José María Díaz Velasco, piloto gijonés de "slot", acaba de lanzar un libro: "Al verme me toman por un Fernando Alonso del Scalextric"
El experto en carreras de coches eléctricos a escala, apodado "Chameleon Drive", hace en su obra "En la pista de la vida" una alegoría de la trayectoria vital con el circuito, ya que ambos representan recorridos "llenos de curvas, victorias, caídas y reinicios"

José María Díaz Velasco, alias "Chameleon Drive" en el puerto deportivo de Gijón. / Juan Plaza
José María Díaz Velasco (Gijón, 1978) es el nombre que figura en el DNI, pero, en redes sociales, el nombre de pila queda atrás para dar paso a "Chameleon Drive", su alter ego en el mundo de las carreras de coches eléctricos a escala. El experto piloto, que lleva casi cuatro décadas practicando el "slot", se ha vuelto una figura conocida en el mundillo a nivel nacional, e incluso tiene público fuera de la piel de toro. Ahora, lanza el libro "En la pista de la vida", una obra en la que hace una alegoría de la vida con su disciplina, ya que ambas son dos caminos "llenos de curvas, victorias, caídas y reinicios".
¿Cómo comenzó en el "slot"?
De muy pequeño mi abuelo me regaló un Scalextric, que era el juguete de moda en aquel entonces. Era muy caro y él hizo el esfuerzo de comprármelo. Cuando ocurrió esto él estaba ya muy enfermo y fue el último regalo que me hizo antes de fallecer. Fue algo muy especial para mí y todavía lo conservo.
¿Y en el mundo competitivo?
Aunque me encantó desde siempre la disciplina, descubrí las competiciones cuando estaba en la veintena gracias a un amigo. Él llevaba años compitiendo y me llevó a una carrera en un club en Lugones, que siguió en campeonatos locales, regionales, nacionales; fue todo un mundo nuevo.
¿Por qué le llaman "Chameleon Drive"?
Fue después de la pandemia. Llevaba un tiempo apartado del "slot" y volví a correr, entonces se me ocurrió hacerme una camiseta para los campeonatos y un nombre de piloto. Siempre me gustó el tema artístico y con la ayuda de un amigo dibujante de cómics creamos también el logo. De ahí empecé a hacer contenidos en redes sociales para darle visibilidad al "slot", porque no se conoce demasiado. Los vídeos empezaron a hacerse populares y "Chameleon" se hizo familiar para los aficionados a esta disciplina. Algunos cuando me ven con la camiseta con colores, la gorra con patrocinadores y todo me toman por una especia de Fernando Alonso del Scalextric. Tengo muchas anécdotas de las redes, hasta me escribieron desde Alemania para pedirme una foto mía autografiada (ríe).
¿Y cómo nace su libro?
Un compañero me dijo un poco en broma que solo me faltaba escribir un libro. A los pocos meses me entró el gusanillo y me empezaron a llegar ideas. Me puse a escribir y cuando me quise dar cuenta estaba metido de lleno en el proceso.
¿Qué cuenta en él?
Es una alegoría de la vida a través del slot, como dice en la sinopsis ambas están llenas de curvas, victorias, caídas y reinicios y todos estamos en ella. También habla de la historia del "slot", de mi vida, de las personas que he conocido en este periplo y tiene su parte motivacional, para todos aquellos que han escuchado que "no valen" o "no pueden". Y abordo también el bullying. Cuando era niño y adolescente lo sufrí, y por desgracia es un tema que sigue estando de actualidad. El libro se lo dedico a mi abuelo y se puede adquirir en Amazon actualmente.
¿Cómo está de salud el "slot"?
En Asturias tenemos varios clubes. Ahora mismo hay tres en Gijón, otro en Pola de Siero, en La Felguera y en Mieres. Años atrás había en Oviedo, Piedras Blancas, Avilés... Tenemos el campeonato Gelvi, que es uno de los referentes en España y lo organiza el Gijón Club Slot. Suele tener más de cien pilotos por prueba y viene gente de toda España. En cuanto al aficionado, suele ser gente de mi quinta, de los que crecimos con el Scalextric. Me gustaría darlo un poco más a conocer a las nuevas generaciones para que hubiera relevo y no muera.
¿Cuál es su categoría?
Yo compito en la categoría rallye, pero hay muchas: velocidad, raid, que es como el Dakar... En mi caso, es todo igual que el rallye de verdad, mismo reglamento, pero en escala 1:32. En mi especialidad competimos contra el crono en cuatro o seis tramos, con la ayuda de dos "copilotos" que devuelven el vehículo a la pista lo más rápido posible en caso de que se salga. Suelo correr con un Subaru, aunque tengo dieciséis coches solo. Otros se dedican a coleccionar y tienen miles.
¿Qué necesita un buen piloto?
En primer lugar, pasárselo bien. Luego, intentar no salirse, más que ir rápido. Hay gente que le gusta mucho pisarle, a mí me gusta, pero eso no es lo más importante.
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