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Mariel Hemingway, modelo y actriz, participa en unas jornadas sobre salud mental en Gijón: "Cuando creces rodeada de adicción, depresión y suicidio puedes anticipar la oscuridad"

"Ahora valoro la autenticidad más que la aprobación; cuanto mayor me hago, menos me interesa representar una vida y más me interesa vivir una de verdad"

Mariel Hemingway.

Mariel Hemingway. / MAURO BARRENO FERNÁNDEZ

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Elena Fernández-Pello

Elena Fernández-Pello

Oviedo

La actriz y modelo estadounidense Mariel Hemingway, nieta del escritor Ernest Hemingway e inolvidable en su papel de Tracy en "Manhattan", junto a Woody Allen, visita Asturias invitada por la Fundación Robert F. Kennedy Human Rights España para participar en las jornadas que ha organizado en Gijón sobre salud mental, bienestar emocional y educación. Hoy a las 19.00 horas, en el RSG Business Club del Sporting de Gijón, Mariel Hemingway pronunciará una conferencia, seguida de un coloquio. Mañana, en el instituto Jovellanos, mantendrá un encuentro con alumnos de Secundaria y bachillerato.

Ocho miembros de su familia se suicidaron, entre ellos su abuelo Ernest y su hermana Margaux. ¿Cómo ha convivido con esa memoria familiar?

Durante mucho tiempo conviví con ello a través del miedo. Lo sentía casi como una sombra que seguía la historia de nuestra familia, pero con los años he aprendido que la conciencia es muy diferente del destino. Puedo honrar a mi familia y reconocer el dolor que existió sin creer que estoy condenada a repetirlo. Lo que más me ayudó fue darme cuenta de que no soy solo mi genética o mi historia, también soy mis decisiones, mi estilo de vida, mis relaciones, mi conciencia y la forma en que me cuido emocional, física y espiritualmente.

¿Ha temido alguna vez verse en una situación similar? ¿Ha pasado por episodios de enfermedad mental?

Sí, absolutamente. Hubo periodos en mi vida en los que luché profundamente con la ansiedad, el miedo, la tristeza y una sensación de inestabilidad emocional. Cuando creces rodeada de adicción, depresión y suicidio, puedes empezar a anticipar la oscuridad incluso antes de que llegue. Lo que me ayudó fue aprender que sanar no consiste en volverse perfecta, consiste en volverse presente. La terapia ayudó. La meditación ayudó. La naturaleza ayudó. La nutrición, el movimiento, el sueño, la comunidad, la salud cerebral, todo importó. Pero, lo más importante, dejé de verme como alguien rota. Empecé a aprender a escucharme en lugar de temerme.

Hollywood y el mundo de la alta cultura no parecen los mejores entornos para mantener la cordura. ¿Cómo lo ha conseguido?

Creo que cualquier entorno que valore la imagen por encima de la verdad puede volverse difícil para los seres humanos. Hollywood puede ser extraordinario creativamente, pero también puede desconectar a las personas de sí mismas porque hay mucha presión para actuar, compararse, tener éxito y mantener una identidad.

Lo que me ha ayudado es crear una vida fuera de ese mundo. Paso mucho tiempo en la naturaleza. Valoro el silencio. Ahora valoro la autenticidad más que la aprobación. Cuanto mayor me hago, menos me interesa representar una vida y más me interesa vivir una de verdad.

¿Ha superado la sociedad el tabú en torno al suicidio?

Creo que ahora hablamos de ello más abiertamente, lo cual es importante. La vergüenza y el silencio nunca ayudan al sufrimiento. Pero también creo que debemos tener cuidado de no hablar de la salud mental solo de forma intelectual. Los seres humanos también somos seres emocionales, físicos y espirituales. Necesitamos más compasión, más prevención, más comprensión del trauma, la soledad, la desregulación del sistema nervioso, la adicción y la salud cerebral. Y necesitamos que la gente se sienta menos sola antes de llegar a la crisis.

Este es su primer viaje a Asturias y el segundo a España. ¿Qué le han contado sobre la región?

Todo el mundo está diciéndome lo increíblemente hermosa y reconfortante que es Asturias. He oído hablar de las montañas, el mar, los paisajes verdes y el ritmo de vida más lento de allí. Eso me interpela de inmediato, porque me siento más conectada conmigo misma en lugares donde la naturaleza sigue estando profundamente presente. España siempre me ha parecido muy viva emocional y culturalmente, y estoy emocionada de experimentar Asturias por primera vez.

¿Cómo puede el contacto con la naturaleza mejorar la salud mental?

La naturaleza nos devuelve a la regulación. Ralentiza el sistema nervioso. Nos recuerda que la vida se mueve en ciclos y ritmos, no en una urgencia constante como suele exigir la cultura moderna. El contacto con la tierra reduce literalmente la inflamación, la inflamación neuronal que impacta directamente en el cerebro. Cuando las personas pasan tiempo en la naturaleza, a menudo empiezan a respirar de forma diferente, a dormir de forma diferente, a pensar de forma diferente. Hay menos ruido, menos actuación, menos comparación. La naturaleza nos reconecta con algo más honesto y esencial dentro de nosotros. Para mí, personalmente, la naturaleza ha sido una de mis mayores maestras.

Si pudiera dar solo un par de consejos sobre salud mental, ¿cuáles serían?

Primero, aprende a escucharte antes de que tu cuerpo tenga que gritar para llamar tu atención. Muchos de nosotros anulamos nuestros sentimientos, nuestro cansancio, nuestra intuición, hasta llegar a la crisis. Y segundo, no construyas tu vida únicamente alrededor de la validación externa. La estabilidad real viene de tener una relación contigo misma. Saber ir más despacio, estar presente, pedir ayuda cuando la necesitas y cuidar de tu mente y tu cuerpo de forma constante, en lugar de hacerlo solo cuando las cosas se derrumban.

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