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Llega a juicio el caso del camarero violado por su jefe en Gijón: la víctima mantiene su acusación

La sección octava de la Audiencia acogió la primera sesión en la que declararon también testigos

El procesado dará su versión de lo sucedido mañana

Un coche de Policía Nacional, en el juzgado en una imagen de archivo

Un coche de Policía Nacional, en el juzgado en una imagen de archivo

Gijón

Un juicio largo, que continuará mañana, y en el que la víctima mantuvo su acusación. La sección octava de la Audiencia Provincial acogió esta mañana la primera sesión de la vista oral del caso del camarero que denunció a su jefe, un hostelero del barrio de El Carmen, por, supuestamente, haberle violado en la noche de San Juan del 2024. La víctima, un chico que en el momento de los hechos tenía 22 años, declaró ante los magistrados de la Audiencia y mantuvo su versión de los hechos. Es decir, que el acusado, tras haber salido de fiesta con él y otros compañeros de trabajo tras haber acabado su jornada laboral en el restaurante en el que trabaja, abusó de él en su propia casa. El joven tuvo que recibir asistencia médica y psicológica por lo sucedido.

La sesión se celebró a puerta cerrada, como es habitual en casos de agresión sexual. Además de la víctima, según las fuentes consultadas, declararon varios de los que estuvieron esa noche, es decir, otros compañeros de trabajo que salieron de fiesta con el procesado y la víctima por la playa de Poniente durante la celebración de la hoguera de San Juan y luego por bares de copas de Fomento, así como los agentes de la Policía Nacional que participaron en la investigación de los hechos. Para mañana, está previsto que declare el acusado, así como que hablen en la sala varios peritos y psicólogos. Tras esto, lo previsible es que el caso quede visto para sentencia y a partir de ahí los magistrados deliberen.

Penas de prisión muy elevadas

Deliberen sobre un caso que, en su día, fue muy mediático. No solo por la gravedad de los hechos denunciados, sino también por las elevadas penas de prisión a las que se enfrenta el procesado. La Fiscalía pedía once años de cárcel por un posible delito de agresión sexual mientras que la acusación particular elevaba la petición de condena hasta los doce años y seis meses de prisión.

Las acusaciones coinciden en que lo sucedido en la casa de la víctima fue un delito de violación porque en ningún momento el camarero dio su consentimiento, ni hubo posibilidad de lo que lo diera. Esto es así porque la víctima había consumido bebidas alcohólicas y tenía sus capacidades alteradas. La acusación particular entiende también que el hostelero se valió de su relación de superioridad al ser el jefe del chico, de ahí que la petición de condena sea más elevada.

El procesado llegó a estar en prisión provisional por estos hechos, si bien quedó en libertad tras varias semanas en la cárcel de Asturias. Será hoy cuando ofrezca su versión de los hechos. n

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