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La Primer Sidre l'Añu se inaugura en Gijón entre premios y reivindicaciones medioambientales: “La sidrina no contamina”

La Plataforma contra la Contaminación y la asociación vecinal de La Calzada dan el pregón de la cita, que se extenderá hasta el domingo

Inauguración de la primer sidre l'añu en Gijón

Video: Oriol López Foto: Juan Plaza

Bajo el lema implícito y explícito de que "la sidrina no contamina", en contrapunto a la industria y las sustancias tóxicas, Gijón dio el pistoletazo de salida a la 16ª Primer Sidre l'Añu este jueves 2 de abril, Jueves Santo, en el recinto ferial Luis Adaro. En un acto que fusionó la alegría por ladegustaciónn de los primeros caldos de manzana del año y la cultura y la folixa que la rodea con la contundente reivindicación vecinal, la Plataforma contra la Contaminación de Gijón y la Asociación de Vecinos de La Calzada fueron los encargados de pronunciar un pregón que puso el foco en la salud ambiental del municipio, en especial de la zona oeste. La apertura del certamen, que se extenderá hasta el domingo, sirvió también como ceremonia de coronación de Casa Germán, una pequeña marca avilesina, como el productor de la mejor bebida de esta edición a nivel regional después de llegar a una cata final en la que batió en duelo de culinos y espalme a otras cinco etiquetas.

El carácter marcadamente social del pregón lo advirtió desde el principio Marcos Abel Alonso, presidente de la Fundación Asturias XXI, que promueve desde hace más de tres lustros el encuentro sidrero. Esta faceta enlaza con el carácter con el que se disfruta le bebida asturiana por antonomasia, "socialmente", según relacionó Alonso. Por su parte, los representantes de la Asociación de Vecinos de La Calzada denunciaron llevar "más años que Carracuca" aguantando el paso de miles de camiones, ruidos y emisiones de benceno. Con un discurso emocional, describieron el "nudo en el estómago" que produce ver pasar mercancías peligrosas por delante de sus ojos día sí, día también, un malestar que su presidente, Carlos Arias, aseguró que "solo un buen culín de sidra puede aliviar".

Por su parte, la Plataforma contra la Contaminación de Gijón vinculó directamente la calidad del producto con el entorno: "No puede haber sidra de calidad sin un entorno saludable", explicó su presidente, José Luis Rodríguez Peón. El portavoz recordó que el fruto del pomar depende de un aire, un suelo y un agua limpios, defendiendo que la cultura sidrera es, "en esencia, un símbolo de sostenibilidad". El mensaje central fue claro: frente a la industria que emite contaminantes, la sidra es una producción "noble que fija población y mantiene vivo el paisaje sin dañar la salud".

El podio de la sidra moza

Tras los discursos, del activismo medioambiental se pasó a la excelencia técnica de la sidra moza. Manuel Busto, presidente del jurado, explicó la dificultad de valorar sidras que "todavía están por hacerse", destacando el equilibrio entre ácidos y azúcares. El llagar Casa Germán, de Avilés, se alzó con el primer premio a la Mejor Primer Sidre del Añu 2026. Germán Guardado recibió la emblemática Montera Picona y señaló que para un llagar pequeño este reconocimiento es "la hostia", tras recoger el diploma que le entregó la directora general de Desarrollo Rural, Begoña López, y Manuel Busto, jefe del jurado.

El segundo puesto fue para Sidra Contrueces, cuyo galardón fue entregado por Abel Junquera, concejal de Participación Ciudadana. El tercer puesto lo ocupó el Llagar La Morena, un habitual de este certamen que ya ha ganado en cuatro ocasiones anteriores. En esta ocasión, la entrega corrió a cargo de Toño Migoya, de la Fundación Gijón Rural, y miembros de la Cofradía de los Siceratores de Asturias.

Marcos Abel Fernández fue el maestro de ceremonias. En su intervención, Fernández recordó que este evento nació para recuperar la "sidra sobre la madre" o "sidra moza", una tradición que se perdió en los años setenta por la industrialización del sector. Definió a los pumareros como los "jardineros de los praos de Asturias" y subrayó que la sidra no es solo un producto agroalimentario, sino el eje de la vida social asturiana. "La gente se ve para tomar unos culinos y charlar de los problemas del vecino o de la cosecha", afirmó

El acto institucional concluyó con una dosis de escanciado multitudinario. Alejandra Venegas, reconocida escanciadora que cuenta con varios premios en su haber, echó el culín inaugural bajo el foco de las cámaras y el aplauso de los asistentes. Inmediatamente después, el escenario se llenó de botellas y vasos para un culete grupal, protagonizado por los representantes de los llagares premiados, autoridades y organizadores que cumplieron el ritual que dio inicio a la "folixa" propia de la Primer Sidre l'Añu.

Este brindis colectivo dio paso a cuatro días de actividad ininterrumpida en la Feria de Muestras, donde los visitantes podrán disfrutar de catas, talleres de plantación de pumaradas y concursos de escanciadores, todo ello en un ambiente de celebración que huele a manzana fresca y mucho serrín.

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