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Pablo Levin, batería de "Gilipollaz", banda que actúa el viernes en la Sala Acapulco

"El lenguaje del jazz es hacer lo que te dé la gana con la música en un escenario, y eso hacemos"

"El concepto 'oyente' de alguna manera se está perdiendo en un mundo donde lo visual ocupa cada vez más espacio, incluso en la música"

Pablo Levin (derecha), con sus compañeros de la banda "Gilipojazz".

Pablo Levin (derecha), con sus compañeros de la banda "Gilipojazz".

Lauren García

Lauren García

Gijón

Al escenario de la Sala Acapulco se suben mañana viernes, 30 de enero, a las 21.30 horas, el trío madrileño "Gilipojazz". Un grupo con un "directo inclasificable", según los expertos, pero lleno de "energía, virtuosismo, emoción y humor". Lo más cierto es que la banda, con un enorme potencial musical, aborda el jazz entremezclado con rock, funk, música clásica, el merengue y cuantos estilos se les pongan etiquetados por delante.

"Gilipojazz" nació como experimento musical en Madrid a mediados del año de la pandemia, logrando unir en tiempos hostiles a tres almas gemelas dispuestos a dar saltos mortales en cuanto a la fusión musical se refiere: Ángel Cáceres (bajo y voces), Iker García (guitarra y voces) y Pablo Levin (batería y voces).

Un lustro después de su bautismo como banda los madrileños ya han pasado por grandes salas nacionales e internacionales, han contado con ellos en citas tan significativas como el Montreux Jazz Festival, el Jelling Musikfestival o Wilwarin Festival. El año 2026 comienza para ellos en Gijón, primera parada musical que hacen en la ciudad, y seguirá durante meses por toda España.

-¿Qué tiene de atractivo el jazz para acercarlo a otras músicas?

-El jazz es una cosa muy amplia, hay muchos tipos de jazz y se ha fusionado con infinidad de géneros musicales a lo largo del siglo XX. Jazz es John Coltrane y Miles Davis, pero también lo es Weather Report o Chick Corea. Nosotros estamos un poco más dentro de lo que sería el jazz-rock o como nos dicen a veces, el jazz-punk. En general podemos decir que el lenguaje del jazz, en cierto modo, es hacer lo que te dé absolutamente la gana con la música en un escenario y eso es lo que hacemos.

-¿Han querido romper muchos convencionalismos musicales?

-Podemos decir que nos hacen bastante gracia los clichés y los convencionalismos, en concreto los relativos a la música. De hecho son un elemento interesante para "Gilipojazz" porque por lo general cuando los utilizamos casi siempre es en clave de humor, por lo tanto, (y esto responde a la pregunta), no es tanto que hayamos querido romperlos sino que nuestra naturaleza en la seriedad suele ser más disruptiva teniendo en cuenta lo anterior.

-¿Fue el Festival de Jazz de Montreux un punto culminante en su carrera?

-No sabemos si tanto como algo culminante para nosotros. Ya veníamos tocando de otros festivales de jazz absolutamente profesionales, pero lo que sí ha sido, segurísimo, es un gran escaparate y suponemos que cierta puerta para otros eventos importantes y festivales de jazz. Además de que fue una experiencia única y muy divertida. Supongo que seguiremos viendo los frutos de haber estado allí en los próximos meses.

-¿Recorrer mundo es el mejor modo de absorber sonidos?

-Escuchar a las personas en vivo, ya sea en un escenario o fuera del mismo, siempre hace que uno absorba mucho más de lo que se quiere transmitir con el sonido. Supongo que es el mejor modo, lo que no quita que se pueda conocer también por internet.

-¿Es el directo la mejor carta de presentación para la música que realizan?

-Absolutamente sí. Y al hilo con la pregunta anterior, el directo siempre es una experiencia más intensa. Pero en nuestro caso además hay un componente muy importante en nuestros directos que es el humor, ya que es un espectáculo muy pensado para que sea entretenido y divertido para el público, incluso para un público no necesariamente relacionado con la música. Y eso en los discos no llega del mismo modo evidentemente.

-¿Vive la escena musical tiempos de dificultad y confusión?

-Es un tema delicado y podríamos estar horas hablando de ello, pero en definitiva creo que sí. Creo que la confusión viene dada por el “scroll” y los algoritmos, lo que hace que la atención real del oyente sea cada vez menor. De hecho, en parte creo que podemos decir que el concepto “oyente” como tal se está perdiendo de alguna manera, porque lo visual ocupa mucho más espacio y es más importante en un mundo de pantallas. Además hay un nivel de saturación de contenido tan grande en las redes sociales que a veces es difícil ir a lo que a uno le interesa realmente sin perderse viendo videos de gatitos. No obstante, en lo referido a la escena musical y en concreto al directo, creo que al menos en España hay un nivel de actividad muy grande, muchos festivales y eventos constantemente, además de muchísimas personas que lo consumen. Pero por otro lado se ha normalizado que el artista sea también productor musical, community manager, creador de contenido, técnico de sonido, vendedor de entradas, videógrafo, etc. Todo lo que implica vender un producto. Y podríamos seguir desarrollando este tema, pero en general, sí que creo que se ha precarizado bastante y que en definitiva son tiempos de dificultad para los artistas.

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