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Unidad con reticencias entre Foro y PP: análisis de una posible coalición electoral en Asturias y en Gijón

La alianza a nivel regional para desbancar al PSOE parece ir por buen camino, mientras que en Gijón las desconfianzas y discrepancias afloran cada poco

Álvaro Queipo y Carmen Moriyón, en su reunión del pasado martes en el Ayuntamiento.

Álvaro Queipo y Carmen Moriyón, en su reunión del pasado martes en el Ayuntamiento. / Ángel González

Se anunció como una reunión más, dentro de la ronda impulsada por el presidente del Partido Popular de Asturias, Álvaro Queipo, con los alcaldes de los concejos del Principado, pero al final sirvió para lanzar un mensaje de unidad en el centro derecha del Principado, con un objetivo común: poner negro sobre blanco los incumplimientos del PSOE –tanto del Gobierno regional como del nacional– con Gijón. Una imagen y un mensaje con el recibimiento de la alcaldesa, Carmen Moriyón, en su despacho consistorial, que permiten disipar las voces de distanciamiento entre ambas formaciones, a pesar de que las relaciones no fluyen igual en la Junta General, donde la futura alianza electoral parece estar más que encaminada, como en la Casa Consistorial, donde los recelos a uno y otro lado afloran cada poco. Hace falta "un cambio político en Asturias", defendieron al unísono tras la reunión.

A nivel regional, el pacto rubricado por el propio Álvaro Queipo y el diputado y secretario general de Foro Asturias, Adrián Pumares, hace poco más de un año funciona bien bajo los objetivos que se marcaron, aunque a veces afloren discrepancias naturales entre dos formaciones con similitudes y diferencias. Es por ello que tanto populares y foristas se ve la coalición electoral para las autonómicas de 2027 como la única salida para lograr un vuelco el Gobierno. De hecho, las críticas a la gestión de los socialistas, y en especial la de su líder, Adrián Barbón, copan las intervenciones de ambas formaciones, en especial con los proyectos en la capital marítima del Principado. ¿Ejemplos? "La chapuza en el desdoblamiento de la carretera entre Lloreda y Veriña", "el fraude electoral del PSOE” del licitar el vial de Jove "en vísperas de las elecciones autonómicas y locales de 2023" o "la inaceptable la utilización que Barbón hizo de la Autoridad Portuaria de Gijón para deshacerse de Nieves Roqueñí". Esa alianza futura falta todavía para que se convierta en una realidad a pesar de que las conversaciones se producen con cierta periodicidad. Eso sí, respetando siempre la independencia de siglas y la identidad propia que tienen tanto PP como Foro.

El marco, en cambio, es distinto en Gijón, donde los foristas –y en especial su cabeza de lista– gozan de mayor peso político y de gestión. De hecho, pese a que en público todo son buenas palabras entre los distintos concejales del equipo de gobierno –ocho ediles tiene Foro por cinco del PP– trascienden con frecuencia las discrepancias, conflictos y hasta desautorizaciones. El último episodio fueron los comedores escolares, con Moriyón tomando las riendas tras el conflicto generado con las asociaciones de padres y madres por el edil de Educación, el popular Jorge Pañeda. Igual que antes ocurrió con el concejal Guzmán Pendás y el traslado de los usuarios del Albergue Covadonga o, en menor medida, con los contenedores de ropa y Rodrigo Pintueles. Pese a todo nada les ha impedido ir aprobando cada ejercicio los presupuestos municipales –con la ayuda del concejal no adscrito que al bipartito le garantiza la mayoría absoluta frente a las formaciones de izquierda y la única edil de Vox– o medidas de calado para el futuro de la ciudad.

Esa futura alianza, dados los antecedentes de lo que va de mandato, y la desconfianza existente, se antoja más complicada en la capital marítima del Principado. Todavía es pronto y en lo que coinciden fuentes de ambos partidos es que a día de hoy todo apunta a que cada uno concurrirá por su lado a las elecciones municipales. Pero hay voces y sensibilidades para todos los gustos en ambas formaciones. Unos y otros son conscientes de que más allá de sumar más votos, para retener el gobierno local, es imprescindible o ser la lista más votada y alcanzar la mayoría absoluta para que Moriyón vuelva a ser investiga alcaldesa. Y esta vez saben que Vox no les ayudará, aunque con su rechazo la izquierda vuelva a gobernar en la ciudad. Todo dependerá, según algunas fuentes de ambos partidos, de lo que revelen las encuestas que se vayan elaborando conforme se acerque la fecha del paso por las urnas. Sí comparten, de nuevo, el objetivo de mantener a los socialistas en la oposición.

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