Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Rafael Morán Rumoroso destapa los secretos artísticos de la Laboral: cuadros en catacumbas y obras abstractas ocultas

El escritor presenta en el Ateneo Jovellanos "La universidad Laboral de Gijón. Su monumental contenido en obras de arte", publicado por la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad Laboral

Por la izquierda, Montserrat López Moro, Rafael Morán Rumoroso y Manuel Nevares, en la presentación del libro en el Antiguo Instituto.

Por la izquierda, Montserrat López Moro, Rafael Morán Rumoroso y Manuel Nevares, en la presentación del libro en el Antiguo Instituto. / Marcos León

La Laboral, ese "gran desconocido para Asturias" que proclama Rafael Morán Rumoroso, va destapando sus secretos gracias a la segunda publicación del escritor que se centra, en esta ocasión, en todas esas obras de arte que esconde el gran edificio. "La universidad Laboral de Gijón. Su monumental contenido en obras de arte" fue presentado esta tarde en el Ateneo Jovellanos y en presencia de antiguos alumnos de la Laboral que "han tenido el valor" de publicarlo, como agradeció el autor en el acto.

Acompañado por Manuel Nevares, Presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad Laboral, y en presencia de Montserrat López Moro, concejala de Cultura, Morán Rumoroso reivindicó el gran edificio como una obra única que "empezó a funcionar sin estar inaugurada". "No habrá otro arquitecto que tenga la oportunidad de construir un edificio así", explicó el ponente que en su charla comenzó agradeciendo la labor de las archiveras de la Universidad de Oviedo que le ayudaron en el estudio previo. "Han logrado archivar y conservar los documentos de una forma excepcional", alabó Morán Rumoroso.

En su libro, desgrana la labor de algunos de los artistas que tuvieron el honor de trabajar en una obra que comenzó en 1948 y que tuvieron que ser interrumpidas de sopetón en 1957. "A grandes rasgos, intervinieron cinco pintores, dos escultores y una pintora desconocida que descubrimos hace poco", enumeró. El primero de los artistas al que se refirió estuvo oculto por otras obras. Se trata de Francisco Farreras, uno de los máximos exponentes del arte abstracto en España que realizó unos dibujos de este estilo. "Fue al comienzo de su carrera y en aquella época casi todos los artistas tenían que hacer caja y trabajaron en diversas industrias", explicó Morán Rumoroso.

También mencionó la labor de dos utores sevillanos, Joaquín Valverde, encargado del diseño de las hornacinas exteriores de la iglesia, y Enrique Segura, cuyo murales son los que se pueden ver en lo que hoy en día se llama la sala de pinturas. "Son obras irrepetibles y no hay un muralista en la actualidad que los pueda igualar", sentenció el autor de esta nueva publicación que también reconoció que la obra de Segura en la Laboral no está tan extendida como debería.

No falto la mención a Francisco Arias Álvarez y sus pinturas de la cafetería que "representan los diferentes oficios que los asturiano de aquel momento" y sacó a la luz a Delhy Tejero, artista zamorana a la que se le entregó la misión de decorar las paredes del paraninfo, sin embargo, su obra cayó en el olvido durante décadas. "Investigando, descubrimos que sus murales se encontraban tirados en lo que llamo las catacumbas de la Laboral", desveló Morán Rumoroso, dejando el resto de secretos para los futuros lectores de "La universidad Laboral de Gijón. Su monumental contenido en obras de arte".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents