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El censo de amianto detecta el material en varios colegios y cementerios de Gijón

"El primer paso es saber dónde está", afirman los vecinos

"Van tarde", dicen los ecologistas

Poblado de La Camocha, con sus carboneras en primer término.  | ÁNGEL GONZÁLEZ

Poblado de La Camocha, con sus carboneras en primer término. | ÁNGEL GONZÁLEZ

Gijón

El censo de cubiertas con sospecha de presencia de amianto en Gijón fija como prioridad para retirar elementos potencialmente contaminantes de cinco centros educativos y varios cementerios parroquiales, así como espacios públicos que afectan a iglesias y estancias de uso deportivo. La publicación del estudio, adelantado ayer por LA NUEVA ESPAÑA, permite iniciar los trabajos, según explicaron ayer fuentes del gobierno local, para una retirada "progresiva" que debe estar culminada en inmuebles públicos antes de que termine 2028. Estas mismas fuentes señalan que el grueso de los puntos de riesgo detectados son espacios de particulares, para quienes se deberá iniciar un protocolo en principio pendiente de definir para instar a los propietarios a acometer reformas. "Estamos sorprendidos, pero en parte para bien, porque al menos por fin se investiga", señalaba ayer María José Cuervo, integrante de la federación de asociaciones vecinales (FAV) de la zona urbana.

Cuervo explica que llevaba un tiempo sintiendo que asociaciones vecinales de otras ciudades del territorio nacional parecían estar más informadas sobre la presencia de amianto en sus barrios. "Mismamente el mes pasado estuve en la convención sobre el amianto a nivel nacional y me sorprendía cómo se estaba trabajando en otros sitios. Sobre el amianto hay informes médicos espantosos y hay que eliminarlo, y el primer paso es saber dónde esta", explica.

A Roberto Devesa, líder vecinal de Pumarín, tampoco le sorprende ver que en este nuevo mapa de detección de amianto aparecen puntos rojos en el complejo de Las Mil Quinientas. "Aquello, primero, se hizo en plano, porque el genio que pensó aquello debió pensar que no llovía, y hubo muchos problemas de filtraciones. Después, se pusieron tejados de uralita. Yo me acuerdo de verlo. Desde entonces, algunos tejados se cambiaron por fibra nueva, pero tienen que quedar aún los antiguos", resume. Él no tenía constancia de que este censo iba a ser publicado y está pendiente de analizarlo a fondo y hablarlo con el resto de integrantes de la asociación.

Le pasa lo mismo a Ángel Pérez, de Santa Bárbara, que ayer veía con sorpresa que en su poblado salían también alertas de amianto porque, dice, buena parte de las cubiertas son relativamente nuevas y de teja. Aclaraban ayer no obstante desde el gobierno local que lo que se ha visto en censos de otras ciudades es que, además de las cubiertas de las viviendas, los sistemas de inteligencia artificial y detección aérea que se usan para encontrar restos de amianto suelen ser capaces de apreciar también construcciones anexas a las casas, como garajes hechos de manera doméstica o cobertizos improvisados.

Esto es precisamente lo que ocurre en la parte antigua del poblado de La Camocha, en las carboneras, que acumula la mayor cantidad de puntos rojos sobre plano. Esas carboneras, en un estado hoy ya bastante deteriorado, se cubrieron en su día con este material tóxico y en general se han mantenido sin cambios. "Se nos adelantaron", decía ayer Jesús Alfonso Prieto, presidente vecinal del barrio, que explica que desde su asociación buscan impulsar un plan comunitario para garantizar el arreglo y mantenimiento de estas carboneras. "Queremos reunirnos con los propietarios para ver si se pueden arreglar, limpiarlas, ponerles puertas, y que después cada uno se responsabilice de la suya. Pero estamos a la espera de hacer una asamblea antes de decidir nada", completaba ayer el representante vecinal. Desde Ecologistas en Acción y la Coordinadora Ecoloxista, por su parte, aseguraron ayer que este censo en teoría llega "tarde" respecto a otras ciudades y pedirán más información en el próximo consejo sectorial.

El listado de alertas por amianto incluye en su categoría de mayor urgencia de retirada al edificio principal del colegio Miguel de Cervantes y del Begoña, y también algún tramo de La Milagrosa y el Corazón de María, así como la escuelina de San Nicolás y el gimnasio del Jacinto Benavente. También constan los cementerios parroquiales de Caldones, Deva, La Braña y Poago.

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