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Luces y sombras para el nuevo curso educativo en Gijón: cuatro centros se aseguran llenar sus aulas de tres años y varios colegios sufren considerables bajadas de matrícula

La Inmaculada y el Corazón de María logran los mejores registros y el Antonio Machado o el Martínez Torner destacan en el ámbito público

La próxima apertura del centro de Nuevo Roces provocó caídas en las solicitudes del Nicanor Piñole o el Noega

Alumnos entrando al IES Mata Jove.

Alumnos entrando al IES Mata Jove. / Marcos León

Entre reseñables éxitos, sonadas decepciones y una tónica continuista. Así digieren los colegios de Gijón el final del plazo de solicitud de matrículas para el próximo curso escolar. Algunos llenarán fácilmente sus aulas de tres años; a otros esa meta, por lo pronto, se les queda lejos. Los números de la concertada, con varios centros logrando más inscripciones que pupitres tienen, representan una buena noticia. En el ámbito público, sensaciones encontradas. Mientras, por ejemplo, el Rey Pelayo bajó la ventanilla con una única petición, otros coles presentan buenas cifras, como el Antonio Machado, con 26 matriculaciones para 23 plazas; el Eduardo Martínez Torner, con 41 para 46; o el Jacinto Benavente, con 39 también para 46 huecos disponibles. En unos meses, además, empezará a funcionar el colegio de Nuevo Roces, lo cual, comentan algunos responsables educativos, ha influido en los guarismos.

Un pequeño chasco se ha llevado el colegio Jovellanos, que pasa de las 69 solicitudes del pasado año a las 55. El centro tiene tres unidades, por tanto, 69 pupitres. "Tal y como está la natalidad, no me sorprende; aun así, la ratio es aceptable", señaló este viernes la directora, Yolanda López. El Alfonso Camín clava números (33/46) y el Antonio Machado crece de los 18 de 2025 a los 26. "Es una mejora", celebró su director, Álvaro Sánchez. Con 12 peticiones para 23 pupitres se salda este periodo en el colegio Asturias. "Es lo esperado; en septiembre vendrá el goteo", subrayó la directora, Loli Fernández. En el Asturias, de manera excepcional por las obras de reforma de su colegio, está este curso Los Campos, que acumuló cinco matriculaciones.

"Estuvo flojo en tres años, pero en cursos posteriores tendremos que baremar", indicó Mikel de la Torre, director del colegio Atalía. En el Begoña y el Cabueñes —ambos con dos unidades—, idénticos registros: 32/46. En El Llano, siete solicitudes para 23 pupitres. Desde el centro apuntan que es complicado captar familias al estar tan cerca una escuela infantil, en este caso la Gloria Fuertes. Festejaron en el colegio Montevil la cifra de 33 peticiones —de 46 plazas— y también en el Laviada, que logró 34 solicitudes de 46 pupitres. "Vino mucha gente en las puertas abiertas; es un buen número para el barrio, donde hay poca natalidad", afirmó Juan Carbajo, director del cole. Con menos alegría estaban en La Escuelona, lejos de llenar las aulas en tres años: obtuvieron cinco preinscripciones ante las 23 plazas disponibles. "Ha habido una disminución", lamentó la directora, Verónica Rodríguez. En una línea similar se mantienen Los Pericones (14/23), el Río Piles (16/23), el Tremañes (13/23), el Pumarín (20/46) o el Santa Olaya (12/23). "Estamos contentos", recalcó Rocío Paz, directora de este último.

La matriculación en Gijón por centros.

La matriculación en Gijón por centros. / LNE

Los resultados no han ido del todo bien en algunos colegios públicos. El Montiana, mismamente, no ha recibido ninguna solicitud en tres años (el pasado año, en esta fase, llegaron dos). La apertura del colegio de Nuevo Roces en septiembre también ha repercutido en el balance de determinados centros. El Nicanor Piñole descendió de las 35 peticiones de 2025 a las 16. El Noega cayó de las 20 a las 11. Ambos se encuentran en el barrio de Contrueces, próximo a Nuevo Roces. Las piezas encajan. Otro tropezón lo sufren el Ramón de Campoamor o el Príncipe de Asturias, con 10 y 17 solicitudes para 46 espacios respectivamente; o el Rey Pelayo, que apenas cuenta con una. "No entendemos muy bien por qué; creo que hay familias que ven las obras y piensan que no estamos abiertos", razonó Pilar Álvarez, directora del "Reype". También decae el Severo Ochoa, que por ahora no llenaría en tres años las clases. Tiene 34 matrículas para 40 pupitres. En 2025 tenía 49 a estas alturas.

Como de costumbre, la concertada tiene grandes números en varios colegios. Como en el Corazón de María, donde hay 93 preinscripciones para 92 huecos. "Estamos agradecidos; es un voto de confianza", manifestó el director, Aitor Castaño. La Inmaculada llenará de sobra. Tocará baremar con 86 alumnos para "únicamente" 69 plazas. "Hubo muy buena acogida", declaró la directora, Arancha Vega. A nada se quedó La Asunción, con 68 familias interesadas frente a los 69 pupitres disponibles. El Patronato San José hizo "pleno" (23/23). El Santo Ángel experimentó, de un año a otro, una notable subida, pasando de las 12 solicitudes a las 21.

En las escuelas infantiles, por lo general, las impresiones no son negativas. Ni mucho menos. "Es un éxito", reivindicó José Miguel López, director de la escuela Miguel Hernández, tras recibir 23 preinscripciones para 23 sitios. En el José Zorrilla anduvieron más a la zaga, con 14. Alejandro Casona y Las Mestas comparten parecidos números, con 35 y 34 peticiones para 46 pupitres, respectivamente. Por cantidad neta, la palma se la lleva la escuela Gloria Fuertes de El Llano, con 51 solicitudes ante las 69 posibles. "No está nada mal viendo la natalidad que hay; y mantenemos las tres unidades", proclamó la directora, Yolanda Camello.

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