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Los aparcamientos del Molinón y Hermanos Castro se cierran a grandes vehículos: las nuevas medidas y plazos de ejecución

Controles de gálibo frenarán desde el verano el acceso de las furgonetas y autocaravanas

Uno de los puntos de acceso al aparcamiento del Molinón donde se plantea colocar un control de gálibo. | MARCOS LEÓN

Uno de los puntos de acceso al aparcamiento del Molinón donde se plantea colocar un control de gálibo. | MARCOS LEÓN

Gijón

Salvo complicaciones en la licitación, Tráfico podrá contar este verano con los pórticos de control de gálibo con los que quiere impedir el acceso de grandes furgonetas y, sobre todo, de autocaravanas, a los aparcamientos del Molinón y el parque de los Hermanos Castro. Un movimiento que busca, como adelantaba el edil Pelayo Barcia en LA NUEVA ESPAÑA, impedir que este tipo de vehículos se queden allí estacionados por tiempo indefinido y, con ello, favorecer un mayor nivel de rotación de las plazas de estos aparcamientos públicos y gratuitos, que son los más cercanos a la playa de San Lorenzo y están ubicadas en un espacio singular en cuanto al desarrollo de eventos y citas festivas.

Pórticos de este tipo también se ubicarán en el nuevo aparcamiento de la avenida de Portugal, que ha ejecutado el gobierno del Principado de Asturias con fondos europeos.

Para ejecutar esta operación Emulsa acaba de sacar a licitación por 30.250 euros (IVA incluida) la compra de cinco de esos pórticos. Uno de ellos se instalará en el acceso al aparcamiento de Hermanos Castro desde el paseo de Fleming a la altura de la escultura dedicada al pintor José Ramón Zaragoza y otros dos en el parking del Molinón, en concreto en las vías de entrada desde la calle de Torcuato Fernández Mirada que hay a cada lado de la alameda de Manuel Preciado. En los tres la altura libre del gálibo es de 2,10 metros y la longitud del vano es de 8 metros en Hermanos Castro y 6,50 y 8,50 metros en los dos del parking del Molinón.

En 8,10 metros se fija la longitud del vano en los dos pórticos que irán a controlar los dos niveles del nuevo aparcamiento la avenida de Portugal, con 2,30 metros de altura cada uno y la peculiaridad de que el de la entrada inferior se anclara al forjado superior de la estructura. El contrato de Emulsa fija un plazo de cuatro meses para tener los cinco pórticos instalados y una garantía mínimo de dos años frente a vicios o defectos ocultos. Emulsa se encarga de esta licitación dentro del servicio de señalización viaria que gestiona siguiendo las indicaciones del servicio municipal de Tráfico.

Ahora mismo el plan de Tráfico se concreta en esos tres espacios, pero la idea es que estos sistemas de control se puedan instalar en otros espacios. Por ejemplo, en el nuevo aparcamiento público a desarrollar en el barrio deLa Calzada aprovechando el derribo de la nave de Flex y la compra del solar por el Ayuntamiento. También se tienen en mente aparcamientos en otros barrios. Uno de las ubicaciones que tiene en mente el equipo de tráfico es el espacio de aparcamiento junto al pabellón deportivo de La Tejerona.

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