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Arantxa Villalba, artista visual: "El arte abstracto no hay que entenderlo"

La leonesa afincada en Gijón analiza y hace balance de su muestra "Lo que el color cuenta", que se exhibe en el Antiguo Instituto con una selección de 15 obras que parten "de la intuición y el gesto libre"

La artista Arantxa Villalba.

La artista Arantxa Villalba. / Lne

Arantxa Villalba, leonesa afincada en Gijón desde hace tres lustros, expone en el Antiguo Instituto su proyecto más reciente, "Lo que el color cuenta", una muestra que culmina este sábado 24 y que está compuesta por 15 piezas gestadas durante los últimos dos años. La artista hace balance del desarrollo de la exhibición, cuya obra nace del impulso y la abstracción, explora en esta muestra la relación entre el cuerpo, la naturaleza y el cosmos a través de un lenguaje emocional. Con una trayectoria que comenzó a los 23 años en León y ha pasado por Madrid y diversas galerías asturianas, Villalba se define como una pintora intuitiva que utiliza técnicas como el dripping, la pintura fluida y el uso directo de las manos y la espátula para construir fragmentos de energía convertidos en color. En esta ocasión, propone un espacio abierto a la interpretación donde cada espectador se convierte en parte activa de la obra, incluso algunos atreviéndose a bautizar los lienzos.

—¿Cómo define "Lo que el color cuenta" y qué busca transmitir con este conjunto de 15 obras?

—Son cuadros creados en los dos últimos años y el título tiene relación directa con lo que cada visitante percibe al observar la pieza. Considero que cada pieza cuenta varias historias dependiendo de quien la observe. Para mí, el arte abstracto para mí no hay que entenderlo; lo realmente importante es que transmita algún tipo de emoción al espectador. Al final, mis cuadros son fragmentos de energía convertidos en color.

—En la inauguración realizó un experimento curioso con los títulos de los cuadros. ¿En qué consistió?

—Fue muy divertido porque decidí que los cuadros no tuvieran nombre expuesto. Cada visitante puso el título que se le venía a la cabeza al observarlos. Me encantó porque te das cuenta de que cada pieza tiene diferentes interpretaciones. Salieron nombres como "Melodía" o "Caos", y algunos se asemejaban mucho a la idea que yo tenía en mente.

—Su pintura se describe como algo muy impulsivo. ¿Cómo es su proceso creativo frente al lienzo?

—Parto de la intuición del momento y del gesto libre. A veces tengo más en mente los colores que quiero usar que la forma en sí; experimento continuamente y soy así de impulsiva. Me sumerjo tanto en la obra que a veces no sé cuándo parar. He llegado a estropear algún cuadro por pensar que le faltaba algo cuando, en realidad, ya estaba terminado.

—Usted evita lo figurativo para centrarse en el equilibrio visual. ¿Qué elementos son constantes en su trabajo?

—Busco un equilibrio visual empleando técnicas como el dripping o la pintura fluida. Aunque sea abstracto, mi obra tiene mucha relación con la música, el universo y la naturaleza. Exploro la materia como un lenguaje de sentido y el arte abstracto me da esa libertad necesaria a la hora de pintar.

—Lleva 13 años en Gijón y ya ha expuesto varias veces en el Antiguo Instituto. ¿Cómo siente la acogida de esta plaza y qué balance hace de la exposición?

—Es un sitio conocido para mí, ya había expuesto aquí hace años. Aunque voy mucho por mi "tierrina", me siento muy a gusto aquí. Por lo que me cuenta la gente, la exposición ha tenido muy buena acogida y estoy muy contenta de que se valore la evolución de mi trabajo desde que empecé. Es muy satisfactorio que te valoren.

—Si tuviera que resumir la experiencia de visitar esta exposición en una sola frase, ¿cuál sería?

—Sin duda, una explosión cromática. Es una invitación a mirar más allá de la forma y conectar con la energía del color.

—¿Qué sigue para Arantxa Villalba?

—Estoy ya preparando obras nuevas. La idea es exponer próximamente en León, en el Centro Cultural El Albéitar. De momento, "Lo que el color cuenta" es lo único que se puede contar.

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