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De la mafia china a la droga colombiana hasta la primera "Crime as Service" de España: Gijón seduce a los narcos como centro de operaciones para el narcotráfico

Los dominicanos del tiroteo en Toledo escogieron la ciudad para llamar menos la atención

La mafia china y una banda que traficaba con cocaína colombiana, otros grupos criminales que operaban desde la villa

VÍDEO: Los supuestos narcos de Gijón a su salida del juzgado

Pablo Palomo / Marcos León

Pablo Palomo

Pablo Palomo

Gijón

Que Gijón es una ciudad segura es un mantra que las autoridades repiten cada vez que tienen ocasión. No es solo un eslogan. Los balances de criminalidad avalan que, en comparación con ciudades de tamaño similar, en la capital marítima del Principado ocurren muchos menos delitos. Los asesinatos al cabo del año se cuentan con los dedos de una mano si los hay, las estafas informáticas y los hurtos lideran los rankings y el tráfico de drogas a menudo se queda en menudeo. Apenas meros trámites en la Audiencia Provincial donde los acusados se limitan a reconocer que sí, que vendían unas pocas dosis de cocaína, MDMA o hachís, para así obtener una rebaja de las penas.

VÍDEO: Operación contra el narcotráfico en Gijon con 300 kilos de cocaína intervenidos

Policía Nacional

Este clima de seguridad y tranquilidad también es un arma de doble filo. Así lo ha dejado claro la "Operación Transporte", la gran investigación de la Policía Nacional y la Guardia Civil para desarticular una peligrosa banda de dominicanos, la primera en España con el esquema "Crime as Service". O sea, el crimen como una prestación de servicios a otros grupos. Tal y como publicó LA NUEVA ESPAÑA, esta banda, implicada en un tiroteo con los GEOS en el pueblo toledano de El Casar de Escalona, a donde habían ido este domingo a cobrarle una deuda a otro narco, llevaba tiempo asentada en Gijón. ¿Por qué? Al ser una ciudad alejada de los grandes focos del narcotráfico, y por tanto menos vigilada, llamaban menos la atención.

La banda de dominicanos no ha sido la única en establecer su domicilio social en Gijón. La mafia china le echó el ojo a Tremañes. Más bien a sus alejados polígonos industriales. Corría marzo de 2023 cuando la brigada de Estupefacientes de la comisaría de El Natahoyo tomó el Polígono de Promosa. Su objetivo era una nave de aspecto descuidado, sin rótulos, en apariencia abandonada. El registro duró horas, pero no porque se necesitara buscar mucho, sino más bien hacer recuento. Se entró a la vez en otra nave en Bankunión II. Entre las dos, se reunieron 3.400 plantas de maría, 160 cogollos y 3.000 euros en billetes pequeños.

Una de las gigantescas plantaciones de marihuana en una nave de Tremañes.

Una de las gigantescas plantaciones de marihuana en una nave de Tremañes. / Policía Nacional

Alijos en naves industriales y en pisos

Aquella fue la "Operación Cathay", desvelada por LA NUEVA ESPAÑA. La Policía Nacional seguía la pista a este grupo desde hacía tiempo. Pero la mafia china volaba bajo en el radar. Más allá de en la nariz de algún trabajador por el fuerte olor a marihuana pocas sospechas había. Sin embargo, este grupo criminal contaba con naves arquitectónicamente preparadas para ser fábricas de droga, una red para exportar su producción por Europa y una plantilla de trabajadores casi esclavos en tan malas condiciones que fregaban sus cubiertos en platos de ducha. Hubo cuatro chinos arrestados, que fueron condenados el año siguiente a tres años y medio de cárcel y al pago de una deuda millonaria. Este mismo grupo trató de asentarse de nuevo en Gijón, pero la Policía lo impidió.

La historia del "Nehir", el narcobuque hundido por la tripulación para esconder un botín millonario

Ángel González

A 27 millones de euros, casi lo que valdría fichar según portales especializados a toda la plantilla del Sporting, ascendían los 304 kilos de cocaína incautados este verano por la Policía Nacional en una operación liderada en Gijón. Se trató del mayor alijo aprehendido en Asturias hasta la fecha, mucho más grande que los 275 captados en Quintes en 2005.

La operación se desarrolló en Gijón y en Madrid. Cayó una banda de siete miembros cuyo cabecilla era un gijonés. Tenían una nave, también en Tremañes, donde se encontraron 64 kilos. Otros 40 estaban en un trastero de un piso en Pumarín. La droga era colombiana y muy pureza. La metían por Portugal y la movían no solo por Asturias, sino también por Madrid, Galicia, Cantabria, el País Vasco y Valencia. Tenían furgonetas y camiones "caleteados". Es decir, con dobles fondos para esconder la mercancía ilegal.

Introducir droga desde el mar es una práctica común en el narcotráfico. Hacerlo cerca de la costa de la mayor ciudad de Asturias, con tantos ojos indiscretos mirando, sería una misión casi imposible. Por eso, lo normal es hacerlo en zonas sin mucha vigilancia. Todo lo contrario de lo que es El Musel que, sin embargo, ha sido escenario de rebote de algunos de los episodios más sonados funcionando como puerto de abrigo para cobijar embarcaciones o posar en tierra a los implicados.

El más llamativo fue el del "Nehir", un buque remolcado hasta Gijón y abordado por la Armada a 150 millas del noreste asturiano en febrero de 2021. Dentro había sorpresa: 1.734 kilos de cocaína. Siempre se tuvo la certeza de que en sus entrañas tenía que haber, por lo menos, tonelada y media más. La tripulación del buque, al ver la que se le venía encima, decidió hundirlo en el mar y ahí se debió perder el resto de la carga. La Audiencia Nacional condenó a la tripulación.

Un polizón desde Colombia hasta El Musel

Hubo otro buque, el "Iraklis", que también dio que hablar. No era, en realidad, un narcobuque, pero sí tenía un narcopolizón. El implicado se ocultó dentro con 111 kilos de cocaína. ¿Cómo los metió él solo y cómo él solo los iba a descargar? Nunca se aclaró porque en el juicio se limitó a reconocer que iba en el barco con la droga. Y caso cerrado.

El procedimiento más reciente de este tipo sucedió en marzo. Una zodiac estuvo a punto de hundirse a tres millas de San Esteban del Mar. Lo que parecía un rescate en alta mar sin más consecuencias terminó en golpe al narcotráfico. Al día siguiente, flotando en el mar, aparecieron bolsas de deporte de color negro flotando en el agua. Al final, se recuperaron casi 400 kilos de cocaína. La lancha acabó remolcada y custodiada en el puerto gijonés. Se detuvo a cuatro implicados y todos acabaron en prisión preventiva. Se cree que esta lancha funcionó como avanzadilla de una embarcación mucho mayor. En este asunto, como con el "Nehir", El Musel fue un protagonista anecdótico.

Volviendo a la "Operación Transporte", la de la banda de dominicanos, el asunto no está cerrado. Se prevén más detenciones. Por ahora, hay siete implicados. Un narco muerto en el tiroteo en la provincia de Toledo, dos heridos y cuatro arrestados en Gijón. Tres de ellos, dos mujeres y un hombre, quedaron en libertad provisional. Un cuarto individuo duerme en la cárcel de Asturias desde esta semana. Las pesquisas siguen abiertas y la instrucción está bajo secreto de sumario. Se trata de averiguar si esta banda, muy peligrosa, estuvo detrás del ajuste de cuentas de un panameño en Lugo de Llanera y de un tiroteo en una discoteca de Oviedo.

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