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El día después de la caída de la banda que liquidó al "Panameño": "Tener de vecino a un narco impacta", relatan vecinos del edificio registrado en pleno paseo marítimo de Gijón

Los residentes del bloque de la calle Ezcurdia, en primera línea de playa, en el que vivía uno de los cinco detenidos, aún con el susto en el cuerpo: "Ya decíamos que había mucho trasiego"

VÍDEO: La Guardia Civil registra en Gijón tras la muerte de Emiliano "El Panameño"

Pablo Palomo / Ángel González

Pablo Palomo

Pablo Palomo

Gijón

Primero fue la sorpresa, luego el estupor y ahora, de alguna forma, la aceptación. Así, como si atravesaran una retorcida versión de las fases del duelo de Kübler-Ross, afrontan el día después los vecinos que vivieron en primera persona lo que la Guardia Civil ha denominado "operación Fillbanks", explotada simultáneamente en Gijón, Oviedo, Barcelona y Orleans (Francia). Es decir, la compleja investigación de más de un año que ha llevado a cabo la Benemérita para poder desarticular la banda dominicana que se encargó, supuestamente, de liquidar a Emiliano Burke, "El Panameño", hombre con un importante historial de tráfico de drogas que fue asesinado a tiros en Lugo de Llanera en enero del año pasado.

En Gijón, en concreto, muchos residentes del bloque de la calle Ezcurdia que hace poco más de 24 horas fue prácticamente tomado al asalto por la Guardia Civil, aún no salen de su asombro. Asombro por el despliegue, sí, pero también por conocer quién se ocultaba tras una de las puertas de este bloque de 14 plantas en primera línea de la playa de San Lorenzo. "Eran educados, pero estaba claro que algo había... y ahora mira", señaló una vecina.

Poco a poco, el número 38 de la calle Ezcurdia fue recuperando la normalidad. Explican los residentes de este bloque, de fachada acristalada y vistas impresionantes a la bahía gijonesa, que es una comunidad de vecinos como otra cualquiera. Incluso con cierto aire familiar y gente de avanzada edad que lleva ya años, si no décadas, viviendo en el mismo sitio sin haber escuchado una voz más alta que otra. Hasta ayer, claro.

VÍDEO: Así fue la intervención de la Guardia Civil en Gijón relacionada con la muerte de Emiliano "El Panameño"

Ángel González

"La verdad que yo me enteré por el periódico y luego ya estuve pendiente", comentó una vecina de la comunidad. "Es una cosa que sorprende, claro. No te esperas tener de vecino a un narco", añadió. Esta mujer concretó que el detenido y sus allegados "no eran conflictivos". "Mantenían un perfil bajo, pero sí que llamaba la atención que es una casa pequeña y que por allí pasaba mucha gente", expresó. "Ya lo comentaba con mi hermano. Al final, con los tiempos que corren ahora, nunca sabes a quién tienes delante", zanjó.

Otro vecino siguió en una línea parecida. "La verdad que nosotros dormimos bien y ni nos enteramos", aseguró relajado este señor. "La convivencia que teníamos con ellos era buena. Eran amables y educados y no daban problemas", añadió. "Bueno, lo único el patinete que tenían, que ya se sabe que son peligrosos", apostilló este residente. "Saber a qué se dedicaban te deja sorprendido, eso está claro. Es extraño", zanjó.

Más segura se mostró la esposa de este último caballero. "Yo ya lo dije toda la vida. Algo tenía que haber", resaltó. "Daban algo de mala espina. Sí, sí, eran educados y agradables pero algo había", valoró. "Era un piso muy pequeño y, por la cantidad de gente que entraba y salía, parecía aquello un piso patera", agregó esta residente.

En Gijón, se produjo solo una detención. La de este bloque de la calle Ezcurdia. Hubo otras cuatro más: dos en Oviedo (en la calle Gascona y en La Corredoria), una en Llinals del Vallés (Barcelona) y otra en Francia. Se espera que los implicados pasen a disposición judicial mañana en Oviedo.

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