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Vecinos de la zona rural

Guadalupe Viña, vecina de Deva: "Cuando era joven, nos ayudábamos entre todos; si tenías algún problema, un vecín te acompañaba o te echaba una mano"

"Toda la vida me dediqué a la tierra, a la ganadería y a la agricultura; mi madre y mi abuela querían que estudiara en Gijón pero yo les decía que de la aldea no me movía"

Guadalupe Viña, vecina de Deva: "Cuando era joven, nos ayudábamos entre todos; si tenías algún problema, un vecín te acompañaba o te echaba una mano"

Pablo Solares

L. L.

Guadalupe Viña es de esas personas que nació en la casa donde más adelante se crió. De esa generación unida a la tierra, en la que tener ganado y una huerta era tan común como saber el nombre de todos los vecinos.

A sus 69 años echa la vista atrás y recuerda con añoranza y cariño esas memorias marcadas por la buena relación que tenía con su abuelo Joaquín, al que todos llamaban "Pacón", las fiestas en el pueblo y el espíritu de vecindad y comunidad. "Ahora ya no hay tantos vecinos como antes porque todo el mundo se fue marchando, pero eso de tener amistad, de ir a casa de los vecinos... Esos tiempos ya no existen, pero eran muy buenos porque si tenías algún problema, pues un vecín te acompañaba o te ayudaba", cuenta Guadalupe Viña, quien echa la mañana con su nieta Martina, de 5 años.

Esos recuerdos han dejado paso a una parroquia rural en la que residen unos 720 habitantes y que ha ido adoptando un perfil más residencial. "A la mitad de los que viven en los chalets ni los conocemos, no sabemos ni cómo se llaman", exclama Viña.

Guadalup Viña en su casa de Deva

Guadalup Viña en su casa de Deva / Pablo Solares

Sin embargo, a pesar de los cambios que ha sufrido Deva, esta ganadera y agricultora jubilada no cambia por nada su casa en la aldea, donde el ruido de la ciudad no existe, el tiempo parece ir más despacio y la tranquilidad impera en cada rincón. "Yo soy de las que va a Gijón y como haya mucho ruido, vengo mal a casa", confiesa Guadalupe Viña, una sensación que ya tenía cuando era niña y su madre y su abuela querían que fuese a estudiar a la ciudad. "Cuando salí de la escuela, me decían, ‘vamos a mandarte a Gijón de lunes a viernes a estudiar’ y yo les decía que de la aldea no me movía", cuenta entre risas.

La parroquia de Deva

Nombre: Guadalupe Viña

Edad: 69 años

Profesión: ganadera y agricultora jubilada

El mejor lugar de la parroquia: el monte Deva

Lo mejor de vivir en la zona rural: la tranquilidad

En una frase: "Soy de esa generación que nacía en casa y siempre fui muy feliz aquí"

Pero la pasión por sus orígenes no es lo único que conserva, ser clienta de Caja Gijón la Rural también es tradición en su casa. "Es la de toda la vida. Conozco a Toño, a Rosa que ya se jubiló... da confianza contar con ellos", señala esta vecina que aprendió a conducir a los 18, se considera afortunada por llevar 49 años de feliz matrimonio con su marido, Juan Fernández y de haber visto crecer a sus dos hijos y ahora acompañar también a sus dos nietas. Todo ello sin salir de Deva. "Aquí lo tenemos todo a mano; se está en la gloria", asegura Guadalupe Viña.

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