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El plan antirruido fija vigilar más las obras y dar puntos por criterios acústicos en las licitaciones

La decisión sobre nuevos planeamientos urbanísticos debe valorar estudios acústicos y se controlarán horarios y maquinaria al edificar

Gijón se quita el ruido de la cabeza

Gijón se quita el ruido de la cabeza

Gijón

Más allá de luchar contra el ruido que genera el ocio o el tráfico, el Plan de acción contra la contaminación acústica, cuya aprobación definitiva pasa el martes por Junta de Gobierno, también fija estrategias para minorar otro tipo de ruidos y le pone deberes a los diferentes departamentos municipales. Una de esas estrategias es la de desarrollo sostenible y lucha contra el ruido en obras y edificios. Son las concejalías de Urbanismo, Infraestructuras y Medio Ambiente las que se reparten la responsabilidad de ejecutar las nueve acciones que contempla.

A corto plazo, el plan propone incorporar criterios acústicos puntuables dentro de los pliegos de licitaciones de obras públicas y para los edificios de promoción municipal. Los redactores del documento describen cinco conceptos a puntuar en esos procesos de contratación. Así, por ejemplo, daría puntos al licitador que se comprometiese con la elaboración de un estudio acústico del entorno de localización de la obra tanto en su situación previa como tras la ejecución del proyecto.

También serían valorables propuestas para reducir el impacto acústico sobre los vecinos durante la ejecución de las obras, la presentación de mejoras técnicas en los materiales o en los procesos constructivos de esos edificios y la garantía de mediciones acústicas adicionales a las que fija la normativa vigente. En el caso de obras de infraestructuras ruidosas, los redactores del plan entienden que podría dar puntos en el proceso selectivo el "establecimiento de medidas preventivas o correctivas para proteger a los vecinos frente a las actuaciones objeto de licitación".

Ejecutar esta acción le corresponde a la concejalía de Medio Ambiente. A la que también toca, dentro de esta misma estrategia, atender las denuncias específicas que los vecinos hagan por ruidos en obras y controlar las emisiones sonoras tanto de las obras de edificación como de la maquinaria. La recomendación incluida en el plan de acción es intensificar los controles combinando visitas programadas con otras que sean por sorpresa. Unos controles que incluirían vigilar el cumplimiento de los horarios de trabajo y comprobar la documentación, estado y ubicación de la maquinaria empleada.

El plan de acción también pone negro sobre blanco que se tenga en cuenta la variable acústica en la toma de decisiones sobre los nuevos planeamientos urbanísticos. Y por eso la exigencia de estudios acústicos asociados a las diferentes figuras de planeamiento. Una responsabilidad que se le da a la concejalía de Urbanismo. Igual que las medidas que se corresponden con la planificación de las áreas industriales. Una de las medidas propuestas es dar ayudas económicas o fiscales para el asentamiento de industrias ubicadas dentro del casco urbano en áreas industriales o en suelos no urbanizables. Ello a partir de una clasificación previa de áreas "predominantemente industriales" para facilitar un proceso de zonificación acústica del territorio.

Viales, tren y puerto

A la concejalía de Infraestructuras se le compromete actuar en la reducción del impacto acústico originado por las grandes infraestructuras viarias, por el ferrocarril y por las actividades portuarias. En el primer caso, y teniendo en cuenta que muchos viales son de competencia de otras administraciones, la propuesta es realizar convenios de colaboración.

De colaboración entre todas las partes implicadas se habla también al referirse al ruido que genera el tren Aunque aquí ya se dan más pistas de lo que hay que hacer: la implantación de sistemas de frenado menos ruidosos, retiro de la maquinaria obsoleta y antigua y clasificación de los trenes con una etiqueta acústica en función de los niveles sonoros emitidos, el mantenimiento periódico de las vías instalando asentamientos antivibratorios, la redistribución de los horarios y servicios para disminuir la actividad nocturna y reducir el impacto acústico ocasionado por las máquinas estacionadas con los motores en marcha minimizando los periodos de parada y alejando los puntos de estacionamiento de zonas sensibles.

Y en cuanto a la actividad portuaria la descripción del problema que hace el plan de acción incluye tanto lo que pasa dentro del puerto como el ruido que genera el tráfico de vehículos pesados asociados a la actividad de El Musel. La ficha no incluye referencias específicas sobre la situación actual de paso de esos camiones por La Calzada y su posible alternativa. Centro de una de las mayores polémicas que ahora vive Gijón.

El ruido por obras y edificación

  • Reducción del impacto acústico originado por grandes infraestructuras viarias.
  • Reducción del impacto acústico originado por el ferrocarril.
  • Reducción del impacto acústico originado por actividades portuarias.
  • Exigencia de estudios asociados al planeamiento general.
  • Planificación urbanística de áreas industriales.
  • Gestión de proyectos acústicos y ensayos.
  • Control y gestión de la emisión sonora de obras y maquinaria.
  • Control municipal en denuncias por ruidos de obras.
  • Establecimiento de criterios acústicos puntuables en licitaciones de obras públicas y edificaciones de promoción municipal.

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