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"Drugos", banda de rock de Gijón: "La adolescencia tardía de los veintipocos ya se ha desvanecido, ahora cantamos desde otro lado"

El grupo presenta su nuevo disco, "Haz ruido mientras puedas", el próximo 14 de febrero en la Sala Acapulco con un directo que cada vez congrega a más seguidores y como abanderados de la nueva ola rockera nacional

Ale de Miguel (izquierda) y Jano Díaz, en el Muro de la playa de San Lorenzo.

Ale de Miguel (izquierda) y Jano Díaz, en el Muro de la playa de San Lorenzo. / Luisma Murias

Jano Díaz (voz y guitarra) y Ale de Miguel (batería) son la mitad de "Drugos", la banda gijonesa que completan Luis García (guitarra) y Nacho Díaz (bajo) y que se ha posicionado como una de las grandes promesas del rock nacional. Con su nuevo disco, "Haz ruido mientras puedas", bajo el brazo, el grupo se prepara para un doble encuentro con su público local: hoy, viernes 6, a las 22.00 horas, en la librería Toma 3, y el concierto de presentación oficial el próximo 14 de febrero en la Sala Acapulco, a las 21.00 horas, este último una parada clave dentro de una extensa gira que les mantendrá en la carretera hasta verano. Este nuevo trabajo, producido por el aclamado guitarrista de La M.O.D.A. Nacho Mur, no solo marca un paso adelante en su sonido, sino que también sirve como crónica de una generación que afronta la treintena. Fieles a su estilo, componen canciones directas y sin artificios, porque, como explican, no les gusta "alargar por alargar". La ironía sigue siendo una de sus principales herramientas, un reflejo de una amistad forjada hace casi una década para grabar "unos temitas que Jano tenía en un cajón".

-¿Quiénes son Drugos y cómo se definen para quien no los conozca?

-Pues somos cuatro chavales de Gijón que nos juntamos hace ya casi ocho años para grabar unos temitas que tenía Jano en un cajón. Luis y yo estábamos trabajando en un estudio de sonido aquí en Gijón por aquel entonces y nos preguntó si en nuestro tiempo libre teníamos ganas de probar y grabar esos temas. Los hicimos, nos gustó y pensamos que podíamos tocar para colegas y en directo. Y llamamos a Nacho para conformar la banda y desde entonces ahí seguimos.

-Están teniendo mucha repercusión, se les empieza a ver como la nueva ola del rock. ¿Pesa?

-Pesa, en el buen sentido. Sí que somos conscientes de que se empieza a decir eso. Es una cosa muy bonita.Vivimos un sueño, es una cosa preciosa el montar un grupo con tus colegas y ver que funciona, que a la gente le gusta y que lo que tienes en la cabeza se lo puedes plantear.

-En este nuevo disco, ¿han encontrado ya su sonido definitivo o siguen experimentando?

-No tenemos ni la más remota idea. No premeditamos nada, vamos haciendo las canciones. Tenemos referencias, por supuesto, pero no nos paramos a pensar... No decimos "Ale, este fill de batería no suena lo suficiente a Ringo Starr" o "Luis, la Telecaster no te suena lo suficiente a Keith Richards". Supongo que en ese sentido tenemos personalidad.

-¿Qué ha cambiado para que cada vez vaya más gente a sus conciertos?

-Desde que sacamos el segundo disco, "Todo Arde", empezó a venir cada vez más gente. O sea, de esto que dices que aquí está pasando algo. Y ahora vemos que siguen pasando cosas, como acabar de tocar para más de mil personas en Madrid. Vemos un montón de caras en los conciertos y vamos, no puede ser, porque no tenemos tantos amigos (ríen).

-Este nuevo trabajo, ¿es un reflejo de todos esos cambios vitales y musicales?

-Yo creo que es un disco que representa muy bien lo que es cumplir los 30 años. No es que hayan cambiado nuestras vidas en los últimos dos años gran cosa, pero bueno, ya es el momento en el que confirmas que que ya no tienes 20 años con todo lo que ello conlleva. Y supongo que si comparas el espíritu de las primeras canciones de "Drugos" con el de las de ahora, se nota mucho la diferencia de que hay ocho años entre ellas. Esa adolescencia tardía que tienes a los veintipocos ya se ha desvanecido. Y ya cantas desde otro lado. Con el mismo espíritu, la misma rabia, la misma sangre, pero desde otro lado.

-La producción es de Nacho Mur, una figura importante en la escena. ¿Cómo fue trabajar con él?

-Luis contactó con Nacho hace un montón de años para que le diera clases de guitarra. Iba a Madrid una vez cada equis semanas, daban una clase y se volvía a Asturias. Hicieron muy buenas migas porque a los dos les flipa el sonido de guitarra, los pedales... Ya para el disco pasado queríamos currar con él, pero por calendarios no pudimos. Ahora lo conseguimos y fue una maravilla. Además, es la primera vez que trabajamos con un productor. Vino a construir sobre lo que teníamos, a sumar. Hay veces que los productores vienen a marcar que se hagan las cosas a su manera, que es una forma de trabajar totalmente lícita, pero no es la que buscábamos. Nacho se unió al equipo para mejorar lo que había. Personalmente, creo que es el disco que mejor suena de lo que tenemos publicados.

-La ironía parece un arma fundamental en sus letras. ¿Se sabe quién es "M. Pombo?" ¿Es pariente de "M. Rajoy"?.

-No conocemos a ninguna "M. Pombo", no sé de quién hablas y nuestro abogado ha dicho que no digamos nada (risas). La ironía es importante en la vida. Para nosotros, como amigos, el humor es algo importantísimo y en las canciones también sienta bien que en medio de una canción de amor al uso, de repente digas algo que suena a chiste. Sobre la canción, quisimos jugar precisamente a eso. Es una canción muy cómica, nuestra intención es reírnos. Siempre hay algo de crítica, pero no es ni a "M. Pombo" ni a las personas en particular que salen ahí, es una crítica a la sociedad actual y nos hace gracia el contraste de una posible "M. Pombo" afiliándose al Partido Comunista.

-Vuelven a tocar a Gijón el día 14. ¿Hay presión por jugar en casa?

-No, nada. Es lo contrario, siempre hay muchísimas ganas.  Es que es celebración. Es venir a casa a tocar. Y uno en casa nunca puede estar así, nunca está nervioso en casa. Lo que nos gusta de Gijón es que, aunque cada vez veamos más gente desconocida al tocar y eso es bueno.

-¿Qué estribillo les gustaría que fuese el más cantado?

-¿Cuál no? Está muy de moda el rollo de hacer "lo, lo, lo", en plan grada de animación de un estadio argentino. Hay una melodía que tiene muchas notas en una canción que se llama “No queda tiempo”. Pues esa, que tiene muchas notas, y no es tan fácil de "lololear".

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