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La charanga "Folixa pa toos" se pasa al lado oscuro mientras mantiene el linaje carnavalero como una de sus señas de identidad

Un personaje que "merodea en la noche" será el centro de la actuación, con la música por bandera al estirarse hasta "las 15 minicanciones"

La charanga "Folixa pa toos", en uno de sus ensayos en la sede de la asociación vecinal de Roces.

La charanga "Folixa pa toos", en uno de sus ensayos en la sede de la asociación vecinal de Roces. / Fernando Rodríguez

Roces

Mantener una charanga durante más de dos décadas en el Antroxu de Gijón exige algo más que disfraces y ganas de folixa. Requiere constancia, oficio y una capacidad permanente de adaptación. Con ese bagaje llega a la edición de 2026 la charanga "Folixa pa toos", que vuelve a plantarse en la calle y en el teatro Jovellanos con una propuesta centrada en la sátira, el ritmo y una narrativa cuidada. "Siempre llevamos un guion. Partimos de una historia reconocible y la traemos a nuestro terreno, al Carnaval de aquí", explica Miguel González, presidente de la agrupación. ¿La idea de este año? Una gira en torno a personajes vinculados "a la noche y la oscuridad", un universo que sirve como hilo conductor para una actuación cargada de "ironía" y lectura de actualidad.

"Somos un personaje al que le gusta merodear por la noche, siempre tirando de sátira", apunta González, que adelanta que las letras que interpretarán contarán numerosas referencias a figuras del foco político. Todo ello llega con un planteamiento más ágil sobre el escenario, que deja atrás el número de temas de ejercicios pasados, que eran "unos cinco" más largos, a otro basado en un repertorio de entre "14 y 15 minicanciones". "Lo hacemos más movido, con temas más cortos, para que no sea monótono y resulte más marchoso", detalla.

La charanga cuenta con 53 componentes, una cifra que se consolida de manera progresiva desde sus inicios. González sitúa el arranque en 2005 y recuerda que en 2008 eran 25. "Fue creciendo gradualmente", relata el líder de la charanga. El último año el número se mantiene estable y tan solo son dos integrantes más que el año pasado debido a bajas debido a trabajo o estudios fuera de Asturias. González, de igual forma, subraya el reto organizativo que lleva aparejado el coordinar a más de medio centenar de personas: "Cuanta más gente, más hay que pensar para que todo el mundo tenga algo que hacer en el escenario".

El camino hasta este Antroxu no queda exento de dificultades por los permisos y las restricciones para ensayar percusión. Esa situación obligó a las charangas a cambiar la planificación habitual y retrasar el arranque hasta la primera semana de noviembre; al menos "Folixa pa toos" así lo hizo. "Ese mes y medio lo enfocamos al escenario. Ensayamos sin percusión porque la polémica y las denuncias vienen por el estruendo", explica González, que defiende un criterio de prudencia horaria. "Yo procuro ser comedido y ensayar de ocho a nueve, pero ahora la gente tiene la piel más fina y parece que molestamos más", lamenta. Ese contexto favoreció, además, un clima de mayor entendimiento entre charangas. "Antes cada uno iba a su bola. Empezamos a ver que juntos podemos defender intereses comunes", sostiene el presidente de la formación.

Con la propuesta afinada, el objetivo se mantiene sin obsesiones clasificatorias. "Buscamos divertirnos, gustar a la gente y que pasen un buen rato. El puesto me da igual. Si lo enfocas a quedar siempre arriba, te cansas y lo dejas. Yo priorizo el buen rollo".

El linaje carnavalero en su máxima expresión

Si por algo se caracteriza la charanga "Folixa pa toos", además de la fiesta que brinda y que viene prometida en su nombre, es por que sus filas están integradas nutridamente por un puñado de familias que han caído rendidas a las lides carnavaleras. "Se apunta uno, luego la prima, luego otra prima…", comenta el presidente, que añade que hay "matrimonios con hijos" y hasta parentelas completas que van de la abuela, a los hijos y los nietos. Buen ejemplo de ello son las familias Agulla, con Yoli, César y Vane; Jiménez, que cuenta con Icíar, Raquel, David y Silvia, y Rodríguez, cuyos miembros son María, Sara, Sole, Dani y Bárbara.

Por la izquierda, Amelia Collado, Alejandro Nosti y Susana Valle. | FERNANDO RODRÍGUEZ

Por la izquierda, Amelia Collado, Alejandro Nosti y Susana Valle. / FERNANDO RODRÍGUEZ

Amelia Collado, a sus 73 años, es la más veterana de la charanga. Inició su andadura en "Folixa pa toos" en 2015. También su nuera, Susana Valle. Un año después se unieron José Nosti, ya fallecido, y Alejandro Nosti, hijo de Amelia y el propio José. "Les entró el gusanillo, tenían un poco de envidia", confiesa Amelia Collado, que, como quien dice, se apunta a un bombardeo. Pero la estirpe antroxera no se queda ahí, pues en la agrupación están los nietos de Amelia, Pablo y Valeria, de 12 y 9 años, respectivamente. El linaje carnavalero en su máxima expresión. "Estos momentos los vivimos a tope", señala Amelia Collado, vecina del Llano, en referencia a esta antesala del Antroxu, en la que los nervios ya empiezan a aflorar. De lo que no cabe duda es de que el nombre de "Folixa pa toos" viene como anillo al dedo a una charanga en la que la pasión antroxera no entiende de edades.

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