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La zona de Gijón donde sus comerciantes se plantan ante el aumento de robos en los negocios: “Nunca habíamos visto algo así”

"Ya es casualidad que se haya puesto de moda atracar en esta zona", aseguran los comerciantes que han sufrido en la misma calle al menos cinco asaltos en los últimos dos meses

Los negocios de la Carretera del Obispo de Gijón se plantan ante el aumento de atracos: “Siempre ha sido una zona segura”

VÍDEO: Carlos Tamargo / FOTO: Juan Plaza

Pumarín

Con el susto todavía en el cuerpo, Juan Carlos Rodríguez Piedra observaba como dos operarios reponen el cristal de la puerta de su clínica dental en Pumarín. A su espalda, una pareja de la policía científica examinaba el gabinete donde atiende a los pacientes en busca de pruebas que puedan esclarecer la identidad de las dos asaltantes que en la madrugada del viernes entraron por la fuerza en su negocio. "Vivimos enfrente, fue mi mujer la que sintió fuertes golpes y se asomó a la ventana, viendo a dos individuos en la entrada", detalla Rodríguez Piedra sobre como pilló los "in fraganti".

No es un hecho aislado, como asegura este odontólogo, ya que en el entorno de la Carretera del Obispo se han notificado por lo menos cinco asaltos en los últimos dos meses.

Con la misma metodología, hace dos semanas entraron por la fuerza en la Autoescuela Cuatro Caminos. "Cinco segundos tardaron en entrar", afirma José Luis Morán, director de la autoescuela, que narra lo que grabaron las cámaras de seguridad. "Quitaron las gomas de la puerta y con un instrumento pequeño, rompieron el cristal con un golpe seco", expresa Morán, añadiendo que solo le robaron dos móviles que había dentro del local.

"En nuestro caso tampoco tuvieron tiempo a llevarse nadie, ya que entre que les escuchamos, salimos a gritarles y que saltó la alarma, no les dio tiempo", menciona Rodríguez Piedra que explica que los dos asaltantes no son desconocidos en la zona. "Se sabe quienes son, hay algún vecino que los reconocen. Por lo que nos han dicho son dos okupas de esta zona", avisa el odontólogo.

Asalto de madrugada

"Ya es mucha casualidad que se haya puesto de moda atracar en estas dos calles", lamenta Rosario Martínez, dependienta de la Frutería de Robledo y que en diciembre sufrió una atraco a mano armada. "Entró, sacó un cuchillo y nos pidió el dinero de la caja. Noventa euros, lo que teníamos para dar el cambio", recuerda la dependienta que lleva más de ocho años en el barrio. "Siempre me he sentido muy segura y ahora estamos un poco asustados, nunca había vivido algo así", reconoce Martínez.

A unos metros, Esther Sánchez confiesa que llevaba menos de un mes trabajando en la Panadería Les Cuences cuando le apuntó con una arma blanca el atracador. "Entró rápido, me dijo que era una atraco y que le diera lo que había en la caja mientras me intimidaba con el cuchillo. No sé llevó mucho, vino a primera hora y solo teníamos el dinero de lo vendido hasta ese momento", menciona Sánchez que asegura que no conocía precedentes en la zona. "Esperemos que den con ellos y de paso se termine estos robos", confía la dependienta. "Estamos con miedo y tenemos que ir con precaución. La forma de ahuyentar a los ladrones es aumentar la presencia policial", sentencia José Luis Morán.

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