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Un jardín histórico y una casa museo con laboratorios y hostelería "de nivel": el plan de integración de La Isla en el Botánico de Gijón

El Ayuntamiento tira del dinero que no gastó en comprar a Pymar su parte de Naval Gijón para pagar los 1,9 millone de esta adquisición

Vista de la casa de La Isla con parte de su jardín.

Vista de la casa de La Isla con parte de su jardín.

La finca La Isla, con sus 17.000 metros cuadrados y la vivienda de más de dos mil que ocupara Florencio Valdés y su familia, pasará a integrarse en el Jardín Botánico tras la compra por 1,9 millones a la que el Ayuntamiento acaba de dar luz verde con su aprobación en Junta de Gobierno. El gobierno local ha encontrado en la partida de dos millones presupuestada para este 2025, pero no usada, para comprarle a Pymar su parte del suelo de Naval Gijón el dinero necesario para financiar esta adquisición sin tener que hacer una modificación presupuestaria o usar el remanente.

La previsión es que la parte del jardín histórico que acompaña la vivienda ya sea accesible en el primer semestre del año que viene. Entonces será su carta de presentación a Gijón. Otra cosa es la casa. Para empezar porque se necesita una obra de adecuación que, en palabras del edil de Urbanismo, el forista Jesús Martínez Salvador, esté "a la altura" de la edificación y en la que hay que tener en cuenta que es un bien catalogado.

Una "aspiración municipal"

También hay que definir los usos aunque ya hay muchas ideas. Desde luego una parte será visitable para poder aproximarse a la vida del industrial y al papel que tuvo la finca en la vida social y empresarial de Gijón. El Ayuntamiento también trabaja con la idea de que allí tengan espacio las asociaciones que colaboran con el Botánico; además de laboratorios, el herbario y el banco de germoplasma.

Parte del jardín de La Isla.

Parte del jardín de La Isla. / Lne

Y, al tiempo, se entiende que es una ubicación excepcional para incorporar una oferta hostelera "de nivel" con un acceso directo al exterior que permitiría abrirlo a quien no sea visitante del Botánico. Era "una aspiración de hace mucho tiempo que esta propiedad se incorporara al patrimonio municipal", explicó Martínez Salvador tras la Junta de Gobierno recordando no solo el valor del jardín catalogado y del edificio histórico.

"También porque es una finca donde Florencio Valdés formó grandes industrias a finales del siglo XIX y donde numerosas personalidades de la aristocracia de la época pasaron sus días de recreo", concretó el forista. El despacho del industrial y el libro de visitas con las firmas de esas personalidades serían piezas de esa visita.

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