Un problema "imborrable": esta es la petición de los vecinos de Gijón para combatir las pintadas callejeras
Los viandantes reivindican "multas ejemplares" y concienciación para acabar con unos grafitis que "dan una imagen descuidada"

Sergio García / Ángel González
Año nuevo, problema recurrente. La reproducción de pintadas en las calles y espacios públicos de Gijón continúa a la orden del día pese a los esfuerzos de Emulsa por eliminar, en la medida de lo posible, unos grafitis que, a juicio de los vecinos, ofrecen una "imagen descuidada" de la ciudad. "No podemos acostumbrarnos a esto", aseguran los viandantes, que, entre las soluciones, proponen la imposición de multas "ejemplares" para los autores o fomentar la concienciación.

Los vecinos de Gijón piden multas "ejemplares" y concienciación para combatir las pintadas callejeras (en imágenes) / Ángel González
Resulta complicado encontrar un barrio que se salve de estos llamativos dibujos. En Laviada, por ejemplo, las paredes de entrada a algunos garajes se transforman en lienzos improvisados para los "pintores". Una circunstancia que irrita a José Manuel Eirín, vecino del Polígono. "Esto es de auténtica vergüenza", sostiene Eirín mientras mira de reojo el acceso a un garaje en Carretera Vizcaína repleto de pintadas. Un batiburrillo de colores "decora" el lugar. "Hay que multar", asevera Eirín, que afea que los responsables de este tipo de grafitis actúen en lugares como el parque de Isabel la Católica. "Pintan en monumentos y en todo lo que pillan, hasta en los trenes", reprocha el vecino, que ve como único remedio la mano dura a nivel de sanciones. "Son muchos miles de euros los que cuesta la limpieza", declara José Manuel Eirín, para quien el problema no afecta solamente a Gijón. "Voy mucho a Oviedo y allí está exactamente igual; esto da mala imagen", manifiesta.
"Una vergüenza"
"Alguien tiene que meter mano", subraya Pedro Martínez junto a un popurrí de pintadas en la calle La Casilla, perpendicular a Marqués de San Esteban y a tiro de piedra del hotel Don Manuel. Para Martínez, tantos grafitis "estropean las fachadas". Hace hincapié, en ese sentido, en que incluso los autores pintan en edificios catalogados. La Colegiata de San Juan Bautista y su entorno, de un tiempo a esta parte, se ha convertido en una pizarra para los grafiteros. "Da una imagen muy macarra", opina Pedro Martínez sobre estas pintadas. El vecino de Cimavilla tampoco está especialmente contento con el mural que luce en el dique de Lequerica, si bien dicho proyecto sí estuvo planificado, en ese caso por la Autoridad Portuaria de Gijón. "Mayor vigilancia y multas" conforman la receta que plantea Pedro Martínez para atajar la problemática de las pintadas en la ciudad. "Dicen que es cultura pero...", reflexiona.
Cimavilla es uno de los principales "objetivos" de los grafiteros. Hay calles en las que cuesta dar un paso sin toparse con pintadas en las fachadas, algunas de las cuales, incluso, incluyen un vocabulario que no es el más constructivo del mundo. Residente del barrio Alto, Estefanía Bravo reclama impulsar la limpieza. "Estaría bien para los que vivimos aquí", indica Bravo, que remarca que la imagen que da esa acumulación de pintadas y grafitis "no es la mejor de cara al turismo". "Lo que pasa es que los vecinos estamos ya bastante acostumbrados", lamenta Estefanía Bravo, que tampoco se opone que haya este tipo de expresiones en Gijón... de manera controlada. "Debería haber espacios públicos para el arte o el mural", afirma Bravo en plena calle Vicaría, en la que proliferan los locales de ocio nocturno y también innumerables pintadas.
Luz Montes, vecina del Centro, ha vivido en sus propias carnes las consecuencias de los grafitis. "Nos costó un dinero limpiar el garaje y ya vuelve a estar pintado", resalta Montes en la intersección entre las calles San Bernardo y Tránsito San Vicente de Paúl. Allí, un cartel de un negocio particular está tan invadido por pintadas que es ilegible. La tendencia, para Luz Montes, es peligrosa. "Te empiezas a acostumbrar a este problema y no me gusta acostumbrarme a algo así", asegura Montes, que añade que "hay mucha gente que no es consciente de las molestias que estas pintadas pueden ocasionar". Unas molestias de todos los colores.
Suscríbete para seguir leyendo
- El metrotrén cumple 25 años en Gijón con más de 140 millones gastados en un plan sin acabar
- Así es vivir en un bajo comercial en Gijón: de reformar una antigua sidrería a recuperar un videoclub
- El Principado se pronuncia sobre el caso de la joven gijonesa cerca del desahucio: 'Tiene que ir al Ayuntamiento y solicitar una vivienda
- Localizan muerto a un joven de 18 años en Gijón
- Colas en la iglesia gijonesa de Jove para comprar 600 kilos de rosquillas a la venta por San Blas: 'Hemos llegado a entregar hasta 200 paquetes a una sola persona
- El joven de 18 años hallado muerto en Gijón fue encontrado por su hermana sin vida en su cama
- El árbitro que forzó a una prostituta en Gijón la obligó a 'varias prácticas sexuales' y siguió haciendo una vida normal tras su arresto a finales de enero
- De repartir con camiones por Asturias a tener cuatro tiendas: el histórico comercio de El Llano se despide tras 40 años