Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Una pareja se precipita desde la Cuesta del Cholo en Gijón al enredarse con la correa de un perro

Los heridos son un hombre de 67 años con varios traumatismos y una mujer de 55 años con una herida leve en la cabeza.

En pleno debate político y vecinal por el proyecto del gobierno local de instalar un graderío en la Cuesta del Cholo, un accidente sacudió ayer el distendido ambiente en uno de los puntos de ocio de referencia de la ciudad, en Cimavilla. Dos personas –un hombre de 67 años y una mujer de 55– resultaron heridas de distinta consideración tras precipitarse de espaldas desde una altura de unos dos metros y medio. Cayeron al suelo desde la parte del murete del Tránsito de las Ballenas. Según testigos, la caída se pudo producir al intentar separar los perros de ambos, provocando que perdieran el equilibirio.

El plan municipal de ubicar unas gradas en la Cuesta del Cholo, para el que hay presupuestados 200.000 euros, ha generado el rechazo de los vecinos del barrio Alto. De hecho, Sergio Álvarez, presidente de la asociación "Gigia", participó en el último Pleno para transmitir esa oposición a la iniciativa. El objetivo era que el Consistorio abandonara su intención de acometerla. No ocurrió así. "El graderío mejorará el entorno, solventará problemas de seguridad y por supuesto será de libre acceso", manifestó en dicho Pleno el forista Jesús Martínez Salvador, portavoz del gobierno local, que recalcó, no obstante, que "solo si hay consenso se hará". Gilberto Villoria, concejal de Infraestructuras Urbanas y Rurales, señaló en la sesión plenaria que el proyecto, por el momento, "carece de diseño definitivo".

Multitud de testigos presenciaron ayer los hechos, ocurridos bien entrada la tarde en uno los puntos de encuentro y ocio más típicos de Gijón y de Cimavilla. Ayer se encontraba abarrotado. Hasta la zona se trasladaron dos UVI Móvil tras la llamada a emergencias de quienes vieron lo sucedido. El varón, de 67 años y trasladado en primer lugar a la ambulancia sufrió varios traumatismos en el cuerpo, mientras que la mujer, de 55 años, tenía una herida leve en la cabeza. Ambos estaban, sin embargo, conscientes, aunque por seguridad permanecieron tumbados en el suelo hasta que se los llevaron en camilla. También acudieron varias dotaciones de la Policía Nacional para asegurar que la intervención de los sanitarios se llevara a cabo en la mejor de las condiciones.

Los afectados se precipitaron desde una zona baja del muro del Cholo, la más próxima a las escaleras de subida desde la calle Claudio Alvargonzález. "Se nos ha quedado mal cuerpo", señalaba un grupo de jóvenes, próximos a donde ocurrió al accidente. "Dentro de lo malo no fue desde la zona más alta", añadía otra persona presente en el lugar, que vio de reojo cómo ambos heridos caían al suelo. "Estaban de espaldas y se fueron para atrás", completó.

Desde la asociación "Gigia" defienden que esas potenciales gradas no ayudarían a una de las históricas reivindicaciones vecinales: conciliar la vida de los residentes con el ocio. La del Cholo acostumbra a congregar a muchísimas personas especialmente en días de buena meteorología, que toman algo al aire libre tras pedir esas consumiciones en los locales hosteleros del entorno. Los vecinos piden dedicar la partida de 200.000 euros destinada a la intervención a alguna de las obras del Plan de Actuación Cimavilla 2030. Sobre el incidente de ayer, Sergio Álvarez destacó que "aumentar la superficie transitable a distintos niveles, como lo son las gradas, no precisamente hace el espacio más seguro para las caídas". Y recalcó que el graderío proporcionaría "la falsa sensación de seguridad al eliminar la barrera vertical".

IU y Podemos habían unido fuerzas para llevar al Pleno una iniciativa que pretendía blindar un compromiso del Ayuntamiento con Cimavilla como barrio y no como "parque temático" orientado a la hostelería y el turismo. Solicitaban la paralización de la idea de las gradas en el Cholo. Gilberto Villoria, en el Pleno mencionado anteriormente, afirmó que el plan nacía derivado "de una necesidad que percibimos". En ese sentido, el forista explicó que la Cuesta del Cholo es un lugar "muy popular" en los atardeceres estivales y que en la actualidad allí hay "un único banco corrido contra el muro, teniendo que ubicarse el resto de personas en el suelo o de pie". Desde el gobierno local reivindican que el proyecto supondría "dignificar el área para su uso público" y no potenciar un "botellódromo", término acuñado por opositores de la iniciativa.

La intención del Ayuntamiento no es impulsar en el Cholo una propuesta unilateralmente. "Queremos elaborar un anteproyecto que presentaremos a los vecinos y a todos los agentes implicados, a los que intentaremos convencer de sus virtudes", subrayaba Gilberto Villoria en el último Pleno, donde Sergio Álvarez, líder vecinal de Cimavilla, ironizó con que en el barrio –declarado Bien de Interés Cultural– ya ha rebautizado a la calle Claudio Alvargonzález como "avenida Otea", también porque el pasado verano las casetas del "Paseo Gastro" llegaron a dicha vía.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents