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La Cooperativa, ese puente que "siempre se tendió" en Gijón "entre la ciudad y el campo"

El historiador Rubén Vega ofreció una conferencia en el segundo de los actos de celebración del aniversario del colectivo agrícola por sus 120 años: "El desafío ahora es reinventarse en una zona rural sin campesinado"

Pocas instituciones en Gijón han sabido entender tan bien la conexión compartida entre el asfalto de la urbe y el surco de la tierra en un lazo que define la identidad misma del concejo, con su ciudad a pie de mar y sus extensas parroquias. "Es el puente que siempre se tendió entre la ciudad y el campo", afirmó en la tarde de este jueves el historiador Rubén Vega, refiriéndose a la Cooperativa de Agricultores, Consumidores y Usuarios de Gijón, sobre la que pronunció la conferencia "La Cooperativa: 120 años de cooperativismo mejorando el medio rural de Asturias".

Bajo este espíritu de unión, el Ayuntamiento de Gijón acogió el segundo acto conmemorativo del día para celebrar el aniversario de la entidad. Tras más de un siglo de una metamorfosis constante, en la que el colectivo ha demostrado una capacidad asombrosa para adaptarse a cada momento temporal -superando guerras, éxodos rurales y transformaciones tecnológicas-, la entidad mira ahora al futuro con una advertencia necesaria lanzada por el Vega: "El desafío ahora es reinventarse en un escenario de una zona rural sin campesinado".

No obstante, la máxima no está reñida con que el medio rural "está vivo y tiene mucho futuro", tal como precisó el concejal de Infraestructuras Urbanas y Rurales, el forista Gilberto Villoria, encargado de abrir el acto. "Han sido 120 años de superación, no exentos de obstáculos ni de momentos de crisis", ensalzó el edil, para rematar con que "sois, sin duda, un referente en Asturias". El presidente de la Cooperativa, Joaquín Vázquez, hizo lo propio tras Villoria para dar la bienvenida a los asistentes y resaltar, especialmente, el valor que tiene la cooperación, un concepto hacia el cual lanzó un sentido panegírico para loar sus cualidades, ya que "no está de moda".

"Creo que el futuro de la humanidad pasa por el cooperativismo, el ayudarnos; si no, no sé como vamos a terminar", lamentó, reflexivo, ya que cuando no se hace gala de él "los hombres terminan esclavizando a otros y estallan las guerras".

En cuanto a la conferencia propiamente dicha, Vega realizó un exhaustivo recorrido por los 120 años de la entidad, subrayando que la Cooperativa es una pieza esencial del ADN de la ciudad, hasta el punto de recordar que la institución es apenas un año menor que el Sporting de Gijón y un año mayor que el Puerto del Musel. El historiador explicó que, en el momento de su fundación en 1906, el concejo contaba con una realidad social radicalmente distinta, en la que el 40 por ciento de los gijoneses eran labradores que necesitaban una voz colectiva para no quedar fuera del progreso que traía la industrialización; de ahí su afirmación que abría estas líneas sobre el vuelco en el número de campesinos que ahora hay en Gijón.

Estrategias pioneras

En este sentido, Vega puso en valor la inteligencia estratégica de aquellos pioneros, de quienes destacó que nunca pusieron todos los huevos en la misma cesta, al lograr que el sindicato agrario tuviera representación en todos los partidos políticos de la época, desde conservadores hasta republicanos, garantizando que los intereses del campo fueran escuchados en el Ayuntamiento independientemente de quién gobernara.

A lo largo de su relato, el ponente utilizó la metáfora de la paradoja del barco de Teseo para explicar la supervivencia de la institución: aunque con el tiempo se han ido sustituyendo todas sus "maderas" -cambiando las técnicas ancestrales por abonos químicos, o los arados romanos por maquinaria moderna- la esencia y la función de la entidad han permanecido intactas.

Según relató el historiador, esa capacidad de adaptación fue clave en los años 60, cuando la Cooperativa permitió a los campesinos compartir los primeros tractores que no podían pagar individualmente, o más recientemente, cuando se enfrentó a la crisis del "abrazo del oso" de un socio externo que casi la lleva a la desaparición.

Finalmente, señaló que el nuevo escenario rural ya no se mide en cabezas de ganado, sino en segundas residencias, neorrurales y mascotas, un cambio de paradigma que obligará a la Cooperativa a buscar, una vez más, un nuevo sentido para seguir siendo ese puente necesario entre dos mundos.

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