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Un hombre, absuelto en Gijón de agresión sexual a una menor: los magistrados cuestionan el relato de la denunciante

Consideran que el relato de la chica, que denunció que la agresión se produjo durante un ensayo musical, carecía de credibilidad

Fachada del Palacio de Justicia

Fachada del Palacio de Justicia / Marcos León / LNE

Pablo Palomo

Pablo Palomo

Gijón

Se enfrentaba a una pena de prisión de dos años y, entre otras medidas, a la pérdida para ejercer la patria potestad durante ocho años por un posible delito de agresión sexual, pero ha sido absuelto. La sección octava de la Audiencia Provincial, con sede en Gijón, ha exculpado a un hombre, vinculado a un colectivo ligado a la celebración del Antroxu, de un posible delito de agresión sobre una menor de edad al entender que la declaración de la denunciante contenía "múltiples y variadas circunstancias" como para cuestionar su "credibilidad objetiva" y ha descartado, por tanto, su relato como prueba de cargo.

Este caso se remonta a finales de 2023 cuando el ahora absuelto fue acusado por una menor de edad de haberle hecho tocamientos en las nalgas y haberle dado un beso en contra de su voluntad en el marco de un ensayo, cuando los dos coincidieron en una dependencia a solas. Si bien, el relato de la chica que presentó la denuncia no ha sido tenido en cuenta como prueba para enervar la presunción de inocencia del denunciado, el cual no solo no tiene antecedentes penales, sino que tuvo de su lado a otros miembros de la charanga que aseguraron que su comportamiento siempre fue adecuado.

Adecuado e, incluso, esquivo puesto que explica la sentencia que era el hombre el que en más de una ocasión "tendía a evitar" a la chica. Los magistrados encontraron importantes contradicciones entre lo que denunció la supuesta afectada. Estos recordaron, como suele ser habitual en casos de sentencias de agresión sexual, que el relato de las víctimas, siempre que cumpla unos parámetros muy claros, puede ser suficiente como para dictar sentencia condenatoria. No es este el caso.

Y no lo es porque, si bien, el denunciado no negó que efectivamente coincidieron a solas, no se pudo demostrar que este tuviera un comportamiento delictivo con la chica. En la vista oral, que se celebró hace ya varias semanas, se tomó declaración a una pariente de la denunciante que no llegó a corroborar el testimonio de esta. La chica también había comentado en el juicio que el denunciado le miraba los senos y las nalgas y le hacía gestos incómodos. Algo que tampoco le quedó nada claro a los magistrados que sucediera por las declaraciones de otros testigos que afirmaron que, no solo nunca vieron en el procesado este clase de comportamientos, sino que era este el que tenía que evitar a la joven.

De esta forma, la sección octava de la Audiencia dictó sentencia absolutoria al descartar que hubiera cometido delito alguno.

Los testigos, del lado del absuelto

Un hombre se enfrentaba a la pena de dos años de cárcel por un posible delito de agresión sexual sobre una menor. La joven denunció que le hizo tocamientos y le dio un beso en la boca, algo que no se pudo acreditar. Los magistrados no solo apreciaron "múltiples y variadas circunstancias" como para dudar de la credibilidad objetiva del relato. Sino que también los testigos aseguraron que era el procesado el que tenía que evitar a la chica. Además de los dos años de cárcel, el implicado podría haber perdido durante ocho años su derecho a ejercer la patria potestad. Al final, los magistrados de la Audiencia Provincial le absolvieron.

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