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El colegio Corazón de María gradúa y agasaja a los estudiantes de su "generación de oro": "El Codema es parte de la identidad de Gijón"

El centro fundado por los Misioneros Claretianos, Medalla de Oro de la ciudad, se rinde a los 113 alumnos que cierran una etapa

"Estamos seguros de que dejaréis huella", afirma a los egresados el director, Aitor Castaño

El colegio Corazón de María gradúa a su "generación de oro"

VÍDEO: Sergio García / FOTO: Mario Canteli

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"El Codema es parte de la identidad de Gijón y ha generado un vínculo emocional que trasciende generaciones", afirmaba este viernes Aitor Castaño, director del colegio Corazón de María, durante un acto más especial, si cabe, para el centro. A saber, la graduación de los alumnos de segundo de Bachillerato que cierran una etapa. Un encuentro que llegaba, casualidades de la vida, un día después de la oficialización de que los Misioneros Claretianos, fundadores del cole en 1938, recibirán la Medalla de Oro de la ciudad. La combinación salía fácil. "Sois la generación de oro", subrayó Castaño a los 113 estudiantes que, arropados por sus familias, vivieron una jornada de despedidas, nostalgia y agradecimiento.

Simón Cortina, director general de los colegios claretianos del país, presidió la ceremonia. "Es un reconocimiento a una trayectoria de muchos años y nos mueve al compromiso y la responsabilidad para seguir trabajando al servicio de los gijoneses", indicó Cortina en alusión a la mencionada Medalla de Oro, galardón a propuesta de la Alcaldesa, Carmen Moriyón. Sobre la graduación, destacó que se trata de "un día muy bonito para los alumnos, sus familias y los que formamos la comunidad educativa", señaló Simón Cortina.

Aitor Castaño, que tildó como un "histórico momento" que los Claretianos reciban la distinción, animó a los egresados a "mantener el coraje de elegir lo correcto aunque no sea lo más fácil". "Aquí no habéis sido nunca uno más y estamos seguros de que dejaréis huella", incidió Castaño. "La escuela católica no existe solo para formar buenos estudiantes y profesionales competentes; la misión es ayudaros a ser personas capaces de pensar por vosotros mismos o amar con autenticidad", aseguró.

También hablaron, en representación de los alumnos, Sergio Muñoz e Icíar Dorado. "Una parte del Codema siempre se quedará con nosotros", confesó Muñoz. Ambos rememoraron su crecimiento en el colegio, anécdotas, recuerdos... "Nos vamos distintos de como llegamos", sostuvo Icíar Dorado. En nombre de los padres quien habló fue Ignacio García, que brindó un valioso consejo a los chavales. "Escoged algo que os haga feliz", comentó antes de proclamar que la amistad de los compañeros es uno de los "regalos invisibles" que se llevarán de su trayectoria en el Codema.

Tras los discursos llegó la entrega de orlas e insignias, a la cual siguió una eucaristía previa a una cena que pone el colofón a una celebración de postín para el colegio Corazón de María. Su generación de 2008 ya puede catalogarse como "de oro".

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