Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El Principado matiza su postura sobre la entrada de perros a las playas de Asturias: esto es lo que dice el Gobierno regional

El Gobierno regional sale al paso de lo dicho en la comisión de Protección y Bienestar animal celebrada en Gijón

Perros en la playa de San Lorenzo

Perros en la playa de San Lorenzo / Ángel González

Pablo Palomo

Pablo Palomo

Gijón

El Gobierno del Principado no va a interferir en lo que Gijón decida sobre el acceso de los perros a los arenales del concejo. Pese a la oposición razonada por el representante de la Consejería de Medio Rural, que quedó registrada en el consejo sectorial celebrado el jueves para avanzar con la nueva Ordenanza de Protección y Bienestar Animal, desde el Principado se admitió ayer que ese tipo de regulación es una cuestión «de cada Ayuntamiento» y que lo manifestado en el consejo donde se debatía el borrador sobre la nueva ordenanza local no es tanto una postura política, sino la opinión de un técnico cualificado.

Esta posición manifestada ayer por el Gobierno regional viene al caso porque en dicho encuentro, según concretaron fuentes municipales, se aceptó una alegación del representante de la Consejería de Medio Rural y Política Agraria expresando el rechazo a que los perros entraran a las playas en términos generales por cuestiones sanitarias. Además de esta alegación se tuvo en cuenta la del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para impedir que las mascotas entren a la playa del Rinconín en verano por la pérdida de biodiversidad que generan sus orines. El Principado ayer se remitió a la postura de este organismo.

Con esta matización, el Principado remarca que la potestad de permitir o no la entrada de perros y otros animales domésticos en las playas es una decisión que compete a los Ayuntamientos. Y en el caso de Gijón está por ver en qué queda el asunto. Lo debatido el jueves en el segundo consejo sectorial sobre el tema sirvió para analizar las alegaciones al borrador de la ordenanza hechas por la ciudadanía y diferentes entidades.

Lo que parece encaminado es que la playa del Rinconín deje de ser un espacio canino en los meses de verano, cuando se cierra el paso a los propietarios de mascotas a San Lorenzo al iniciarse la temporada de baños. El argumento es la importante pérdida de diversidad que se genera por los orines de los animales en la fauna marina de la orilla. También en debate sigue la posibilidad de que, para compensar esta pérdida, se deje vía libre a los perros para ir a San Lorenzo en verano por las noches.

El asunto tiene posturas encontradas. Si bien, una encuesta realizada por Medio Ambiente recalca que cerca de un 70 por ciento de los usuarios de la principal playa gijonesa estarían en contra por cuestiones de higiene. Tampoco se ve con buenos ojos en Emulsa porque se entiende que la presencia de animales por la noche puede entorpecer las labores de limpieza de la arena que se hacen cuando se pone el sol. Unas labores que no se pueden acompasar con el reloj puesto que dependen de las mareas.

En cualquier caso, lo hablado hasta ahora son solo aportaciones a lo que no deja de ser un borrador de la norma. A la ordenanza aún le queda un camino largo por recorrer. Se tienen todavía que analizar todavía las alegaciones de los organismos y empresas municipales y luego se daría el salto a la fase de tramitación del borrador. El texto pasaría luego por una comisión municipal para que los grupos municipales con representación en el pleno aporten y tras esto, la norma tendría que ir a Pleno y votarse.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents