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El árbitro de Segunda División asturiano que forzó a una prostituta en Gijón la "interrogó" sobre su situación en España para chantajearla

El colegiado acudió al piso de citas vestido con ropa de abrigo y fue al entrar en la habitación cuando mostró una camiseta con distintivos policiales

Una foto de recurso de un árbitro

Una foto de recurso de un árbitro / Freepik

Madrid / Gijón

Llegó vestido con ropa de abrigo que se quitó cuando accedió a la habitación descubriendo que llevaba puesta una camiseta de la Policía Nacional y sometió a la víctima a diferentes preguntas que la hicieron creer que se trataba de un agente real. Esos son algunos de los detalles del relato de la joven latinoamericana que denunció al árbitro de Segunda División asturiano al que ahora se investiga por un posible delito de agresión sexual, tal y como desveló LA NUEVA ESPAÑA. La instrucción del caso sigue su curso y las pesquisas policiales están aún activas para tratar de aclarar si pudiera haber más casos similares de un perfil que, según indican fuentes cercanas al caso, se considera "preocupante" en ámbitos policiales.

Los hechos se investigan fuera de Asturias. Tal y como desveló este periódico, el implicado, supuestamente, contactó con la mujer, que ejerce la prostitución, a través de su teléfono móvil. Según consta en la denuncia, ambos concertaron una cita en un piso de la ciudad donde se ejerce la prostitución. Según este mismo relato, el árbitro accedió a la casa vestido con ropa de abrigo y sería bajo esta prenda que llevaba puesta una camiseta con distintivos de la Policía Nacional. No consta en la denuncia que usara ningún tipo de placa para amedrentar a la mujer.

Lo que explican estas fuentes es que, una vez en la habitación donde tendría lugar el encuentro sexual, el investigado comenzó a hacer una serie de preguntas a la víctima sobre su situación legal en España. Preguntas que comenzó a formular habiéndose quitado ya la ropa de abrigo y mostrando la citada camiseta con distintivos de la Policía Nacional. Esas preguntas iban encaminadas hacia saber sobre la situación legal de la víctima, de nacionalidad venezolana. Algunas de esas cuestiones eran relativas a si tenía papeles y que si era consciente de que podía ser expulsada del país.

La víctima tuvo "miedo"

Es en este contexto donde produce la presunta agresión sexual. La víctima dio por hecho que el investigado era un agente de la Policía Nacional y "por miedo" y para evitar tener un problema legal accedió a mantener relaciones con él, sin que este abonara el precio. La sometió, como avanzó este diario, a "diferentes prácticas sexuales". Tras esta situación, que tuvo lugar a finales de enero, fue cuando la víctima decidió plantear denuncia.

En un principio, los agentes de la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) de la comisaría de la Policía Nacional del barrio de El Natahoyo dieron con el implicado a través de su número de teléfono móvil ya que es el que había empleado para contactar con la mujer. Posteriormente, fue reconocido por la denunciante en una foto. Según las fuentes consultadas, el árbitro era la primera vez que accedía a los servicios de esta mujer. Es decir, ella no le conocía de antes. En un principio, la Policía solo necesitó el móvil y la foto de él para identificarle.

Desde ámbitos policiales se trata ahora de determinar si pudiera haber casos parecidos. Se entiende que se trata de un perfil delictivo de cierto riesgo por el componente psicológico del asunto. Esto es debido a que, por su oficio de árbitro profesional, se entiende que tenía recursos económicos más que de sobra para contratar los servicios de una profesional del sexo y abonarlos. No consta que tenga antecedentes por otros delitos contra la libertad sexual. Sí que tiene, por el contrario, conflictos por hurto y conducción temeraria, no computables a efecto de reincidencia.

El colegiado ya ha sido apartado

El árbitro, por otro lado, ya está apartado de su actividad. La Real Federación Española de Fútbol decidió suspenderlo deforma cautelar a raíz de la publicación por parte de este periódico de lo sucedido. Al menos, hasta que se aclare su culpabilidad. De hecho, el presidente del ente asentado en Las Rozas (Madrid), Rafael Louzán ya dijo que "la actuación va a ser siempre inmediata" y que "no caben medias tintas en estas situaciones". El colegiado fue detenido a finales de enero y el primer fin de semana de febrero llegó a pitar un partido en la categoría de plata tras haber pasado por los calabozos. También, hizo vida normal incluso el día que se conocieron los hechos acudiendo a los sitios a los que iba con frecuencia. Se trata de una persona residente en Oviedo y muy conocida allí.

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