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Crónicas gijonesas: Sombrererías en Gijón

La ciudad aglutinó a finales del siglo XIX y primeros del XX algo más de una decena de negocios dedicados a vender prendas para la cabeza y muchos convivieron en los ejes comerciales del Centro, como Corrida y Los Moros

Crónicas Gijonesas

Crónicas Gijonesas

Luis Miguel Piñera

Luis Miguel Piñera

Cronista oficial de Gijón

La que ahora conocemos como calle Oriental, en La Calzada, se llamó anteriormente calle de La Sombrerera. Allí estuvo La Sombrerera de Gijón que en alguna foto vemos enorme con una gran chimenea y sin edificaciones alrededor. Parte de la fábrica estaba donde se encuentra hoy el Centro de Salud de La Calzada. La Sombrerera de Gijón se fundó en 1901 para hacer "gorras y sombreros, de fieltro, piel y lana". Fue por tanto una de las primeras factorías del barrio. Se creó con un buen capital aportado por el Crédito Industrial Gijonés y al frente de La Sombrerera Gijonesa estuvo Julio Paquet y García Rendueles como director. El presidente de la sociedad era Félix Costales.

Una exposición sobre el tema de sombreros y gorras, con catálogo incluido, vimos desde julio de 2019 a mayo de 2020 en el Muséu del Pueblu d´Asturies. El título es suficientemente explicativo: "Para quitarse el sombrero. Un siglo de tocados en las colecciones del Muséu del Pueblu d´Asturies (1875-1975)". Por otra parte "Amigos de La Calzada" realizó una exposición monográfica Ateneo de La Calzada, octubre y noviembre de 2022― con el título de "Fábrica de Sombreros de Gijón. La Sombrerera"

Nosotros nos detenemos ahora en las primeras sombrererías que hubo en la ciudad , instaladas en las calles Moros y Corrida habitualmente―, cuando faltaba tiempo para la inauguración de la fábrica de sombreros de La Calzada. Una de las más antiguas tiendas fue la de Pedro Menéndez en la calle Corrida 11 que en la década de 1870 se anunciaba con sombreros para caballero de 20 reales y pamelas para niños desde 12 , "también se recibieron para señoritas". Justo al lado estaba la sombrerería de Teodoro Taján, en Corrida 13, que en mayo de 1878 anunciaba "sombreros de paja de Italia, chinos, Panamá, Manila...".

En diciembre de 1879 se quemó la sombrerería de León Tessier en la calle Trinidad 31, frente al Muelle. En el bajo estaba la sombrerería y en el tercer piso el domicilio familiar de los Tessier, el edificio entero quedó destruido. El 14 de diciembre de 1879 en el diario gijonés "La Opinión" Tessier agradecía a los vecinos su ayuda en intentar apagar el incendio y el 10 de julio de 1880 anunciaba la reapertura de la sombrerería en la nueva casa levantada en el mismo lugar.

Muy popular era también la Sombrerería de Colomo, de Claudio Colomo, que en julio de 1878 abrió su tienda en la calle de Los Moros 11. Colomo ya tenía una sombrerería en Oviedo. Hubo casos, como el de la modista de sombreros Mamerta Gallego, que anunciaba la venta de sus sombreros para señoras, niñas y niños en hoteles y casas particulares. Más sombrererías en Gijón antes de fin de siglo (para hombres y mujeres) pueden ser la de Teodora Soto, la de Leoncio Zoreda, la Sombrerería El Modelo y la de las hermanas Ramona y Sofía Faes, las cuatro tiendas en la calle Corrida.

Otra sombrerería en Corrida: la de Pedro Rodríguez. Primero estuvo en Corrida 29 y luego, desde 1887, en el número 16. En el año 1888 se anunciaba la Sombrerería de Enrique Oliver en la calle Trinidad 23. Vendía ―y eso era novedad― "elegantes boinas para niñas y señoritas, y boinas de gran tamaño para hombres". Entendemos txapelas vascas. Dos tiendas de sombreros exclusivas para mujeres ya a final del siglo antepasado: la de María Scheredre, plaza del Seis de Agosto, y la cercana de Benigna Rabistyn en un piso de la calle Corrida 96.

El 8 de junio de 1890 Ataúlfo Friera "Tarfe" publicó en "El Comercio" una de sus "Mesas Revueltas" con el título de "Sombreros" hablando del tema de sombreros y gorras, y en el mismo diario el 1 de agosto de 1899 , nada más inaugurarse el teatro Dindurra (eso había sido el 28 de julio), un periodista que firmaba "X" hablaba sobre el espectáculo en el Dindurra y terminaba: "Se trata de enviar un respetuoso mensaje a las señoras y señoritas para que achiquen el tamaño de sus plumas y demás adornos que usan en los sombreros, los cuales impiden ver la escena al que tiene la desgracia de ocupar la localidad posterior".

Complemento de los sombreros eran los guantes y sombrillas. Para las sombrillas, llamadas también antucas, las del Bazar Piquero que estaba en el espacio que se llamaba Los Cuatro Cantones y que ahora es la plaza de Italia. Para guantes, una de las tiendas más antiguas fue la Hermógenes Andrade en la calle Corrida 17. En agosto de 1884 con motivo de una visita de los reyes de España a Gijón (Alfonso XII y María Cristina de Habsburgo con sus dos hijas para inaugurar el Ferrocarril del Norte) Hermógenes Andrade anunciaba que vendía guantes de la casa de Cecilio Olmedo que era "Guantero de Cámara de SS. MM. Y AA. RR.".

El diario gijonés "El Avance" adelanta por primera vez, el 22 de octubre de 1899, que una industria sombrerera iba a instalarse en La Calzada, "por dos jóvenes y acaudalados hermanos junto a otros dos apreciables convecinos". Sería La Sombrerera de Gijón, pero esa ya es otra historia.

Sombrererías en Gijón | MUSÉU DEL PUEBLU D’ASTURIES / COLECCIÓN CONSTANTINO SUÁREZ

Sombrererías en Gijón | MUSÉU DEL PUEBLU D’ASTURIES / COLECCIÓN CONSTANTINO SUÁREZ / .

Retrato de Gijón

Isla de Cuba

En la calle de Pi y Margall (Los Moros) número 33 abrió Vicente Biosca en 1926 la sombrerería "Isla de Cuba", para hombres y mujeres, pero ya era Biosca un afamado sombrerero local. Esta foto de Constantino Suárez apareció en el diario "El Noroeste" del 25 de agosto de 1926. Duró poco como propietario de "La Flor de Cuba" porque en el mismo diario, el 14 de febrero de 1929, ya leemos que se traspasaba.

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