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El colegio gijonés de la Inmaculada celebra el Día del Antiguo Alumno y agasaja a Juan Ignacio Rodríguez Carrasco: "Es un ejemplo"

"Siento mucho cariño por este centro", reivindica el "Antiguo Alumno Distinguido" en una cita que también rinde homenaje al coro de padres, disuelto este año

VÍDEO: El colegio gijonés de la Inmaculada celebra el Día del Antiguo Alumno y agasaja a Juan Ignacio Rodríguez Carrasco

S. G.

Gijón

"Siento mucho cariño por este colegio". Así se expresaba ayer Juan Ignacio Rodríguez Carrasco, nombrado este año "Antiguo Alumno Distinguido" por la Asociación de Antiguos Alumnos del colegio de la Inmaculada, que celebró una emotiva jornada de reconocimientos, en la que los presentes evocaron el pasado y compartieron, en familia, su principal nexo: el centro de los Jesuitas. También fue una cita especial para el coro de la Asociación de Padres, ya disuelto, al que se le concedió la distinción de "Amigos de la Asociación".

Juan Ignacio Rodríguez, vicepresidente de la Asociación de Antiguos Alumnos del colegio, entró por las puertas del mismo allá por 1949. Su discurso ayer estuvo muy basado en sus recuerdos en las aulas, en las anécdotas con los profesores. Reivindicó el galardonado, que recibió la insignia de oro de manos de Víctor Rodríguez, presidente del colectivo, que los Jesuitas "siempre le han dado mucha importancia a la formación". Fue Paula Fernández, de la promoción de 1989, quien glosó la figura de Rodríguez Carrasco, nacido en 1942, elegido también "Grupista ejemplar" en el Grupo 2013. A nivel laboral se dedicó al sector de la alimentación. "Es un trabajador nato", ensalzó Paula Fernández, mientras que Javier Fernández de la Vega, secretario de la Asociación de Antiguos Alumnos, elogió "una vida de discreto servicio a los demás". Por su parte, Víctor Rodríguez definió al premiado como "un ejemplo para todos".

Asistentes al acto, en el gimnasio del colegio de la Inmaculada.

Asistentes al acto, en el gimnasio del colegio de la Inmaculada.

José María Rodríguez Olaizola, delegado de la Plataforma Apostólica de Jesuitas de Asturias, animó a los presentes a "zambullirse en el pasado para recordar vivencias" antes de que Arancha Vega, directora del colegio de la Inmaculada, tomase la palabra. "Es emocionante ver a promociones tan lejanas en el tiempo pero unidas por el mismo vínculo", aseveró Vega, que recalcó que el centro "echa de menos" al coro de padres, al que felicitó por "tantos años de generosidad". "Ha embellecido y elevado cada ceremonia y celebración", destacó Javier Fernández de la Vega.

"Miramos hacia atrás con nostalgia y orgullo de la formación recibida", afirmó Víctor Rodríguez, que abogó por impulsar una "sociedad más justa" con "los mimbres que nos han dado entre estas paredes". El presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos apuntó además que el 9 de enero habrá otra visita guiada al colegio, que requiere inscripción, y que el próximo mes se presentará un libro repleto de recuerdos colegiales y curiosidades. Rodríguez, asimismo, entregó a Arancha Vega un disco con algunas de las canciones religiosas que el coro de padres solía interpretar.

Integrantes de una de las promociones homenajeadas.

Integrantes de una de las promociones homenajeadas. / Juan Plaza

La jornada sirvió para homenajear a varias promociones, las del 1955, 1965, 1975, 1990, 2000 y 2015, que festejaron sus bodas de brillantes, platino, oro, zafiro, plata y bronce, respectivamente. Un integrante de cada promoción habló en representación de sus compañeros. Muy aplaudido fue Luis Ignacio Rollán, de la de 1955, que indicó que "seguimos reuniéndonos los primeros jueves de cada mes para comer juntos". Alejandro Acisclo Álvarez-Sala, de la de 1990, recordó al fallecido docente José Antonio Fidalgo. "Sus clases tenían una maestría especial", comentó. El encuentro, al que siguió una eucaristía y comida de confraternización, culminó con el canto del himno de la Inmaculada.

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