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La pasión de Jovellanos por el chocolate y la historia de este producto se podrán conocer en una exposición que acogerá el Paseo de Begoña en Gijón

También participan 40 establecimientos hosteleros repartidos por la ciudad en unas jornadas dedicadas al chocolate a la taza

Participantes en la presentación.

Participantes en la presentación. / Ángel González

Gijón

El Paseo de Begoña acogerá entre este viernes y el domingo de la semana que viene la exposición "El chocolate en la villa de Jovellanos", con nueve paneles que incluirán "unos textos básicos para explicar el chocolate en su momento y en la época de la ilustración", según explicó el comisario de la muestra, el profesor de historia Ángel Mato. La exposición que realiza un recorrido desde los orígenes del chocolate hasta su papel en la sociedad, pasando por su dimensión cultural, social y cotidiana. También participan cerca de 40 establecimientos hosteleros por toda la ciudad en unas jornadas vinculadas a la muestra.

El historiador apuntó que a finales del siglo XIX y principios del XX en Asturias "hubo 65 fábricas de chocolate", de las que "las dos más fuertes que son La Perla Americana en Oviedo y La Primitiva Indiana en Gijón", un auge que se explica por la posibilidad de importar cacao por el puerto gijonés, por el consumo y por el retorno de capital indiano a Asturias que "quiere establecer industrias y un producto que conozca, que controle y entonces ese retorno del capital indiano a lo largo de la segunda mitad del 19 evidentemente acaba generando y proliferando las industrias del chocolate. El cacao se importaba de las colonias africanas de Fernando Poo y Guinea, porque el de América era más caro y al principio era amargo, hasta que monjas y frailes le fueron añadiendo azúcar.

El comisario de la exposición también recordó que "Jovellanos era un apasionado del chocolate", consumidor y defensor de su consumo, con numerosas referencias al mismo en sus escritos a "una colación de chocolate", que es como en su época se llamaba al chocolate a la taza, una carta en la que le pide a un leonés que le envíe un quintal de buen chocolate desde Astorga, o la receta de chocolate a la taza que le envió a Lord Holland, un liberal inglés.

"¿Por qué Jovellanos defendía el chocolate? Bueno, pues por su carácter nutritivo, aromático, su condición de elemento recomendado para toda la población", añadió Ángel Mato, señalando que esa defensa la refrendó Feijoo desde Oviedo. El historiador apuntó también que el primer documento de un desembarco de cacao aquí en el Puerto de Gijón data de 1816, un comercio que se prolongó 150 años. Una época en la que mientras en Francia estaba en auge el café y en Inglaterra el té, en España lo estaba "el chocolate espeso".

Por la izquierda, Vicente Fernández; el director de la Fundación Municipal de Cultura, Aitor Martínez; Oliver Suárez, Montserrat López Moro; Toño Migoya de la Fundación Gijón Rural; Orlando Moratinos, Ángel Mato y el maestro chocolatero Tino Helguera.

Por la izquierda, Vicente Fernández; el director de la Fundación Municipal de Cultura, Aitor Martínez; Oliver Suárez, Montserrat López Moro; Toño Migoya de la Fundación Gijón Rural; Orlando Moratinos, Ángel Mato y el maestro chocolatero Tino Helguera. / ANGEL GONZALEZ

La concejala de cultura, Montserrat López Moro, calificó la exposición como "una propuesta que conecta de forma muy sugerente historia, cultura y gastronomía" y opinó que "no es casual de Jovellanos, figura clave del pensamiento ilustrado, fuese un gran defensor del consumo de este nutritivo producto. El chocolate representaba entonces mucho más que un alimento, era un producto moderno, llegado de América, con cualidades nutritivas, energéticas y sociales, un símbolo del espíritu ilustrado que buscaba mejorar la vida de las personas a través del conocimiento, la salud y el progreso", siendo el consumo del chocolate a la taza una tradición que ha llegado hasta nuestros días en Gijón. "como parte de nuestra identidad".

La edil de cultura, al igual que el presidente de Divertia, Oliver Suárez Rubio, resaltaron la implicación de cerca de casi 40 establecimientos hosteleros en las jornadas vinculadas a la muestra, algo que "invita a recorrer Gijón y a saborearlo y redescubrirlo desde una mirada distinta", en palabras de López Moro, mientras que Oliver Suárez resaltó es la primera ocasión en la que desde Divertia centran en cafeterías y pastelerías una actividad para dinamizar al sector hostelero.

El director de la Fundación Foro Jovellanos, Orlando Moratinos también apuntó que cuando se plantearon acercar a la figura de Jovellanos a la gente a través de la gastronomía buscaron algo distinto. Esta muestra "rompe el esquema de la gastronomía de callos, bonito, merluza. Vamos a ir a los postres, se da una opción sobre un tema que no estaba tocado y que es muy bueno para Gijón".

Vicente Fernández, director de Nortegráfico, sociedad que organiza la exposición, incidió en la misma idea: "comenzamos a pensar que tenía que ser algo muy diferente, una idea nueva, pues el calendario estaba plagado de jornadas gastronómicas al uso y esta no podía ser una más". Añadió que la implicación de establecimientoes hosteleros es una forma de fomentar el turismo de calidad y que "Gijón siempre ha sido llambiona y, por tanto, de gran tradición pastelera".

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