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Caldones llora a Geli Díaz, hostelera de La Bombilla, fallecida tras atragantarse en la comunión de su nieto: "Era sociable y servicial"

La gijonesa, muy querida en su parroquia, se indispuso durante una comida este sábado

"Toda la familiar fue referente; fue un negocio histórico", dicen sus allegados

Geli Díaz, en su merendero de La Bombilla en 2016, recién jubilada.  | ÁNGEL GONZÁLEZ

Geli Díaz, en su merendero de La Bombilla en 2016, recién jubilada. | ÁNGEL GONZÁLEZ

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Gijón

Caldones llora a María Ángeles Díaz, siempre conocida como "Geli" o "Angelita" y querida responsable del merendero La Bombilla, cerrado hace ahora una década por jubilación. La gijonesa, de 65 años, falleció este sábado tras un desgraciado atragantamiento durante el convite por la primera comunión de su nieto en la Hacienda de La Llorea. Desde el restaurante donde ocurrió el incidente trasladaban ayer el pésame a la familia de la fallecida y agradecían la colaboración de dos agentes policiales fuera de servicio que, cuentan, auxiliaron a la mujer hasta la llegada de los sanitarios. Pero no pudo ser. Díaz falleció poco tiempo después en el hospital.

Hosteleros locales destacan que con su merendero la gijonesa y su familia fueron "referentes" y que "marcaron una época" en un Caldones que por entonces carecía de espacios de encuentro. Sus amigos la recuerdan como una persona "sociable" y "servicial". Será despedida hoy lunes, a las 17.00 horas, en la iglesia de su parroquia.

El restaurante y merendero La Bombilla lo habían fundado los padres de la hostelera, Alfredo Díaz -fallecido en agosto de 2009- y Angelita García. "Fue un negocio histórico para Caldones, porque en aquel momento apenas había espacios para celebrar y reunirse. Toda la familia fue referente en ese sentido, y muy conocida", cuenta Juan Manuel Caso, de Casa Yoli.

"Su padre era muy conocido y muy importante para Caldones. Aquel bar era lo único que tenía la gente del pueblo para poder reunirse y tuvo mucho auge", confirma Amparo Rendueles, amiga de la fallecida. Había hablado con ella hacía pocos días y Díaz, que llevaba un tiempo enferma y con problemas de movilidad, se había mostrado "muy ilusionada" por la comunión de su nieto.

Paula Capela, maitre de la Hacienda de La Llorea, explica que los dos policías citados le practicaron a la afectada la maniobra de Heimlich. Los sanitarios, de hecho, lograron reanimar a la mujer y trasladarla al hospital acompañados por la Guardia Civil, pero Díaz falleció poco tiempo después. La hostelera deja a su madre y a su esposo, José Ángel Peón, así como a su hija, Eva Peón, y a su nieto, Mateo.

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