Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El concierto de Ismael Serrano en Gijón: una guitarra y un antídoto contra la impostura

El madrileño le dio al público de la Laboral un concierto en formato íntimo, preludio de la celebración de sus 30 años en la música

M. N.

Gijón

Volvió ayer el cantautor madrileño Ismael Serrano a pisar un escenario asturiano, como si su presencia fuera una constante invariable del paisaje sonoro regional. Lo hizo en la Laboral, ante unas 700 personas que en su mayoría son grandes fieles del artista desde casi sus inicios y a los que nunca defraudan las claves de un músico que apoya su éxito en sus letras intensas, su musicalidad y sus prologadas canciones. Con las que se descubre cada año un poco más, como hizo ayer.

Serrano salió a ocupar el escenario del teatro de la Laboral con solo su guitarra y su melancólica voz, suficiente para lo que venía a continuación: un repaso por todos esos temas que le han llevado a situarse como uno de los cantautores de referencia. "Amores imposibles", cuyos largos versos citan a ese hombre de bien vivir que no ha sido capaz de salir del armario para vivir en libertad sus deseos más íntimos, sirvió de arranque y puso a todos en situación. Lo siguiente fue dar las gracias a "familiares y amigos" por tener de nuevo "el placer de regresar a Gijón".

Varias veces a lo largo de la velada contó Ismael Serrano que está celebrando el preludio de su treinta aniversario, una efeméride que está punto de cumplirse, desde que con su primer disco se echó la guitarra al hombro "para hacer un largo viaje que me ha llevado hasta aquí". Así que "habrá que hacer algo" para el festejo, avanzó al público. También confesó que está intentando hacer las paces con el paso del tiempo, algo que no lleva tan bien como debiera. Frente a eso, cantar es una suerte de terapia que le siguen funcionando y cantando canciones el " Vértigo" se detiene, dijo. Todo bien hilado.

En la Laboral Ismael Serrano recuperó el formato de un concierto basado solo en guitarra, voz, un foco de luz y poco más, contrapunto dijo a "la sofisticación un tanto impostada y el hiperestímulo o que hay en los conciertos. Me apetecía hacer algo íntimo", aseguró.

Para Serrano las canciones tienen esa capacidad "de transportarnos a lugares y tiempos remotos" y recuerda los momentos de escuchar a Aute y sus viejos temas. Apunta que para esta gira ha rescatado canciones que no ha cantado mucho en sus giras ni han sonado en la radio, y ahora siente el deseo de revisitarlas y volverlas a cantar, como hace con "Ven" o "Hija de Lilith".

Habló también el madrileño de su pasión por la ciencia y contó que las canciones le acercan a a ella "porque me permiten viajar por el tiempo y son capaces de retorcer las leyes de la astrofísica". Un largo argumento que le sirvió par presentar "Qué andarás haciendo ahora".

"Tanto por vivir", "Fábula de los conejos", "Ahora que te encuentro", o el "Inevitable" de Shakira –"un temazo", dijo– y muchas más canciones siguieron sonando durante casi dos horas y fueron acercando la historia personal y filosófica de Ismael Serrano como artista y activista social. Para el final "Hay algo en mí" y "Ana" de propina.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents