Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Fallece en Gijón Ramón Blanco, uno de los fundadores de Blanco Peluqueros, a los 73 años

"Tenía un espíritu indómito; seguía yendo a la oficina a ver cómo iban las cosas", dicen los hermanos del profesional, que será despedido este sábado en su Cuerres natal

Ramón Blanco, en una imagen reciente.

Ramón Blanco, en una imagen reciente.

Ramón Blanco González, uno de los fundadores de la conocida franquicia de Blanco Peluqueros, falleció este sábado a los 73 años y tras toda una vida dedicada a una vocación que llevaba en la sangre. Junto a sus cuatro hermanos varones, aprendió el oficio de su padre, que se llamaba como él, y con todos ellos inició su andadura como profesional en Gijón en los años 60, que fue cuando la familia al completo se mudó desde su Cuerres (Ribadesella) natal. "Tenía un espíritu indómito", le describe uno de sus hermanos, Gustavo, que explica que el peluquero se mantuvo pendiente de los negocios de la familia hasta el último momento.

Ramón Blanco era el quinto de seis hermanos. La mayor, Teresa, es empresaria en Llanes. Después llegaron Antonio, Laurentino, Gustavo y, tras Ramón, José Manuel. Todos se criaron en Cuerres. "Nuestro padre era peluquero allí y en la aldea ya fuimos aprendiendo el oficio desde pequeños", cuenta Gustavo Blanco. En la segunda mitad de la década de los 60 llegó la mudanza a Gijón, al barrio de La Calzada, y con ella llegó la apertura de la primera peluquería de los hermanos, que se ubicó en la calle Toledo. "Nuestro padre ya nos iba pasando el testigo. Empezamos los tres mayores, porque los dos pequeños aún iban a la escuela, y nos íbamos turnando para hacer la mili y que siempre se quedase alguien con el local", señala el hermano.

El negocio funcionó bien y rápido, a juicio de Gustavo Blanco, porque en aquella época en Asturias y en buena parte del país "la peluquería era la nueva moda". Destaca la familia un certamen de 1969, la Copa Ciudad de Oviedo, que se saldó con el mayor de los hermanos, Antonio, como ganador cuando el negocio se suponía que estaba aún empezando a caminar. "La prensa se hizo eco de aquello y empezamos a despuntar. Pronto metimos a los dos hermanos pequeños con los mismos derechos. Teníamos una unión muy fraternal", añade.

El segundo local, en la avenida de la Argentina, que según Gustavo Blanco "ya estaba mejor puesta, con más nivel", abrió en los 70, y en esa misma década y en la misma calle los hermanos Blanco inauguraron su primer salón para señoras. Después llegaron más certámenes de peluquería, convocados por todo el territorio nacional, y nuevos reconocimientos para estos cinco profesionales, que en los años 80 abrieron un local en Barcelona y, en años posteriores, su negocio de la calle Corrida. El negocio familiar llegó a contar con unos 50 establecimientos abiertos a la vez, unas 30 peluquerías y 20 tiendas de cosmética, con unos 400 empleados a su cargo.

Ramón Blanco se volcó en su trabajo durante todos aquellos años y tuvo que enfrenarse después a un reto personal que marcó a la familia: en 1997 sufrió un grave accidente de bicicleta que le provocó una lesión cerebral grave que lo dejó días en coma y que le dejó como secuela una afasia compleja. "Ni él podía hablar ni nos entendía a nosotros. Pero rebelde como era, emprendedor de genio y con ímpetu, como quiso ser él siempre, se fue recuperando a sí mismo. Luego se dedicó a enseñar, a dirigir, a visitar los comercios. Hasta el último momento iba a la oficina para ver cómo funcionaban las cosas", le recuerda su hermano. "Era muy deportista, tenía el carnet de barco y de piloto de aviación, y después del accidente renovó todos los permisos. Tenía muchas aficiones", añade. Al peluquero le marcó también su fe cristiana. Cuenta su hermano que era un fiel feligrés de la parroquia de San Pedro. Era muy apreciado, también, por sus empleados, "que se volcaron con él siempre".

Junto a sus hermanos, Ramón Blanco deja también a sus hijas Arantzazu y Ainoha Blanco. Fue despedido en la tarde de este lunes en el tanatorio de Cabueñes y este sábado día 9, a las 13.00 horas, sus allegados le dará un último adiós en la iglesia parroquial de Cuerres.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents