el abulense Víctor Andújar y la valenciana Alba Arnau se sintió ayer "afortunada" al conocer que en los últimos meses no habrían podido subir hasta el "Elogio del horizonte" por las obras en la batería militar del cerro de Santa Catalina, las cuales se dan ya por terminadas a falta de unos detalles para formalizar la entrega.

El principal cambio del que disfrutaron ayer gijoneses y visitantes fue la posibilidad de llegar hasta la escultura de Eduardo Chillida, cuyo entorno había estado rodeado por vallas. Hasta el próximo año no será posible acceder al nuevo centro de interpretación con forma de búnker, pero los paseantes le auguran un futuro exitoso por su estética exterior y por la sala de proyecciones con la que contará.

Para Andújar y Arnau, la idea de dar a conocer la historia del Cerro y de las baterías militares es "muy positiva". Estos turistas vivieron ayer su primera experiencia en Gijón y no dudaron en visitar el "Elogio". "Nos dijeron que era una zona buena para pasear con el perro - "Goku"-, y nos hemos encontrado con un monumento curioso que llama la atención principalmente por las vistas que tiene. Los que no tenemos mar en nuestra tierra es algo que apreciamos bastante", desarrolló Andújar.

Otros de los visitantes "afortunados" fueron los vizcaínos Begoña Rozas e Ismael Galicia. "Venir hasta aquí era lo primero que queríamos hacer al llegar a Gijón. El monumento es precioso y nos recuerda al ‘Peine del viento’ –otra obra famosa de Chillida–, así que prácticamente era una obligación venir a verlo", expresaron, antes de aplaudir que se haya levantado la cubierta verde de los alrededores del monumento para impermeabilizar la batería y adecuar sus espacios interiores. Además, en esa zona, en la que antes había tierra, se ha puesto arenón para mejorar el paso de peatones y el apartado estético. "Parece que está bastante bien preparado el terreno", aseveraron.

"Conocer la historia"

Más allá de quienes visitaban la ciudad como turistas, los gijoneses también celebraron poder pasear por el "Elogio". "Es un sitio muy agradable. Aunque se podía ir por los alrededores, se echaba de menos venir hasta aquí porque además es algo que atrae a mucha gente", comentó Gabriela Ruiz, vecina de La Arena, antes de hacer hincapié en el cambio del terreno. "Mientras que no se formen tantos charcos ya es suficiente. Ha quedado mucho mejor", afirmó. A escasos metros, Amparo Montes llegaba al Cerro desde El Polígono como cada jornada. "Vengo a diario caminando, así que ya echaba en falta poder acercarme al ‘Elogio’. Me ha llamado la atención encontrarme que no había vallas. Ha sido una alegría y ha quedado perfecto", ensalzó Montes.

En cuanto al resto de los avances en la obra de la batería militar, los transeúntes remarcaron que esperan que el centro de interpretación y la vieja batería sean atractivas cuando el espacio se musealice y pueda ser visitado el próximo año. "Vemos bien que se hagan estas mejoras porque muchas veces vivimos en ciudades de las que no conocemos su historia. Está bien tener esto a tono", expresaron Daniel Fernandes y Rosa Álvarez, vecinos de Cimavilla, un barrio en el que ya están finalizadas las tareas en la batería baja, junto al skate park.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents