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La Tertulia Feminista Les Comadres de Gijón cumple cuarenta años y se reúne para celebrar un espacio donde "la reflexión se transforma en acción"

La asociación, fundada en 1986, hará gala una vez más de su "alegría y vitalidad" con una gran fiesta especial por la efeméride y con sorpresas "aún por desvelar"

VÍDEO: La Tertulia Feminista Les Comadres de Gijón celebra su 40 aniversario

Oriol López

Gijón

En el imaginario colectivo de Gijón, la palabra "comadre" hace mucho que dejó de ser un término relegado al ámbito doméstico o al intercambio de chismes, para convertirse por méritos propios en un símbolo de resistencia política. Todo ello gracias a la Tertulia Feminista Les Comadres, que cumple 40 años intensos años de actividad, pero siempre fiel a su esencia. Es un espacio donde "la reflexión se transforma en acción" y en el que la veteranía de quienes "estrenaron" la democracia en España y los primeros encuentros informales a mediados de los años 80 del siglo pasado se abraza con la energía de las nuevas generaciones. "Aquí todas sumamos, hablamos, reñimos, opinamos y operamos la lógica para llegar a buen puerto", argumenta su presidenta, Begoña Piñero, que anuncia harán una fiesta con sorpresas aún por desvelar para celebrar su efeméride este año.

Más de una docena de representantes de todas las épocas de Les Comadres, que cuanta con unas cien integrantes de base, se congregaron ayer en torno a la mesa, reunidas por LA NUEVA ESPAÑA, para brindar por esta fecha tan señalada, recordar su recorrido histórico y hacer lo que más les presta: intercambiar posturas que inviten al pensamiento crítico de las mujeres desde una perspectiva feminista a través de la que siguen reclamando una "igualdad real" en sociedad.

Carmen Veiga, tras un brindis de rigor, es la encargada de llevar la voz cantante en primer término, bajo la atenta mirada de la presidenta, Begoña Piñero; la exalcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, y el resto de compañeras asistentes: Almudena Díaz, Hermi Alonso, Rebeca Hidalgo, Noelia González, Duli Menéndez, Ana Rodríguez, Rosana Ruiz y Paz Arias.

Corría el año 1986. España despertaba de una larga dictadura y, como bien recuerda Carmen Veiga, una de las voces históricas de la tertulia, "en este país todo estaba por hacer". En aquel contexto de transición, el movimiento feminista en Asturias ya empezaba a sonar con fuerza, pero existía una brecha: por un lado, las mujeres que militaban en partidos políticos y, por otro, las llamadas "puras", que no estaban ligadas a ninguna formación. La tertulia nació como punto de convergencia de todas esas mujeres inquietas e inconformistas, con ganas de que la sociedad evolucionase.

Por la izquierda, Noelia González, Rosana Ruiz, Almudena Díaz, Paz Fernández Felgueroso, Rebeca Hidalgo, Begoña Piñero, Hermi Alonso, Ana Rodríguez, Duli Menéndez, Carmen Veiga y Paz Arias, ayer, en la reunión de la tertulia, en La Buena Vida de Poniente.

Por la izquierda, Noelia González, Rosana Ruiz, Almudena Díaz, Paz Fernández Felgueroso, Rebeca Hidalgo, Begoña Piñero, Hermi Alonso, Ana Rodríguez, Duli Menéndez, Carmen Veiga y Paz Arias, ayer, en la reunión de la tertulia, en La Buena Vida de Poniente. / Ángel González

El nombre de "tertulia" tampoco sé eligió al azar. "En aquel momento, a las mujeres, cuando nos reuníamos, decían que era para cotillear. Ellos, ‘tertuliaban’, nosotras ‘cotilleábamos’. Decidimos que nosotras también íbamos a tertuliar, a intercambiar criterios y a pensar en voz alta", apostilla durante la charla Begoña Piñero.

Y así, echaron a andar. Lo que comenzó con apenas una decena de mujeres en el Ateneo Jovellanos, pronto se convirtió en una organización de base sólida que hoy mantiene a un centenar de socias de base que ya desde un inicio abordaron temas que hoy parecen normalizados –aunque no solucionados– pero que, en los 80 y 90, eran auténticos tabúes como el divorcio, la independencia económica, la salud femenina, el abolicionismo de la prostitución, la memoria historia femenina, entre otros, de los cuales también destaca el derecho a decidir sobre la maternidad, etc.

La caída de un ministro por la movilización feminista desde Gijón

Esta última elección, la concerniente al aborto, es por el que pasa uno de sus hitos más reconocidos y que encarna a la perfección el lema de "reflexión y acción": el Tren de la Libertad, la histórica movilización feminista del 1 de febrero de 2014, en Madrid, contra la reforma de la ley del aborto del ministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón con la que se logró la retirada del anteproyecto y que forzó la dimisión del popular Ruiz-Gallardón. "Quién nos iba a decir que nos cargaríamos a un ministro", exclamaron bromistas durante la reunión.

Otro de los hitos fundamentales en la historia de Les Comadres es su capacidad para influir en la política institucional local y que encarna a la perfección Paz Fernández Felgueroso, alcaldesa de Gijón del 3 de julio de 1999 al 11 de junio de 2011 y figura clave de la tertulia, que defiende siempre vivió cualquier responsabilidad política, "precisamente por ser feminista, como un instrumento para poder llevar a término cuestiones que significaban igualdad para las mujeres".

"Cuando llegué a la alcaldía, dije que quería ver la ciudad con ojos de mujer", recuerda. Su llegada rompió un techo de cristal en la ciudad que, desde entonces, parece haber olvidado lo que es tener un alcalde varón tras 27 años de féminas ostentando el bastón de mando. Para la tertulia, el poder no es un fin, sino una herramienta de transformación para que los derechos dejen de ser "papel mojado".

Uno de los momentos más emotivos de este 40.º aniversario es ver cómo las "veteranas" – "aquí estamos prehistoria, historia y futuro", ríen entre ellas en función de su edad– comparten mesa con mujeres que llevan apenas dos años en el grupo. Algunas de ellas son Hermi Alonso, Rebeca Hidalgo y Noelia González, para quienes es un "privilegio compartir espacio" con sus compañeras y "aprender" de ellas, "enriquecerse" de sus experiencias. También disfruta de la "horizontalidad" del grupo, abierto a "escuchar y a tener en cuenta" las opiniones de todas sin tener en cuenta antigüedad o galones.

Una de las preocupaciones actuales de la tertulia es la pérdida de memoria histórica en los y las jóvenes, que puede venir dada por el auge de la derecha y de la extrema derecha que se está experimentando, advierten. En el caso de Ana Rodríguez, integrante que llegó a la tertulia tras un intenso paso por el activismo juvenil, recuerda que muchos derechos que hoy se dan por sentados –como el divorcio o la patria potestad– se consiguieron con un "esfuerzo ingente" y podrían desaparecer si la extrema derecha sigue ganando terreno.

Mujeres alegres y vitales

A pesar de la seriedad de sus luchas, Les Comadres se reivindican como un espacio de alegría: gustan de disfrutar de la vida, celebran fiestas multitudinarias –como el premio Comadres de Oro– e incluso tienen su propio himno oficioso, "La Princesita Turulú", que cantan en estos festejos y que también gustaban de interpretar cuando hacían viajes y se encontraban con castillos o fortificaciones durante el trayecto. Porque ante todo son mujeres vitales, a las que ni siquiera la pandemia de Covid debilitó, sino que las hizo fortalecer lazos a través de las vías digitales.

Sobre la evolución de la sociedad desde aquellos años 80 en los que comenzaron su andadura, perciben "mejoría", porque "hay muchas más mujeres que saben y tienen conciencia feminista, que sabe y no querrían volver atrás". Precisamente, hablando de esa adquisición de derechos que comentaban antes.

Al cumplir 40 años, la Tertulia Feminista Les Comadres mira hacia delante con ilusión, aunque también, a veces, hacia atrás con nostalgia, especialmente por las que ya no están, como María Jesús "Machús" Arrieta, con quien Begoña Piñero fue la primera reunión de 1986; o Delfina "Finita" Escalada y su característica copa de vino.

"Por eso la tertulia ni va a durar 40 ni va a durar 42, va a durar muchos años más mientras el feminismo lo necesite", prometen. Mientras exista la misoginia, que "todavía es una realidad", y se carezca de igualdad real, habrá necesidad de comadres en Gijón. Porque, al final, el feminismo no es solo una ideología política; es, sobre todo, una "forma de vida" y un compromiso consigo mismas y con la persona que tienes al lado; en este caso otra mujer, compañera y hermana.

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