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Gijón ve "totalmente controlado" el auge de los pisos turísticos, pero los barrios más afectados urgen nuevas medidas: "Hay que retroceder"

"Está totalmente controlado", afirma el gobierno local sobre su incremento

Cimavilla y La Arena claman por el ataque de las VUT al alquiler residencial

Vista de Cimavilla desde el Muelle.

Vista de Cimavilla desde el Muelle. / Marcos León

Gijón

Gijón cierra año con 2.675 viviendas de uso turístico registradas tras un incremento de la oferta que se ha dejado sentir, sobre todo, en el Centro, La Arena y Cimavilla. Justo las tres zonas donde el pasado febrero decaía la prohibición municipal de concesión de nuevas licencias. Ahora mismo, y según el reciente informe municipal adelantado por LA NUEVA ESPAÑA, hay 821 pisos turísticos en el Centro, 427 en La Arena y 183 en Cimavilla. Unos datos que para el gobierno municipal son la demostración de que la situación está bajo control y para los vecinos de las zonas más afectadas motivo de exigencia de nuevas medidas para controlar el fenómeno.

"Cualquier crecimiento de las viviendas de uso turístico debe ser equilibrado, responsable y compatible con la calidad de vida de nuestros vecinos. Y esta es la realidad que vive la ciudad y que conseguimos con una buena gestión municipal, previa a la actual Ley de Turismo. Es lógico que el mayor crecimiento de VUT esté en los barrios de mayor afluencia turística pero los números nos indican que está totalmente controlado, con altas dentro de la legalidad y señalando que también hay barrios en los que hay bajas", explica la vicealcaldesa y responsable de Turismo en el gobierno local, la popular Ángela Pumariega.

Vista de viviendas turísticas en Gijón.

Vista de viviendas turísticas en Gijón. / Marcos León

Esa gestión municipal de la que habla la concejala gijonesa fue la prohibición durante un año de conceder más licencias dentro de la denominada zona de gran afluencia turística. El planteamiento de Pumariega es "respetar plenamente el derecho de los propietarios a decidir el destino de sus bienes privados siempre que se haga dentro de la ley vigente". "Se trata de compatibilizar legítimos intereses con el interés general de la ciudad y de quienes viven y trabajan aquí", añade la vicealcaldesa.

Ser un barrio fantasma

Ni controlado, ni equilibrado se ve el fenómeno en Cimavilla y La Arena, los dos barrios de Gijón que están en el listado del Principado para su declaración como zonas de vivienda tensionada. "La moratoria fue un parón, pero no la solución. Hay que aplicar más medidas", explica Sergio Álvarez, presidente de la asociación vecinal "Gigia" de Cimavilla recordando que en su barrio "se están comprando edificios enteros para dedicarlo al turismo y cada vez son más los vecinos que se tienen que ir porque no renuevan contratos. No existe oferta de alquiler residencial". ¿Su mensaje? "No es que no nos podamos permitir una sola vivienda turística más es que se debería de trabajar y tomar medidas para retroceder. Cada día, cada minuto que pasa estamos más cerca de perder el barrio. Cimavilla está en peligro de extinción".

Un miedo que también tiene María José Cuervo, presidenta vecinal de La Arena. "Es imposible alquilar un piso en el barrio y si ofertan alguno el precio es prohibitivo. Nos convertiremos en un barrio fantasma lleno de ancianos y por temporadas, de maletas rodantes. Y habrá más cierre de negocios porque un barrio sin tejido social tiende a morir. Los turistas vienen a dormir, no a consumir en el barrio", explica. Para la líder vecinal no solo hay que tener en cuenta las 427 VUT registradas legalmente en La Arena también "las que están sin declarar, que no se si serán otras tantas, pero son muchas".

Entre la densidad de la zona Centro el fenómeno parece resultar más desapercibido pero los vecinos son conscientes de su presencia. "Ahora mismo no vemos mucho más movimiento de maletas ya que es una época de visitas familiares, pero a partir de Semana Santa lo empezaremos a notar, que es cuando empieza la época más turística", explica Maite Martín, presidenta de la asociación vecinal "Jovellanos".

IU pide modificar el PGO

A la crítica sumaba también su voz el líder municipal de IU, Javier Suárez Llana, para quien este crecimiento es "resultado de tres decisiones políticas del gobierno de Foro y PP". Una, "haber dejado caer la moratoria que propuso IU y que impidió durante un año la apertura de nuevas VUT en los barrios donde ahora más crecen"; otra, "negarse a utilizar todos los mecanismos de la Ley de Turismo de Asturias para controlar la turistificación como, por ejemplo, las zonas turísticas saturadas"; y, la tercera, "y clave, renunciar a modificar el PGO para limitar su proliferación". "La normativa urbanística tiene que servir al interés general y no amparar a quien especula con la vivienda. La ciudad tiene hoy más VUT que vivienda pública, y eso impacta directamente en el precio de los alquileres, que no dejan de subir", remata.

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