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La federación vecinal de Gijón carga contra el Ayuntamiento por discriminar a los mayores en los cursos de yoga y pilates

Los mayores de 70 años "no necesitan tutela institucional que limite su autonomía", señala Manuel Cañete

Una clase del yoga al aire libre, en una imagen de archivo.

Una clase del yoga al aire libre, en una imagen de archivo. / Marcos León

Gijón

El presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de la zona urbana de Gijón (FAV), Manuel Cañete, calificó ayer de "una política discriminatoria e inaceptable", la decisión del Ayuntamiento de Gijón "de impedir la inscripción de personas mayores de 70 años en actividades como yoga y pilates, bajo el pretexto de ‘proteger su salud’, lo que supone un grave retroceso en materia de derechos, participación e igualdad".

La FAV manifestó su rechazo con una medida que "consideramos claramente edadista. Esta decisión no protege: discrimina. No cuida: excluye. Y, lo que es aún más preocupante, trata a las personas mayores como si carecieran de capacidad para decidir sobre su propia vida", agregando que los mayores de 70 años no necesitan "tutela institucional que limite su autonomía, sino políticas públicas que la respeten y la fomenten", opinando que cada persona debe poder decidir libremente si desea participar en actividades físicas, valorando sus propias condiciones y capacidades.

Prohibición generalizada

"Esta prohibición generalizada ignora la diversidad del envejecimiento. No todas las personas mayores tienen las mismas condiciones físicas, del mismo modo que tampoco las tienen las personas más jóvenes. Aplicar un criterio exclusivamente basado en la edad es, sencillamente, discriminatorio", insiste Cañete.

Para el presidente de la FAV resulta, además, contradictorio que el propio Ayuntamiento "impulse campañas contra la soledad no deseada y promueva el envejecimiento activo, mientras simultáneamente expulsa a las personas mayores de espacios de socialización, salud y bienestar como son las actividades colectivas", citando las actividades de yoga, pilates y bádminton, que en su opinión no solo contribuyen "a mejorar la condición física, sino que también son herramientas fundamentales para el bienestar emocional, la autonomía personal y la prevención del aislamiento social. Limitar el acceso a estas actividades es, en la práctica, fomentar aquello que supuestamente se quiere combatir".

Personas en una sesión de yoga.

Personas en una sesión de yoga. / ANGEL GONZALEZ

Por ese motivo, la FAV exige al Ayuntamiento de Gijón que rectifique de manera inmediata el acceso de los mayores de 70 años a esas actividades y que adopte políticas inclusivas, "basadas en la igualdad, el respeto y la confianza en la capacidad de decisión de las personas mayores. Defender los derechos de las personas mayores no es protegerlas de sí mismas, sino garantizar que puedan vivir con dignidad, autonomía y plena participación en la vida social, porque envejecer no es perder derechos. Y cumplir años no puede ser motivo de exclusión", concluye Cañete.

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