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La magia de Oriente llena los hogares de Gijón de ilusión y regalos (muchos de ellos sobre dos ruedas): "Los niños han sido muy buenos"

Los pequeños salen a la calle para estrenar las sorpresas que Melchor, Gaspar y Baltasar dejaron en sus casas: "Ver su alegría es lo mejor"

VÍDEO: Los Reyes Magos reparten alegría en Gijón: "Se han portado muy bien"

Nico Martínez / Juan Plaza

Su pasión temprana por la música hizo que Izan García, un niño gijonés de tres años, tuviera claro desde hace meses que su petición de este año para los Reyes Magos era "un tambor, una cocinita y una batería". Los dos primeros de esos tres deseos se cumplieron esta mañana gracias a la magia de Oriente y el pequeño quiso celebrarlo yendo hasta el paseo del Muro de San Lorenzo para tocar su flamante tambor en su sitio favorito de la ciudad. Al igual que Izan, otros muchos niños salieron a la calle para estrenar los regalos que dejaron unas horas antes en sus respectivos hogares Melchor, Gaspar y Baltasar. "Ver sus caras de alegría es lo mejor", comentaron sus familiares.

El frío y la amenaza de lluvia con la que despertó Gijón no impidió que desde por la mañana se vivieran las escenas típicas del seis de enero. Los paseantes que se acercaban al Campo Valdés sonreían al encontrarse con el entusiasmo con el que Izan García tocaba su tambor. "¡Vaya conciertazo estás dando!", comentaban sus padres, Kike e Inés, que aseguraron que "no ha parado de tocar desde que se encontró el regalo a las ocho de la mañana".

Los regalos que dejaron Sus Majestades de Oriente a los pequeños y mayores de Gijón destacó por su variedad. No obstante, los patinetes, las motos eléctricas y las bicicletas se llevaron la palma en muchos de ellos.

Aunque su destreza al manillar invitaba a pensar que ya acumulaba tiempo disfrutando de su patinete, Juandi Martín se desplazó desde El Llano al centro de Gijón junto a su familia haciendo uso de una de las mayores sorpresas que le habían dejado los Reyes Magos. "Ha sido el regalo estrella. Le está encantando", comentaban sus padres, Juan Diego y Vanessa, mientras el pequeño agregaba el resto de regalos que había recibido: "Un videojuego de fútbol, un futbolín y una bola y un Lego de Pokémon". "¡Ah, y estas zapatillas!", culminó, luciendo una gran sonrisa.

También sobre dos ruedas, pero las de una moto eléctrica, el pequeño Mateo recorrió calles céntricas como Corrida. Su madre, Paula Vázquez, le seguía con atención. "Le ha encantado. Ha sido lo que más ha probado hasta el momento, aunque también le han traído una pista de coches y peluches", explicó Vázquez, una gijonesa que añadió que "siempre me gustó mucho la Navidad, pero ahora con él la vivo con mucha más ilusión". "Se levantó a las nueve y abrió todos los regalos con muchísimas ganas", apuntó.

Sus Majestades de Oriente también llegaron cargados de juguetes a las casas de Megan Upperton y Ana Fernández, unas amigas que no tardaron en quedar para compartir cuáles habían sido sus mayores sorpresas. Mientras Megan Upperton mostraba su avión de "La patrulla canina", Ana Fernández hacía lo propio con un "Lego Minecraft". "Lo estamos viviendo muy entusiasmadas", confirmaron.

La madre de Megan, Helena Martínez, puntualizó que en su casa cuidaron todos los detalles en la noche del cinco de enero. "Nos dormimos bastante temprano y dejamos muchas galletas y leche para que los Reyes Magos pudieran abastecerse. Además, les dejamos un mensaje deseándoles feliz viaje de regreso a Oriente", remarcó.

Quienes también se fueron a la cama más temprano de lo habitual fueron Alma Ezquerra, una niña de 2 años, y el resto de su familia. "Dejamos todo listo para el paso de los Reyes por nuestra casa", confirmó su madre, Clara Catraín, encantada de que la magia de Oriente haya vuelto a llenar de felicidad a los niños de Gijón un año más.

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