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La ordenanza animal de Gijón crea conflicto en el parque Isabel la Católica: los dueños de perros quieren que se queden los canes y los aficionados a las aves, que se vayan

"Cabemos todos", dicen los propietarios de las mascotas ante la posibilidad de prohibir el acceso de los animales, mientras los ornitólogos abogan por proteger a las especies aviares en un lugar "emblemático para la fauna silvestre"

Los dueños de perros repelen la posibilidad de prohibir el acceso a canes en el parque Isabel la Católica de Gijón: "Cabemos todos"

VÍDEO: Sergio García / FOTO: Ángel González

Gijón

Que sobre la mesa municipal esté la posibilidad de prohibir el acceso de los perros al parque Isabel la Católica no ha sentado especialmente bien entre los propietarios de canes que acuden habitualmente al gran pulmón verde de Gijón. Los dueños reivindican la convivencia en un espacio en el que "cabemos todos", apuntan. Fue el colectivo ornitológico Carbayera del Tragamón el que propuso esta idea de "vetar" a las mascotas para preservar a las aves del lugar. "Así estarían mejor y se protegería esta fauna", sostienen desde la entidad.

Cabe recalcar que no hay nada definitivo, pues la nueva ordenanza de bienestar animal está en fase de borrador. Hace un par de días arrancó el debate sobre la normativa en el Consejo Sectorial. "Me parece fatal, ¿dónde los paseamos entonces?", se preguntaba ayer Adeline Fernández en Isabel la Católica, donde había ido con "Cooper" a dar una vuelta. Para Fernández, la decisión de prohibir la entrada canina al parque –un entorno catalogado como Bien de Interés Cultural– por proteger a las aves migratorias, y al resto de especies aviares, no sería pertinente. "En la naturaleza los animales conviven", subrayó la vecina de La Arena.

La concejalía encabezada por el edil popular Rodrigo Pintueles evaluará esta opción de restringir el acceso perruno. También se valorará, no obstante, que puedan seguir entrando, pero siempre con correa. Una vía, esta última, que ya ven con mejores ojos los propietarios de los canes. "Eso vale, aunque hay horas en los que no hacemos daño a nadie si los soltamos", sostuvo Adeline Fernández.

Amador Vázquez es el presidente del colectivo ornitológico Carbayera del Tragamón, entidad que planteó que los perros ya no puedan pisar Isabel la Católica. "Es un sitio en el que hay muchas aves de interés, colonias de aves acuáticas...", aseguró Vázquez, que declaró que la medida tampoco sería un drama. "Hay zonas de perros alrededor del parque; hay que tener en cuenta a la demás fauna", manifestó Amador Vázquez en referencia a estas aves que el colectivo insta a proteger.

¿Qué efectos causan los perros, entonces, en Isabel la Católica? Pues Vázquez indicó que las aves "notan" que los perros "son depredadores" y que esto genera un poder "intimidatorio" en las especies, si bien remarcó que no van todos en el mismo saco. "Depende de cada perro y de cada dueño cómo se comporten", ahondó Amador Vázquez, que ensalzó que el parque representa un enclave "emblemático para la fauna silvestre". "No estamos en contra de los perros, es una cuestión de convivencia", apostilló el presidente del colectivo ornitológico.

Estas razones, eso sí, no convencen a todos. Por ejemplo a José Antonio Junco, residente en la avenida de Castilla y para el que la posible prohibición del acceso perruno en el parque supondría "un atraso". "Lo que hay que hacer es poner una zona habilitada para ellos, un cercado", afirmó Junco, que hizo hincapié en que "no he visto nunca problemas con las aves". Si fructifica la medida restrictiva, a los perros se les permitiría ingresar en el "Kilometrín" y también en la zona específica de canes de Torcuato Fernández-Miranda. "Si fuésemos todos donde el ‘Kilometrín’ habría masificación", comentó José Antonio Junco.

Braulio Sampedro, que ayer paseaba tranquilamente con "Max", fue conciso y tajante en su pensamiento. "Veo absurdo y ridículo que no pudieran entrar los perros", señaló Sampedro, para el que los canes en ningún caso "espantan" a las aves o a las ardillas. "No creo que haya tanto perjuicio; sería una medida demasiado extrema", criticó el vecino. "Si se aprueba esa normativa, que no cuenten con mi voto ni con el de mi perro", bromeó.

"Hay suficiente parque para todos"

Para Santiago Tenorio no hay por qué tomar decisiones tan drásticas. "Las aves están en un lado, hay suficiente parque para todos", subrayó ayer Tenorio, acompañado de su pareja, Susi Miranda, y del perro "Oso". "Entiendo que algunos animales puedan molestar, pero cada perro y dueño es diferente", agregó mientras echaba un vistazo al estanque de Isabel la Católica. De hecho, en el parque hay un plan de obras que, entre otras cosas, plantea retirar los cercados eléctricos.

El debate sobre la futura ordenanza de bienestar animal también incluye otras delicadas opciones, como la entrada de perros a la playa de San Lorenzo durante la temporada de baños, en horario nocturno, o la potencial renuncia a que la playa del Rinconín siga acogiendo a estas mascotas por los problemas de biodiversidad que, según los expertos, ocasionan los canes.

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