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Olaya Pazos repite estreno en Gijón con "Recordadnos así", un obra sobre la amistad y sus "conflictos"

Un año después del éxito de "Hermanas", la artista gijonesa regresa a las tablas del Jovellanos el día 9 con un nuevo libreto que profundiza en como las personas "enfrentamos el cambio" y los "espejos" que generan las relaciones sociales

Por la izquierda, Carlota Baró, Sandra Cervera, Olaya Pazos y Violeta Orgaz, en uno de los ensayos de "Recordadnos así".

Por la izquierda, Carlota Baró, Sandra Cervera, Olaya Pazos y Violeta Orgaz, en uno de los ensayos de "Recordadnos así". / O. P.

Olaya Pazos regresa a su casa. La artista multidisciplinar gijonesa vuelve a cruzar el umbral del teatro Jovellanos, el mismo escenario que hace apenas un año fue testigo de su aplaudido debut con "Hermanas", aunque esta vez su vuelta suena más a consolidación en la escena nacional como dramaturga. Este sábado, 9 de mayo, a las 20.30 horas, el coliseo gijonés levanta el telón para el estreno de "Recordadnos así", un montaje que promete profundizar "cómo resolvemos el conflicto, de enfrentarnos al cambio". La obra se presenta como un viaje hacia el interior de un vínculo a priori inquebrantable, el de unas amigas; una exploración sobre cómo las personas que amamos "funcionan como anclajes y espejos" que nos devuelven una imagen, "que puede gustarnos o no", de nosotros mismos, afirma Pazos.

Profundizando en el libreto que firma, la historia sitúa al espectador frente a tres amigas de la infancia que se reúnen en lo que parece un encuentro rutinario, pero que puede esconder una despedida definitiva. Tras la exploración de los lazos de sangre en su trabajo anterior, Pazos pone ahora el foco en la familia elegida, la de la amistad. El texto nace de una necesidad de abordar la complejidad de las relaciones y la urgencia de crear "conexiones reales" en un mundo de apariencias. Según explica la propia autora, "nuestra identidad viene conformada en gran parte por cómo nos relacionamos con el otro".

En estos días, la actividad es frenética. El equipo ultima los ensayos en Madrid, ajustando los engranajes del estreno. Las actrices Sandra Cervera, Carlota Baró y Violeta Orgaz son las encargadas de dar vida a este universo de confidencias y silencios. El trabajo en la capital española es el preludio del desembarco definitivo en Gijón, que será el viernes, cuando la compañía realizará el ensayo general sobre las tablas del Jovellanos. Pazos reconoce que el éxito cosechado el año pasado ha generado una "mayor exigencia" en este proyecto, al que define como un texto "mucho más complejo y completo".

Imagen y palabra

En este sentido, la formación multidisciplinar de la gijonesa se filtra en una puesta en escena donde la imagen tiene tanto peso como la palabra. No entiende el teatro solo como literatura, sino como un conjunto plástico cargado de significado. "Cuando escribo un texto estoy viendo imágenes", confiesa la autora, quien ha diseñado una propuesta donde la iluminación de Jesús Díaz Cortés y el espacio sonoro -con música de Jose Luis Bergia, Nel y la propia Sandra Cervera, pieza clave en los últimos proyectos de Pazos- no son accesorios, sino esenciales para entender el contexto emocional de las protagonistas.

Al hilo del mundo interior, la obra transita entre la profundidad del conflicto y la liviandad de lo cotidiano. Pazos huye de los clichés y escribe "desde la verdad", convencida de que ir a lo concreto es lo que permite que sus historias alcancen dimensión. En su teatro, la identidad femenina es un eje central, no premeditado, porque "las emociones no entienden de géneros", sino porque habla "de lo que conoce".

Contar con Cervera, Baró y Orgaz es, en palabras de la directora, "un lujo". Necesitaba intérpretes "capaces de moverse" en esa dualidad entre lo denso y lo lúdico, actrices con la capacidad de "generar capas y seguir transmitiendo verdad" en una obra técnicamente muy exigente. El resultado es "un texto muy vivo" que no solo invita a la reflexión sobre el paso del tiempo y la independencia emocional, sino que también deja espacio "para la risa y la celebración". Quien se acerque este sábado al Jovellanos "no será un mero observador, sino que sentirá que forma parte de algo compartido", concluye la autora como invitación a recordar a través de los ojos de quienes mejor nos conocen.

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