Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Investigan a un gijonés por realizar tocamientos a su hijastro, de 14 años, mientras veía porno con él

El hombre, con una orden de alejamiento, está acusado también de corrupción de menores por decirle al chico, que un amigo "le quería conocer"

COMISARIA POLICIA NACIONAL DE GIJON EN EL NATAHOYO

COMISARIA POLICIA NACIONAL DE GIJON EN EL NATAHOYO / Juan Plaza / LNE

Pablo Palomo

Pablo Palomo

Gijón

Nuevo posible caso de agresión sexual en el ámbito familiar. Un gijonés está siendo investigado por, supuestamente, haber hecho tocamientos a uno de los dos hijos de su pareja, el cual tiene ahora 14 años, pero también por mandarle whatsapps de contenido obsceno, visionar vídeos pornográficos con él y también por, supuestamente, haberle ofrecido al niño a "conocer" a uno de sus amigos. El hombre fue detenido por la Policía Nacional a mitad del mes de diciembre del año pasado. Por ahora, se encuentra en libertad provisional y está siendo investigado por un posible delito de agresión sexual a menor de 16 años y por otro de corrupción de menores. Fue la madre del menor, con el que el investigado tiene otro hijo, la que interpuso la denuncia. La situación, pese a haber sido denunciada hace apenas unas semanas, llevaría produciéndose unos dos años tal y como indican fuentes cercanas al caso a LA NUEVA ESPAÑA.

El caso se encuentra en una fase de instrucción aún incipiente pero, por lo pronto, se ha dictado desde el Juzgado una orden de alejamiento para proteger al menor. El acusado no puede acercarse a la víctima, ni tampoco a los otros dos hijos con los que convivía con su pareja. Ni al otro de la mujer, ni al que tienen en común. El hombre, por otro lado, se acogió a su derecho a no declarar cuando fue detenido por la Policía Nacional y tampoco lo hizo cuando pasó a disposición judicial. Lo que sí ha dado permiso es para que los investigadores puedan acceder a su teléfono de forma voluntaria.

Los hechos los denunció la madre de la víctima. Según las fuentes consultadas, la mujer se enteró de lo que pasaba mientras revisaba el teléfono de su hijo. Viendo la galería del móvil, vio una captura de pantalla de una conversación del menor con el investigado. Dicha conversación le resultó muy extraña, por lo que decidió entrar a la aplicación de Whatsapp para ver qué es lo que estaba sucediendo. Fue entonces cuando vio el resto de mensajes que el denunciado le había, supuestamente, mandado al crío. En algunos de ellos le hacía comentarios obscenos, tales como ofrecerse a comprarle regalos a cambio de favores sexuales.

Dichos favores no llegaron a producirse, pero sí que se denuncia un episodio sexual. De ahí que esté siendo investigado por un posible delito de agresión sexual a un menor de 16 años. Dicho episodio habrían sido unos tocamientos. Entre otras cosas que se denunciaron, se indica que el investigado también habría visionado vídeos de contenido pornográfico con el menor. Esta situación se ha descubierto recientemente, pero, según se denuncia, llevaría produciéndose por lo menos desde hace dos años. Es decir, cuando la supuesta víctima tenía tan solo doce años.

Sobre este gijonés también pesa una investigación por la comisión de otro posible delito. Este sería un delito de corrupción de menores. Esto viene porque en uno de los mensajes que se vieron en el teléfono del chico el investigado le habría dicho que tenía un amigo que estaba muy interesado en conocer al pequeño. Dicho mensaje no era estrictamente sexual, pero se entiende que en el contexto en el que se desarrollaban los supuestos abusos sí podría tener una connotación de este tipo.

El caso se encuentra judicializado desde hace varias semanas y ahora será el juzgado de instrucción correspondiente el que tenga que pedir más pruebas. El hombre se encuentra en libertad con cargos y uno de los puntos importantes a tener en cuenta en la investigación será lo que se pueda encontrar en su teléfono móvil. Hay que esperar por informes de la Policía y también, como suele ser habitual en casos con menores implicados, por informes psicológicos.

Situaciones de este tipo ocurren con cierta frecuencia en Gijón. Este periódico avanzaba el miércoles de la pasada semana la condena a un hombre de 70 años por haber agredido sexualmente a su nieta, cuando esta contaba con solo siete años. En ese caso, el varón fue condenado a trece años, seis meses y un día de cárcel por la Audiencia Provincial.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents