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Edu Soto, actúa este sábado en Gijón: "Me acojoné, porque el mundo se va a la mierda"

El catalán recala en La Laboral con "Más vale solo que ciento volando: Revolution", un “espectáculo monólogo, yo me lo guiso, yo me lo como” donde prima el humor y la improvisación con los espectadores

El actor Edu Soto, en una representación.

El actor Edu Soto, en una representación. / Lne

Hace apenas unas semanas, el actor Edu Soto se quedó postrado en el sofá de su casa, víctima de una gastroenteritis contagiada por su hija. Sin fuerzas para moverse, encendió la televisión y lo que vio le produjo un malestar mayor que el del propio virus. “Me acojoné, porque el mundo se va a la mierda; que si la gasolina, el dinero, el alquiler, el futuro, la contaminación”, pensó. Precisamente, hacer algo contra esa angustia vital que se cierne sobre cualquier hijo de vecino es el motor que trae al catalán este sábado, 11 de abril, al teatro de la Laboral de Gijón. Lo hace con su espectáculo "Más vale solo que ciento volando: Revolution", una propuesta donde a través del humor lanza un balón de oxígeno para enfrentarse a la realidad a partir de las 20.30 horas. “Conseguir que los problemas se queden fuera del teatro, eso es un premio, el más preciado”, concluye el artista, invitando a los gijoneses a una “terapia conjunta que a todos nos curará durante un ratito”.

La obra, que el propio Soto define como un “espectáculo monólogo, yo me lo guiso, yo me lo como”, es una batidora de disciplinas donde reúne todo lo que le apasiona hacer sobre las tablas: cantar, crear personajes y, por encima de todo, improvisar. Esta última faceta es la que otorga al show su carácter único en cada ciudad, convirtiendo a los asistentes en un actor más del reparto. “En este monólogo hay otro personaje que es el público y que participa muchísimo en el espectáculo; a veces me ayudan y otras me putean, pero ese es mi sino”, comenta.

Esa interacción constante requiere que el actor mantenga un estado de alerta permanente, buscando entre las butacas a sus cómplices de forma instintiva. Soto confiesa que baja a platea y observa las reacciones antes de elegir a alguien para subir al escenario, aunque reconoce que las apariencias engañan. "Hay muchas sorpresas”, afirma, recordando anécdotas donde alguien aparentemente tímido termina siendo “un extrovertido de la hostia” o casos más complicados, como el de una señora en Badajoz que terminó acaparando el show. “Hubo un rato que me callé, la dejé ahí hablando y cuando terminó le pregunté si había terminado; '¡No, no!', me dijo, y se puso a hablar aún más”, relata, entre risas.

La gira de "Revolution" ha llevado a Soto por toda la geografía española, una experiencia que le ha hecho reflexionar sobre la pérdida de identidad de las urbes modernas. El artista lamenta que la globalización esté borrando la esencia de los lugares, haciendo que muchas ciudades se parezcan demasiado entre sí por las mismas franquicias y estéticas. “Confundo ya teatros, ciudades, se me mezcla todo un poco y de repente estoy en algún sitio y voy llegando y digo: 'Coño, esto me suena y tal'”, explica, señalando que el centro de muchas localidades se ha convertido en un calco de la anterior. “Esa calle peatonal con todas las marcas ahí, las mismas tiendas... es un poco grave”, manifiesta.

"Piel más fina" con el humor

En este contexto de homogeneización, el humor de Soto busca romper con lo establecido y ve “evidencia” de que la sociedad tiene hoy “la piel más fina” con el humor que requiere, por definición de una diana a a la que lanzar el dardo, que cada vez se tolera menos cuando roza personalmente. “Si yo me río de un calvo el de al lado que tiene melena se está descojonando, pero en el momento en que te ríes de algo del de melena, el calvo es el que se rompe con ello; es un poco complicado cuando te toca a ti”, reflexiona.

Sin embargo, Soto insiste en que su espectáculo es, por encima de todo, una herramienta terapéutica, no solo para quienes pagan la entrada, sino para el propio artista, cerrando el círculo de la conversación. Tras años de ser encasillado exclusivamente en la comedia, el actor también celebra estar abriendo nuevos caminos, desde rodar películas hasta liderar un proyecto musical de cabaré junto a su familia. Se llama "Welcome Lemi" y se podrá disfrutar en la madrileña sala Galileo Galilei el 26 de abril y 17 de mayo. "Porque si quieres hacer otras cosas la iniciativa tienes que tenerla tú", remata el catalán.

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