Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Fernanda Trías, escritora, presenta en Gijón "Miembro fantasma": "En la vida a veces estamos atrapados en un círculo; no sé si el infierno, pero sí el purgatorio"

La afamada autora uruguaya, que acaba de publicar un tomo de relatos que indaga en la memoria, el trauma y las ausencias "aún presentes", participa este miércoles en un coloquio previo de la FeLiX de este año

La escritora Fernanda Trías.

La escritora Fernanda Trías. / Fernanda Montoro

Fernanda Trías (Montevideo 1976) es una de las voces más sólidas de la narrativa latinoamericana actual y firma éxitos como "Mugre rosa". Galardonada con premios como el Bartolomé Hidalgo o el Sor Juana Inés de la Cruz, y con obras traducidas a veinte lenguas, la escritora llega a Gijón para presentar su último libro, "Miembro fantasma". En este conjunto de ocho relatos, Trías explora la "interioridad de los personajes" a través del concepto médico que da nombre a su libro, el cual consiste en la percepción física de sentir una parte del cuerpo amputada. Ella traslada, también, esa idea al terreno de lo emocional: la sensación de lo que ya no está, pero sigue "aún presente" en la memoria, personal o histórica, o en el trauma. Para la autora, la memoria es un territorio "fantasmal". El motivo de su visita a la villa marítima es el encuentro que mantendrá en la Escuela de Comercio este miércoles, a las 19.30 horas, dentro de la programación previa de la Feria del Libro de Xixón (FeLiX), donde conversará con su director literario, Jaime Priede.

¿Cómo describiría "Miembro fantasma"?

Son ocho historias de personajes que están de alguna manera atravesados por pérdidas, por dolores, por situaciones vitales que les llevan a enfrentar un momento de cambio o transformación. El libro está organizado en torno a este concepto del miembro fantasma que viene de un síndrome médico que suele ocurrir después de una amputación, donde las personas siguen sintiendo la presencia del miembro amputado como si siguiera allí. A partir de esta idea de aquello que está ausente pero sigue sintiéndose presente es que yo empecé a organizar estas tramas: desde una mujer que pierde la memoria, hasta una trama política vinculada a la dictadura o una ruptura amorosa. La idea es esa, esas ausencias que tienen un peso fundamental en la vida de cada una de nosotros.

El concepto de miembro fantasma en su libro adquiere una dimensión profundamente psicológica.

Sí, exactamente. Creo que es un libro que trabaja mucho con el tema de la memoria, y la memoria es algo tan fantasmal porque es algo que se nos escapa, algo que a veces olvidamos y algo que a veces no podemos olvidar. Es un evento traumático que vuelve, vuelve y vuelve y nos acecha. El tema de la memoria es muy importante en general en todo lo que escribo.

En su obra, la memoria parece desdoblarse en dos vertientes: la íntima y la histórica.

En este libro están entrelazadas en circunstancias específicas. Aparece la dictadura uruguaya, pero también otras heridas como la caída de las Torres Gemelas o el propio COVID, que para mí fue una gran herida en el tejido social con todos esos cuerpos que se desvanecieron y a los que nadie pudo ver morir. Esos contextos permiten hacer ese entrecruce entre la memoria personal y la colectiva.

¿Cree que la sociedad actual padece de una falta de memoria histórica por el recambio generacional?

Sí, es así. Hay cosas que están empezando a quedar muy atrás y, si no hacemos el trabajo de mantener viva esa memoria histórica, es natural que las siguientes generaciones lo olviden. Ese es el papel también del arte y de la literatura, seguir manteniendo vivo eso pero no como un relato abstracto de un libro de escuela, sino aterrizarlo a historias de personajes específicos que sufren de manera específica.

A veces el pasado se siente como algo ajeno, casi como un sueño borroso. ¿Es así para sus personajes?

Totalmente. A mí siempre me ha obsesionado cómo reeditamos el pasado o cómo podemos borrarlo completamente. Tengo esa imagen del casete de los noventa, donde podías grabar encima y borrabas lo anterior. A veces tendemos a olvidar y, de pronto, aquello que querríamos olvidar no podemos y vuelve en sueños o en pesadillas. Incluso en nuestras elecciones de vida repetimos dolores o violencias que padecimos. Existe esa sensación de que por momentos estamos atrapados en un círculo, no sé si el infierno pero sí el purgatorio, donde romper con eso implica una gran valentía y una gran lucidez para mirar de frente qué es lo que estamos haciendo con nuestras propias vidas.

Tras el éxito de sus novelas anteriores, ¿ha sentido la presión de las expectativas al regresar al cuento?

Siento la presión de la expectativa mía sobre mí misma, que le puedo asegurar es mucho más dura que la de los lectores. Yo me pongo constantemente el listón un poquito más alto e intento nuevos desafíos. Los escritores no podemos complacer a todo el mundo, así que yo me concentro en tratar de desafiarme, en seguir intentando nuevas exploraciones y experimentos.

Este miércoles conversará con Jaime Priede en Gijón. ¿Qué espera de este encuentro con el público asturiano?

Me gustaría que se acercaran para tener un atisbo de todo lo que está detrás de la escritura de este libro. Me parece que lo lindo de estas conversaciones es que el escritor te revela lo que yo llamo la cocina literaria: cómo se escribió, de dónde nacieron las ideas y cuáles fueron las reflexiones. Eso siempre le agrega algo después a la experiencia de lectura del libro.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents