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Otea propone una mesa de trabajo para las fiestas de prau: "Pedimos disculpas si no hemos sabido transmitir perfectamente el mensaje"

Lorenzo afirma que las tradicionales son "un aliciente" y aclara que las críticas van hacia las planteadas como "negocios particulares"

Ángel Lorenzo.

Ángel Lorenzo. / Luisma Murias / Luisma Murias

Gijón

"Pedimos disculpas si no hemos sabido transmitir perfectamente el mensaje". Así se expresaba ayer Ángel Lorenzo, presidente de Otea en Gijón, en alusión a sus palabras de hace unos días, en las que tildaba de "competencia desleal" que el sector hostelero sufre por la organización de eventos en la calle que influyen oferta de hostelería. Lorenzo, que plantea "una mesa de trabajo con todas las partes implicadas", apostilla que, al hilo de esas críticas, "no nos referimos a las fiestas de barrio o prau tradicionales organizadas por las asociaciones vecinales", sino a las impulsadas "por personas que de modo particular organizan fiestas en suelo público provocando una competencia desleal y sin las limitaciones o restricciones que tenemos en la hostelería".

El presidente de la patronal, que reclama regular este tipo de festejos, recalca que "siempre apoyamos y apoyaremos las fiestas tradicionales, uno de los buenos alicientes que tiene nuestra ciudad". La plataforma "Vive lo que sentimos", que engloba a 17 comisiones festivas, solicitaba en un comunicado, del que se hizo eco LA NUEVA ESPAÑA, una rectificación pública a Ángel Lorenzo, al que también pedían "mayor respeto" a las romerías. "Es llamativo que solo se cuestione la presencia de barracas y eventos cuando no son explotados por el propio señor Lorenzo o por su entorno", señalaban en el escrito.

"Por poner una situación que la gente entendería; si ahora en Navidad se instalasen unos grandes almacenes en suelo público a vender juguetes o regalos, nadie lo vería bien. Pues ese mismo argumento creemos que es válido también para la hostelería", subraya Ángel Lorenzo, que se muestra "en contra de las fiestas que se amparan en ser de barrio pero son negocios particulares que se realizan en fechas que les son propicias, dejando perjudicada a la hostelería gijonesa, que da trabajo a 12.000 familias todo el año", sentencia. "Siempre estaremos dispuestos a llegar a acuerdos que sean beneficiosos para todas las partes", culmina.

"Vive lo que sentimos" integra a los responsables de las fiestas de Deva, Llantones, Ciares, Granda, Montiana, Caldones, Santa Juliana, Club de la Amistad, Fano, Cristo de la Abadía, Carbaínos, Vega, Porceyo, Castiello de Bernueces, Serín, Fontaciera y Somió. Celebraciones "autogestionadas y sin ánimo de lucro", resaltan. "La convivencia entre la hostelería, los eventos privados y las fiestas populares es perfectamente posible, siempre que exista respeto y voluntad de entender que las romerías son patrimonio cultural, social y emocional de Gijón", proclaman.

Una "forma de hacer hermandad y parroquia"

En defensa de las mismas también ha salido Miguel Llanos, presidente de la Federación de asociaciones de vecinos Rurales "Les Caseríes", que ensalza la "tradición" de estas romerías. "Son una forma de unir a la gente, de hacer hermandad y parroquia", sostiene Llanos, que apunta que "nada tienen que ver con las macrofiestas".

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