Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Mael, el niño gijonés de 3 años al que tuvieron que amputarle en junio las manos y las piernas, se prepara para el cole tras unas vacaciones de diez

El pequeño empieza su etapa escolar tras el freno que supuso su tetramputación y el sábado el grupo de moteros "Magaya Astur" organiza un concierto de rock solidario en Acapulco: "Queremos dar visibilidad"

El pequeño Mael (con gorro oscuro) junto a su padre Pablo Aldecoa, su madre Nerea Bernardo y su hermano Olai en Pajares.

El pequeño Mael (con gorro oscuro) junto a su padre Pablo Aldecoa, su madre Nerea Bernardo y su hermano Olai en Pajares. / LNE

A. Rubiera

A. Rubiera

Castiello

En la nieve, montando a caballo, con los Reyes Magos o en los Lagos de Covadonga. El pequeño Mael Aldecoa Bernardo, el niño gijonés de tres años al que en julio del pasado año tuvieron que amputarle las manos y las piernas tras una gravísima infección meningocócica, ha tenido unas vacaciones de diez. Las ha pasado en todo momento con sus padres, Pablo, Nerea, y su hermano Olai. Y ahora, tras la Navidad y los regalos toca empezar el cole. El niño será uno más hoy en el colegio Jacinto Benavente, en la parroquia de Vega, donde empezará su primer año de Educación Infantil. Lo hará con el retraso lógico que supuso su adaptación inicial a su condición de tetramputado y el trabajo intensivo y prioritario de rehabilitación y acople a sus primeras prótesis de piernas.

Pero la de hoy no es la única actividad marcada en rojo en el calendario de la familia ya que este sábado, en la Sala Acapulco, vivirán un concierto de rock solidario convocado para ayudarles en su día a día.

Con la misma energía que corre por las venas del pequeño Mael va a sonar la música de los grupos "A3 Trío", "Clovers CB", "Trío Calavera", Rafa Kas, Pablo García y Sam Rodríguez en la Sala Acapulco (21.30 horas). El concierto lo convoca el club motero Magaya Astur y la cita lleva implícita una expresión inmensa de ánimo: "¡Todos con Mael!". Es la primera ayuda económica que se articula en torno a Mael y que le sale del alma a un colectivo de aficionados a las motos que han pensado en cómo apoyar a la familia a costear prótesis, rehabilitación o cuantas necesidades le vayan surgiendo a este pequeño gijonés lleno de energía y que nunca dice "no puedo".

Las manos, aún en espera

Sus manos y sus piernas fueron el peaje con el que se saldó una infección que a punto estuvo de costarle la vida. Aunque a Mael la historia que mejor le encaja es la que le vincula a su película favorita de dibujos animados, así que tiene asumido que luchó con un dragón y venció, aunque se quemó las manos y los pies. Con las piernas "de robot", como él dice, ya está progresando a marchas forzadas y para que pueda usar prótesis de las manos aún falta algún tiempo, aunque nada frena los avances de un niño muy despierto, esforzado y feliz que hoy mismo se convertirá en escolar infantil.

El pequeño Mael se prepara para el cole tras unas vacaciones de diez

El cartel del concierto del sábado. / LNE

En todas las necesidades presentes y futuras de Mael, y de otros como Mael, pensaron los moteros de Mayaga Astur cuando valoraron su fiesta solidaria de este año. "Llevamos 16 años funcionando como asociación motera y desde hace más de una década convocamos un evento solidario con alguna causa que decidimos entre todos, siempre relacionada con la infancia. Primero fueron cabalgatas solidarias y ahora nos decantamos por conciertos", explica Batu Duarte, miembro de Magaya.

En esta ocasión poco hubo que pensar sobre el destino de su recaudación ya que Mael Aldecoa Bernardo es nieto de uno de los integrantes de la agrupación. "Tenemos una vinculación muy directa con toda la familia de Mael y si bien queremos reunir el dinero que se pueda, también nos interesa mucho dar visibilidad a la situación de los niños que viven con amputaciones. Porque el problema de las prótesis es que pueden llegar a ser muy caras, no son eternas ni mucho menos y no es lo mismo que sean deportivas o solo funcionales, por poner un ejemplo. Por no hablar de que también tienen necesidades de rehabilitación y de apoyos a los que no siempre llega la sanidad pública", añade Duarte. El concierto no tiene patrocinios "ni los buscamos", dicen los convocantes, "porque siempre ha sido la iniciativa de un grupo de moteros que pone todo su corazón en sacar esto adelante", razona.

Las entradas para el concierto –al que asistirá, al menos de inicio, Mael y su familia para agradecer el apoyo- cuestan 12 euros y hay también una fila cero, sin derecho a entrada, para quienes quieran igualmente apoyar la iniciativa. La recaudación por ahora ya supera los 3.000 euros y la familia gijonesa no puede estar más agradecida. Desde el club piden a quien quiera hacer su donación que les faciliten la gestión con ingresos en la cuenta ES75 3059 0103 25 2354487726 "poniendo en el concepto de las transferencias o ingresos ‘Donativo Mael, Concierto Solidario’".

El pequeño Mael se prepara para el cole tras unas vacaciones de diez

El pequeño Mael, en su casa. / LNE

Refuerzo educativo en Vega

Pero si importante es la convocatoria del sábado, más aún lo es la de hoy en el colegio Jacinto Benavente. Los padres de Mael tuvieron que alzar la voz por su hijo y los que están en situaciones similares, dadas las necesidades que existen en la red educativa pública de auxiliares y especialistas. Pablo Aldecoa, el padre de Mael, fue recibido recientemente por el presidente Adrián Barbón y la consejera de Educación, Eva Ledo, y pudo exponer algunas de esas carencias.

"Nuestra batalla y la de muchos padres es que los colegios que sean referentes para niños con problemáticas diversas puedan tener un número de auxiliares educativos acorde a las necesidades reales de cada momento de los niños, y no en base a una ratio fija que casi siempre es irreal. Deben ser unos apoyos que reflejen de verdad las necesidades de la discapacidad. Y un ejemplo claro podría ser Mael. Ahora mismo, que apenas se está adaptando a sus prótesis de piernas y no camina de forma autónoma ni tiene ‘maninas’, puede tener unas necesidades muy superiores a las que va a tener dentro de un tiempo. Yo soy el primero que no quiero un auxiliar para toda la vida con Mael. Ojalá dentro de un mes pudiera decir que ni lo necesita. Por eso lo importante es atender a las necesidades reales", explica Aldecoa.

Al menos la familia tiene la satisfacción de saber que en el colegio Jacinto Benavente la Consejería ha aumentado el contrato de las dos profesionales de Pedagogía Terapéutica que estaban asignadas con media jornada. "Vemos voluntad y estamos agradecidos", reconocen los padres de Mael. Ahora solo piensan en que el pequeño, "que le pone ganas a todo y nunca dice a nada que no", también coja con ganas el colegio. Ayer, por lo menos, ya quedó bien preparado su mandilón.

Tracking Pixel Contents