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El calvario de aparcar en el Hospital de Cabueñes, en Gijón, y la "solución" del nuevo aparcamiento: "El nuevo parking nace pequeño"

Los usuarios del centro médico aplauden la obra, pero creen que las nuevas casi cien plazas "serán pocas"

Las máquinas ayer estaban paradas y por ahora no hay fecha exacta para la apertura del nuevo parking

El calvario de aparcar en el hospital de Cabueñes, en Gijón: “el nuevo parking nace pequeño”

VÍDEO: Pablo Palomo / FOTO: Ángel González

Pablo Palomo

Pablo Palomo

Gijón

Despuntaba el sol ayer a las espaldas de Juan Carlos de la Cruz y María Jesús Fernández, dos usuarios del Hospital de Cabueñes que caminaban para recuperar su coche. Habían aparcado como habían podido orillando su automóvil en el camin del Piquero, justo muy cerca del nuevo aparcamiento que se está haciendo en el principal centro médico de la ciudad. Ellos son madre e hijo y ella iba caminando con mucho cuidado apoyado en el regazo de su retoño tras haber pasado consulta en el hospital. Casi cuarenta minutos de reloj les llevó aparcar. Por eso, la posibilidad de que dentro de poco vaya a existir ese nuevo aparcamiento es, para ellos, una gran noticia. "Hace muchísima falta", aseguran sobre un espacio que, aunque la empresa encargada de las tareas preveía inicialmente que abriera este lunes, ahora mismo no tiene fecha de entrada en funcionamiento. Ayer por la mañana, las máquinas estaban paradas y aunque el terreno ya está asfaltado aún no están las líneas pintadas. La lluvia caída de fin de semana ha obligado a marcar compás de espera.

La opinión de De La Cruz y Fernández es mayoritaria en ese perfil en que alguna vez ha tenido que convertirse todo gijonés: usuario del parking del hospital. La escena vivida ayer por madre e hijo se repitió muchas veces a lo largo de la mañana. Y es que aparcar en Cabueñes es poco menos que un calvario que obliga a armarse de paciencia, dar vueltas o incluso pagar lo que se puede considerar como un pequeño peaje dejando el coche en el aparcamiento con barreras del tanatorio. O sea, pasando por caja. Eso cuando no hay que dejar el auto en un arcén o en doble fila. Arriesgándose, por tanto, en este último caso a encontrar, como cantaba Dani Martín, una receta de recuerdo en el parabrisas. "Está claro que es una molestia. Al final, tuve suerte y encontré a uno que salía y pude aparcar. Pero fui hasta la Universidad Laboral y tampoco había plazas", añade Juan Carlos de la Cruz.

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En idéntica situación estuvieron Crisanto Cadenas y su mujer Isabel Menéndez. Ellos venían de Langreo y también tuvieron que estacionar a las bravas en el camino del Piquero. No les quedó otra porque ayer, como casi todos los días, encontrar una plaza en el aparcamiento habilitado para Cabueñes era poco menos que una heroicidad. "Lo tuvimos muy jorobado y eso que lo anduvimos todo", relata esta pareja. "Hoy (por ayer) por lo menos hace bueno. Pero los días que llueve terminas cogiendo una pingadura que no es normal", cuentan. Respecto al nuevo aparcamiento, lo aplauden. "Está claro que alguna solución había que poner porque es que es imposible encontrar una plaza libre", atestiguan.

La ruleta de la suerte de encontrar plaza o no, no hace distingos entre los pacientes. Y si no que se lo digan a Laura de Paz, una mujer de 33 años embarazada a la que le faltan muy pocas semanas para dar a luz. "Encontré un hueco como pude, pero tuve mucha suerte", explica. "Otras veces sí que he tenido que dar vueltas y vueltas. Por eso, ese nuevo aparcamiento es muy necesario pero temo que no vaya a ser suficiente", añade. Lo mismo cuenta Cristina López, otra futura mamá que está de 36 semanas. "Estamos hasta el moño porque ahora que tenemos que venir tanto a revisión casi que vivimos en el hospital", dice. "Es un calvario y da igual la hora. El nuevo aparcamiento hace falta pero me da que van a ser pocas plazas", finaliza.

En idéntica tesitura están Alfredo Pérez e Hristo Simeono, dos obreros que salían ayer de Nefrología de Cabueñes. "Aparcar aquí es nefasto. Pero como en todo Gijón. Ese aparcamiento hacía falta porque nos hemos tirado tres cuartos de hora para aparcar, pero se va a quedar pequeño", zanjan.

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