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Antonio Maestro, cirujano y traumatólogo: "Cada vez se atiende a más mujeres y a más niños por lesiones deportivas"

El médico lidera el 23 y 24 de abril un congreso internacional con casi 300 profesionales, donde se incidirá en los últimos avances en la curación de lesiones deportivas de la articulación con los mejores especialistas del sector

El doctor Antonio Maestro.

El doctor Antonio Maestro. / Lne

Antonio Maestro (Mieres, 1957), uno de los cirujanos ortopédicos y traumatólogos más prestigiosos de España y "Embajador de Gijón" desde 2010, ultimaba ayer los detalles de una nueva edición del "Gijón Knee Sports Meeting", que acoge el recinto ferial Luis Adaro este jueves y viernes, 23 y 24 de abril. El doctor, que compaginó la organización con la habitual e intensa actividad en el quirófano, lidera un encuentro que este año congrega a 264 inscritos y una treintena de ponentes de élite, lo que suma casi 300 profesionales. Maestro destaca que el objetivo no es impartir "clases magistrales", sino generar un espacio de "interacción" donde resolver las dudas reales de la práctica clínica. Entre las tendencias actuales de su disciplina cita la ortobiología, con el uso de plasma rico en plaquetas, o la aplicación de la inteligencia artificial en el diagnóstico y la cirugía. Sin embargo, el facultativo advierte que la tecnología no debe sustituir la habilidad del médico y que lo prioritario sigue siendo "el factor humano". Además, la brecha del conocimiento científico en el mundo se ha subsanado. "En tratamiento de rodilla ya se puede hacer lo mismo en Gijón que en cualquier otro sitio del mundo", sentencia.

¿Cuáles van a ser los ejes principales que va a abordar este congreso?

Las patologías que tenemos en el mundo del deporte al día a día. Ligamentos, menisco, rótula y el uso de productos... por ejemplo, la ortobiología, los productos biológicos. Es, por ejemplo, el plasma rico en plaquetas, que viene el que más sabe de esto que es Mikel Sánchez, de Vitoria.

De todas estas lesiones, ¿cuál es la que presenta una mayor incidencia en la actualidad?

La de más incidencia siempre es la lesión meniscal, del menisco. Por eso el menisco hay que protegerlo siempre al máximo intentando coserlo, el problema es que no siempre se puede y a veces hay que resecar parte de él. Y luego el mundo del deporte está la tan temida lesión de ligamento cruzado anterior. Es muy típica también en deportes como en el esquí y u otros que tienen un multisalto como es el baloncesto. También se atiende cada vez a más mujeres y a niños.

¿A qué responde esta tendencia que cita?

Han aumentado las mujeres que realizan la práctica deportiva y la fisiología de la mujer también es distinta a la del varón. La mujer tiene las pelvis más anchas y un eje en la rodilla distinto que el varón. Por lo tanto, las cargas van de una manera distinta y la rodilla sufre de otra manera, en este caso con un mayor riesgo de lesión por su propia anatomía.

¿Ha cambiado mucho la forma de abordar estas lesiones en los últimos tiempos?

Sí, esto ha cambiado mucho, mucho. Ahora mismo se intenta darle un soporte más biológico y más estabilizador a la rodilla con lo que se denominan los gestos extraarticulares. Se trata de estabilizar el propio ligamento cruzado, lo que es el pivote central de la rodilla, y a la vez hacer un refuerzo extraarticular para evitar la rotación esa que tanto daño hace a ese ligamento; técnicamente, se hace una profilaxis de la rotación.

En cuanto a la prevención, ¿cómo se puede blindar hoy en día una rodilla?

En el mundo del fútbol hay unas terapias específicas, hay una muy conocida y muy nombrada que la hace casi todo el mundo, que se llama FIFA 11. Son unos ejercicios de potenciación muscular de toda la cadena del miembro inferior para que la musculatura tenga una protección adecuada ante la lesión de ligamento cruzado. Hay que evitar la ruptura de equilibrio entre los músculos agonistas y antagonistas. Si unos están más fuertes que otros surge una descompensación que puede derivar en lesiones.

El congreso reúne a grandes nombres de la traumatología. ¿Qué valor aporta un encuentro de este nivel a Gijón?

Para nosotros es un orgullo llevar el nombre de Gijón a través de la rodilla. Lo que intentamos es aprender todos unos de otros. Lo más importante es intentar coordinar a todos los expertos porque todos tienen mucho trabajo; juntar a esta gente que viene aquí no es fácil. Hay profesionales de muy alto nivel que operan a los jugadores del Madrid (Manuel Leyes), del Barça (Ramón Cugat, Joan Carles Monllau) o del Olympique de Lyon (David Dejour). Ellos han tratado a casi cualquier jugador que te pueda sonar de esos clubes.

Han incluido la Inteligencia Artificial (IA) en el programa. ¿En qué punto se encuentra su aplicación en la traumatología?

La inteligencia artificial está llegando a todo. En el mundo de la rodilla está la cirugía robótica y la cirugía navegada. Evidentemente, nos permite una mayor seguridad en el gesto quirúrgico. Ayuda en el momento del diagnóstico con los estudios preoperatorios, con las pruebas de imagen y con los estudios dinámicos del paciente.

¿Existe el riesgo de que la tecnología acabe sustituyendo el criterio del facultativo?

Lo que no cabe duda es que la inteligencia artificial nos ayuda mucho a todos, pero nos limita el sentido crítico. A partir de ahí es donde tenemos que usar la mano del hombre. La inteligencia artificial da los problemas resueltos, no las reglas para resolverlos. Además, con el fluir de la información que hay hoy en día en tratamiento de rodilla ya se puede hacer lo mismo en Gijón que en cualquier otro sitio del mundo, el conocimiento está extendido y accesible.

¿Es este conocimiento accesible para el ciudadano que no es deportista de élite?

Esto vale para el deportista de élite y para el deportista de no élite. Son medidas y terapias que se aplican al máximo nivel y al nivel medio de la actividad física. Los deportistas de alto nivel muchas veces están 24 horas al día para la recuperación, pero por accesibilidad cualquiera puede ser paciente a este tipo de terapias que claro, son costosas, como es la medicina en sí.

¿Qué dificultades entraña organizar y atraer a Gijón un congreso internacional de esta magnitud?

Como decía, lo más difícil es intentar coordinar a todos los expertos, pero, para que todo salga rodado, lo más importante es rodearse de un gran equipo, que para mí ha sido el mayor logro y es de lo que más me enorgullezco. Por eso, quiero remarcar especialmente el trabajo del comité organizador, que son quienes realmente se han currado el tema y de los que me siento más orgulloso: los doctores Luis Rodríguez, Iván Pipa, Roy Castro, Santiago Maestro y la doctora Carmen Toyos. Una vez que tienes un equipo así a tu lado, y con el apoyo del Ayuntamiento y la Cámara de Comercio, todo va perfecto.

¿Qué mensaje le gustaría transmitir a los médicos residentes y a las nuevas generaciones que asistirán al encuentro?

Que lo prioritario es explorar y atender al enfermo. Sin duda alguna, el factor humano y escucharlo es lo ideal. A partir de ahí hay que buscar los mejores recursos para satisfacer sus necesidades, pero empezar por ahí.

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