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Mejora la situación en la zona rural de Gijón y los vecinos ven "un descenso" en los asaltos a viviendas: "Cuando se empezó a patrullar en serio desaparecieron los ladrones"

"No han vuelto a aparecer, pero siempre está el miedo", relatan los líderes vecinales de las parroquias más afectadas por los robos

Controles de la Guardia Civil, en una imagen de archivo.

Controles de la Guardia Civil, en una imagen de archivo. / Marcos León

Gijón

La zona rural de Gijón, afectada en los últimos meses por los robos, vive, por el momento, una Navidad tranquila en lo que a hurtos en hogares se refiere. No significa que bajan la guardia, ni mucho menos, y desde las asociaciones de vecinos aseguran que "el aumento de los controles" policiales y de Guardia Civil ha servido para ahuyentar a los ladrones y dejar atrás la tensión vivida con las últimas oleadas. Sin embargo, en algunas zonas como Cabueñes o Somió han sufrido algún que otro episodio aislado. "No han vuelto a aparecer desde la última vez, pero siempre está el miedo de que vuelvan, que lo harán", expresa Nabila Gómez, presidenta de la asociación "Fontevilla" de Cabueñes.

El último suceso que sufrió la zona no llegó a ser un robo como tal, pero sí un indicativo de que los cacos no descansan ni en estas fechas. "Sabemos de un vecino que vio por las cámaras a un hombre merodeando por el exterior de su casa y observando sobre los setos", narra Gómez, que sí que nota una mejoría respectó a las navidades pasadas. "Fue increíble y sí que tuvimos varios asaltos, pero este año nada de nada", declara.

"Un tirón" en la parroquia de Somió

En Somió también se vivió un episodio singular en el que una mujer de avanzada edad sufrió un atraco en la puerta de su casa. "Un hombre se le acercó y le hizo un tirón, llevándose el bolso", relata Soledad Lafuente, presidenta de la asociación "San Julián".

La zona rural de Gijón, entre la "alarma social" y la "indefensión" por la oleada de robos, pide reforzar la presencia policial.

VÍDEO: Sergio García / FOTO: Marcos León

Al igual que en la vecina parroquia de Cabueñes, las bandas han desaparecido, pero sí que alerta de individuos que trabajan por su cuenta, sin utilizar vehículos. "Estamos viendo que son personas que van caminando y se aprovechan de personas más vulnerables como los mayores", describe Lafuente, conocedora también del suceso de Cabueñes que mencionaba Nabila Gómez. "No han vuelto los robos y se nota una mayor seguridad", certifica la líder vecinal de Somió.

"Esperemos que se mantenga", la petición de los vecinos

Misma sensación transmite José Manuel Rubiera, presidente de la asociación de vecinos de Castiello de Bernueces. "Cuando se empezó a patrullar en serio desaparecieron los ladrones", resume con contundencia Rubiera, que también celebra que en estas fechas hayan desaparecido los asaltos a hogares. "Esperemos que se mantenga en el tiempo y podamos olvidar lo ocurrido", sostiene.

Misma tesis que mantiene Xuan Pandiella, presidente de la asociación vecinal "San Emiliano" de Vega. "Se nota que como la gente está más en casa, no hay tantos hogares que se queden vacíos", asegura el líder vecinal, que señala lo mismo que sus homólogos.

"Cuando se establecen los controles rutinarios, los robos descienden", expresa Pandiella, confiando en que la presencia de agentes en las parroquias se mantenga y dejando también un mensaje de invitación a los responsables municipales. "Necesitamos notar que están presentes y que les preocupa la situación. No hemos tenido contacto con ellos y es un tema muy serio para dejar de lado", afirma Pandiella.

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