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Hablan los allegados de José Niño, el conocido hostelero de Gijón que falleció tras caer de la cuesta del Cholo: "Ha tenido mala suerte"

El fallecido, muy conocido en Cimavilla, había regentado el Toldos

Su mujer, que también se precipitó en la cuesta, sigue recuperándose de sus heridas

Los sanitarios, el día del accidente en la cuesta del Cholo, y en el recuadro, José Niño

Los sanitarios, el día del accidente en la cuesta del Cholo, y en el recuadro, José Niño / Juan Plaza

Pablo Palomo

Pablo Palomo

Gijón

"Ha tenido muy mala suerte". Con estas palabras se expresaron esta mañana muchos de los allegados de José Niño, conocido y querido hostelero de Cimavilla, y el hombre que perdió la vida ayer por la noche tras no haber superado las graves heridas provocadas tras precipitarse desde una altura de dos metros en la cuesta del Cholo, el pasado martes.

A sus 67 años, era una persona reputada en la hostelería local por haber sido el impulsor del bar el Toldos, en Claudio Alvargonzález, un local que fue muy popular especialmente en la década de los noventa, una época dorada para la hostelería emergente en esa zona del barrio Alto. Y una zona, también, que además de a Niño tuvo que llorar la pérdida de otro de sus referentes como fue Eduardo Fanjul, que regentó durante muchos años el pub El Colonial, a escasos metros de El Toldos.

Uno de los que conoció muy bien a José Niño fue el abogado Nacho Manso Platero. Y tanto que lo conoció bien puesto que antes de dedicarse por completo a la abogacía, oficio en el que acumula décadas y décadas de experiencia, fue uno de los socios fundadores de El Toldos junto al hostelero ahora fallecido.

"La madre tenía ese local y era donde se hacían los toldos de la playa. De ahí el nombre", resume el letrado gijonés. "Abrimos en el noventa, como media hora o una hora pero el mismo día que el Bulevard", añade. "De aquella por esa zona no pasaban los coches de la cantidad de gente que había. Teníamos a personas trabajando solamente para recoger vasos", explica Platero, sobre esos días de vino y rosas en Claudio Alvargonzález, una vía que, si bien sigue de alta pujanza hostelera, no es ya lo que era.

Respecto a Niño, Manso lo tiene claro. "José siguió luego con otro socio y se jubiló hace unos años. El local aún sigue funcionando con el mismo nombre. Era una persona tímida, pero un buen chaval. Había que conocerle. La verdad que ha tenido muy mala suerte", zanjó el abogado que, por otro lado, espera que la mujer del conocido hostelero pueda experimentar pronto una mejoría tras la caída sufrida en la cuesta del Cholo.

Por su parte, Ángel Lorenzo, presidente de Otea en Gijón, también expresó su pesar por el fallecimiento. "Jose, con Toldos, ese pequeño local creado hace casi 37 años, acabaría siendo parte de la historia de muchas generaciones que vivió las maravillosas noches en El Muelle", analizó. "Supo dar, desde su pequeña barra, cercanía, conversación y ese trato directo que hacía que todo el mundo se sintiera en casa", agregó.

Aficionado a los toros, formó parte durante un tiempo de la peña taurina "El Juli". Desde este colectivo también le recordaron con cariño. "Fue de los primeros socios que tuvo la peña, viajaba con nosotros y estaba en casi todas las excursiones y conferencias aunque ya hace unos años que lo dejó", añaden desde la agrupación. "Lamentamos mucho lo sucedido", agregaron.

Otros hosteleros de la ciudad también lamentaron lo sucedido. "Era una persona que apreciábamos mucho. Lo conocíamos de la peña El Juli. Era particular, pero era buena persona", confesó Erun Castro del Llagar Viñao.

Por ahora, no ha transcendido esquela del fallecido.

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