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Nueve científicas despiertan vocaciones en el colegio de La Inmaculada de Gijón: “No hay carreras de hombres ni de mujeres”

Un “desayuno con científicas” acerca la universidad al alumnado de los jesuitas en el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia

VÍDEO: Nueve científicas despiertan vocaciones en el Colegio de La Inmaculada de Gijón: “No hay carreras de hombres ni de mujeres”

Vídeo: Demi Taneva | Foto: Miki López

Demi Taneva

Demi Taneva

El colegio de La Inmaculada de Gijón volvió a convertir sus aulas en un punto de encuentro entre alumnado y profesionales del ámbito científico y tecnológico con la celebración del “desayuno con científicas”, una iniciativa organizada con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Estudiantes universitarias y profesionales jóvenes compartieron su experiencia vital y académica con alumnado de primero de Bachillerato, en una actividad que apostó por el diálogo cercano y el intercambio directo de dudas e inquietudes.

Divididos en pequeños grupos, los estudiantes tuvieron la oportunidad de conversar durante varios minutos con cada invitada, en un formato dinámico que permitió una interacción personal y sin barreras. El objetivo: ayudarles a visualizar su futuro académico y derribar estereotipos sobre las carreras científicas.

Es una oportunidad para que puedan contactar de manera directa con estudiantes y profesionales de la universidad y resolver dudas”, explicó la enfermera María González, quien acudió con la intención de que los jóvenes “salgan con mucha ilusión y fuerza para entrar en el mundo universitario”.

Inspirar desde la cercanía

La mayoría de las participantes coincidieron en el valor de la cercanía generacional como herramienta motivadora. Andrea García, estudiante de Biotecnología, aseguró que su principal objetivo era “ayudar a la gente que tiene las mismas dudas que teníamos nosotras hace unos años”. La ingeniera mecánica Ángela Rodríguez, por su parte, destacó el impacto que puede tener el simple contacto con testimonios reales. “Con que alguien se haga una idea de lo que es el mundo fuera del colegio, ya me valdría. Yo habría agradecido una imagen real de la universidad”, aportó.

Esa sensación de “falta de referentes” fue compartida por muchas de las científicas invitadas. “Me hubiera gustado poder hablar con alguien que hubiera estudiado la carrera y que me contara más en detalle todo”, reconoció Beatriz Sánchez, bióloga, a quien le habría gustado tener esta oportunidad en su etapa escolar. También Claudia García, ingeniera mecánica, subrayó la importancia de la visibilidad. “Quiero que vean que hay chicas ingenieras, porque los niños tan pequeños no saben ni qué es la ingeniería”, remató.

El encuentro sirvió para mostrar la diversidad de salidas científicas: biología, telecomunicaciones, náutica o ingeniería mecánica, entre otras. Celia Martín y Paloma Tahoces, estudiantes de Telecomunicaciones, recordaron su propia incertidumbre cuando estaban en el instituto. “Nosotras tampoco sabíamos exactamente en qué consistía cada carrera. Esto lo vemos más personal y cercano”, coincidieron.

Deva Menéndez, profesora de la Escuela Superior de la Marina Civil y piloto de la Marina Mercante, valoró la experiencia como enriquecedora: “Si con tu experiencia puedes transmitir algo, es muy importante. A mí me habría encantado que hicieran este tipo de cosas”. “Es una maravilla ver las inquietudes que tienen. Me gustaría que me lo hubiesen hecho a mí para orientarme y tranquilizarme”, avaló Verónica Soto.

El papel del centro educativo

Desde el colegio de losjesuitas, la iniciativa se considera ya una actividad consolidada. Laura de Paz, jefa de estudios, destacó el éxito de la primera edición. “El año pasado los alumnos lo valoraron muy bien. Es una experiencia que les encantó y queremos repetirla todos los años”, avanzó.

El profesorado subraya el valor de la experiencia directa frente a las charlas tradicionales. “Se acercan de forma muy directa a gente en activo que les da información realista. Ya no es marketing ni publicidad, sino vivencias reales”, resumió Manuel Valiente. Para la directora de Secundaria y Bachillerato, Marga Vega, el impacto es especialmente relevante en la elección de itinerarios. “No hay carreras de hombres ni de mujeres. Hay carreras de personas interesadas en una profesión. Estos encuentros son realmente muy importantes”, reflexionó.

El valor de la representación femenina

La dimensión simbólica de la jornada fue otro de los ejes principales. Ramón Rubio, director de MediaLab, explicó la necesidad de fomentar la presencia femenina en ámbitos tecnológicos, al defender que “no somos conscientes de la importancia de que la mujer esté en decisiones de tecnología y ciencia". "Los primeros pasos son quitar el miedo e incentivar en Bachillerato”, advirtió. Rubio subrayó además que el objetivo es provocar pequeños cambios que puedan tener un gran impacto: “Si al menos dos chicas cambian su manera de pensar y deciden estudiar lo que realmente les gusta, habrá merecido la pena”.

Las alumnas toman la palabra

Las estudiantes participantes confirmaron el valor de la iniciativa. Carmen Díaz destacó la importancia de conocer la ciencia desde la perspectiva femenina. “Siempre tenemos el punto de vista de los hombres en todo, y que vengan chicas a contarnos su experiencia me parece muy bien”, confesó la estudiante.

Elena Álvarez, por ejemplo, acudió con preguntas concretas para “saber qué salidas puedo tener y cuáles son las asignaturas más difíciles”. “Tienen más experiencia y creo que me pueden ayudar mejor”, remató, por su parte, Celia Suárez, que duda entre Química y Biotecnología.

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