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Gijón rinde un entierro a la sardina "Perla Marigna" a la altura de su legado en el Antroxu: "Marcho llena de amor"

Una manzana envenenada fue la causa del fallecimiento de la estrella de esta semana

Durante el velatorio se rindió homenaje a Jorge Ilegal y se ironizó con temas de la actualidad en los que se mencionó a Óscar Puente o Donald Trump

VÍDEO: Así fue el espectacular entierro de la sardina del Antroxu de Gijón

Carlos Tamargo

Llegó con polémica y se fue con el cariño de los gijoneses. "Perla Marigna", "Perla Mari" para los amigos, tuvo un funeral a la altura de su disfrute en un Antroxu que se clausuró con el velatorio en el paseo de Begoña y posterior funeral de la sardina frente a la estatua de Pelayo, aun con la baliza V-16 en funcionamiento, en la plaza del Marqués. Junto a sus restos mortales, custodiados por sus inseparables acompañantes, "Aurorina Boreal" y el monaguillo "Parrochu", pasaron cientos de seguidores que al igual que el grupo de plañideras, que no le abandonaron en todo el día, lloraron frente al féretro en la despedida de una sardina que tardará en ser olvidada en la ciudad.

Pero no todo eran lágrimas y pañuelos. "En este martes folixeru / bienvenidos al entierro más fiestero", anunciaron al comienzo del sepelio que fue íntegramente en asturiano. "Llegó vestida de blanco / semejante a una monjina / pero era imitación / de la prima cantarina", mencionaba el escrito póstumo, en relación con la polémica que se originó al conocerse la indumentaria de esta sardina llegada de Groenlandia y que seguía el estilo de Rosalía.

Sobre las nueve de la noche se dio a conocer la causa del fallecimiento: en una pumarada cuando viajaba por Asturias. Fue una manzana la que le llevó a un destino fatal como si de "fruta de Blancanieves o Eva" se tratara. "Al minuto se revolvió / y se puso a vomitar / y a escupir unos gargajos / como espuma de afeitar", narraban desde el púlpito.

Fue ahí cuando la sardina escribió sus últimas palabras: "Yo que perdí las manos en Pumarín / y los mis ojos en El Coto / y que perdí el remango en Montevil / y de pingu por El Natahoyo", enumeraba "Perla Mari", continuando: "Perdía la lengua en Tremañes / el tiempo en Tremañes / los tacones en Viesques / y la sonrisa en La Serena", seguía la sardina, mencionando todos aquellos lugares que pudo visitar durante su estancia en Gijón. "Marcho para el cielo nadando / marcho muy llena de amor / por la gente de este pueblo / que llevo en el corazón", finalizaba "Perla Mari", en lo que fueron sus últimas palabras en la tierra.

"Era muy buena sardina"

Horas antes de darle el último adiós a «Perla Marigna», sus fieles seguidores y amigos se reunieron en el paseo de Begoña donde se instaló un escenario junto a su féretro. Las coplas de Jerónimo Granda dieron comienzo a la jornada fúnebre con ironía y música en la que no faltaron las referencias a Donald Trump, los tranvías, Óscar Puente, Margarita Robles o la princesa Leonor. El relevo lo tomó "La orquesta Adiós", liderada por Nerea Vázquez junto a Paula Mata, Enrique Dueñas y Carla Loga, miembros de "Saltantes Teatro". "Dar las gracias a ‘Perla Mari’ por traer su lux", agradecía Mata sobre el escenario. "Era muy buena sardina" o "Vino a mi colegio y era la mejor", fueron algunos de los comentarios que se oían entre la multitud en recuerdo de la sardina.

Como en todo buen homenaje y más a una fiestera de categoría como "Perla Marí", no faltaron algunos de los clásicos musicales referenciales a las despedidas: "A Dios le pido", "Adiós con el corazón", "Un beso y un adiós" o el estribillo de Julieta Venegas, "Qué lástima, pero adiós", fueron algunas de las melodías escuchadas y cantadas por el público. También hubo tiempo para recordar a los que ya no están, como José Luis Cienfuegos, a través de las gafas que llevaba "Perla Mari", o Jorge Ilegal, cantando "Soy un macarra".

Tras el velorio y la entrega de premiso se dio paso al cortejo fúnebre por el paseo de Begoña y las calles Covadonga, San Bernardo, Melquiades Álvarez e Instituto hasta llegar a la plaza del Marqués. "Qué bonito es ver esto en la calle y con tanta gente", mostraba alegremente Andrea Muñiz, móvil en mano para no perderse nada. Y es que la comitiva la encabezaba «Perla Mari», pero los flashes se los llevaban «Xareu n’el ñeru» tras lograr el primer premio. "Me encantan los sombreros", "Se nota que está currada" o "Vaya colorido", fueron algunas de las palabras que dejaba la charanga a su paso en el cierre de un Antroxu al que no le faltó de nada y que muchos ya están deseando que vuelva a comenzar.

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